Linkin Park – The Hunting Party

Lunes, 1 de Septiembre de 2014 | 11:21 am | Comentarios (3)
Linkin Park – The Hunting Party

Artista:

Linkin Park

Álbum:

The Hunting Party

Año:

2014

Sello:

Warner Bros. / Machine Shop

Una etapa confusa, pero colmada de una confortante pretensión es lo que podría definir la actual transición que está experimentando Linkin Park. “Minutes To Midnight” (2007) cumplió con el representativo rol de mutación que, de algún modo, terminaría por forjar una pseudo identidad que, sin perjuicio, además de modificar los elementos a la hora de la producción, los ha dirigido a través de una senda plagada de obstáculos que principalmente se puede identificar por la dispar recepción de aquel público que los conoció en el pleno auge del nü metal. “The Hunting Party” configura una ejecución retrospectiva, y es que pretende, de una forma relativamente sutil, retomar los sonidos más tradicionales del rock, sin rehuir de las articulaciones sonoras más electrónicas –y siempre melódicas- que han sido costumbre en sus más recientes registros.

LINKIN PARK 01Quizás, uno de los factores más esenciales y concretamente sustanciales presentes en este disco, es la exclusión respecto a la colaboración de productores, siendo este sexto trabajo íntegramente producido por sus integrantes Mike Shinoda y Brad Delson. No caer en la ingenua predisposición de encontrarse frente a un disco que podría ser el sucesor de “Meteora” (2003), parece ser la premisa más apropiada para digerir sanamente este “The Hunting Party”. Con un robótico y distorsionado alarido de Chester Bennington, “Keys To The Kingdom” se encarga de dar inicio a esta nueva placa, seguida por “All For Nothing”, donde el característico rapeo de Shinoda protagoniza uno de los puntos más atractivos de este álbum, incorporando además la participación del frontman de Helmet, Page Hamilton. Continuando, nos encontramos con un nuevo feat, esta vez a cargo de Rakim (Eric B. & Rakim), en “Guilty All The Same”, primer sencillo liberado, y que logra mezclar exitosamente la articulación melódica de Linkin Park con la actitud dispuesta por el MC invitado.

A modo de puente emerge “The Summoning”, donde no hay mezclas identificables, sino más bien interferencias y perturbaciones. Siguiente a esto, “War” muestra a través de la ira en las percusiones de Rob Bourdon y una minuciosa serie rítmica complementada por las cuerdas de Brad Delson, una composición que podría compararse con los sonidos más reconocibles de Bad Religion. Con “Wastelands” y “Until It’s Gone” persiste dignamente la fórmula adoptada que, recordemos, en teoría consiste en eliminar en cierta medida la necesidad de conceptualizar los sonidos, de despojarse –aunque a largo plazo- de las etiquetas que los resume como una agrupación que forzó su estilo, consciente o no, para intentar convertirse en un grupo de rock experimental, moderno y hasta vanguardista.

Con la participación de Daron Malakian (System Of A Down) en “Rebellion” –segundo single promocional de este registro-, emerge una de las pistas más enérgicas y poderosas de esta producción. Y es que la colaboración del guitarrista logra plasmar eficazmente lo que se espera de un feat, que en términos generales se traduce en la mixtura óptima entre los dos elementos. “Mark The Graves” basa su estructura en la hasta ahora exitosa pauta que propone implementar más cuerdas que beats, y arreglos electrónicos. Con “Drawbar” emerge la colaboración de Tom Morello (Rage LINKIN PARK 02Against The Machine), con una pista que funciona a modo de interludio, y en donde fundamentalmente se percibe una suave guitarra que sigue el paso de un apacible piano. Llegando al final de esta placa, “Final Masquerade” apuesta por una pacífica y pegajosa melodía que decanta en “A Line In The Sand”, la que básicamente tiene un coro articulado con acordes muy similares a un par de canciones previas de este disco, pero que destaca por un protagónico solo de Brad Delson.

Si bien, “The Hunting Party” logra superar con éxito las limitantes que se podrían haber asentado desde las últimas tres placas anteriores, mantiene una sutil escasez creativa, que se refleja en las pocas variaciones que existen entre track y track. Estamos ante un disco muy innovador respecto a la receta compositiva previa, y cumple con lo que se hubiese esperado de una evolución regular. No es lo peor ni mejor que ha salido de las mentes de estos norteamericanos, pero sí marca un hito que, desde ahora, para muchos hará retornar las expectativas respecto a sus futuros lanzamientos.

Por Carolina Velásquez

Enlace corto:
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  1. es un buen disco pero no supieron aprovechar el aire heavy que tiene sobre todo con la eleccion de los singles y la difusion de los mismos

  2. Tiene razón Cristian Pasillas, yo soy fan de Linkin Park y encuentro que este disco tiene muy buenas canciones (Rebellion mi favorita) pero creo que la banda cometió un error a liberar casi todo el track list antes de estrenar el álbum, en vez de ir lanzando los sencillos espaciadamente para promocionarlo.
    Es cierto que hay unas canciones que repiten la formula y esos interludios que, debo decirlo, nunca me han gustado, creo que solo Session del Meteora me gustó y era un track completo. En fin sigo esperando que regresen a Chile y debo decir que me ha gustado harto el setlist que han hecho en sus conciertos últimamente, si pueden vean el del RAR 2014, una mezcla de lo mejor de ahora y lo pasado.

  3. linkinmierda says:

    como el pico el disco

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