Lamb Of God – VII: Sturm Und Drang

Martes, 11 de Agosto de 2015 | 1:39 am | No hay comentarios
Lamb Of God – VII: Sturm Und Drang

Artista:

Lamb Of God

Álbum:

VII: Sturm Und Drang

Año:

2015

Sello:

Epic / Nuclear Blast

El rumor venía dando vueltas hace tiempo. Dos rumores en realidad. El primero decía que los norteamericanos visitarían Sudamérica por tercera vez apenas su frontman, Randy Blythe, resolviera sus problemas judiciales. El segundo, que lo harían con un nuevo álbum bajo el brazo. Así y todo, magna fue la sorpresa cuando el anuncio oficial nos hacía saber que ambas cosas pasarían tan solo un par de meses más adelante, con Lamb Of God siendo parte del cartel de Santiago Gets Louder, y con el material nuevo siendo estrenado con bombos y platillos –literalmente- a mediados de este año. El nombre de la placa: “VII: Sturm Und Drang.”

LAMB OF GOD 01“Tormenta e Ímpetu”, tal como el movimiento alemán que permitió a los artistas llevar sus emociones “al extremo” a mediados del siglo XVIII. Con esa referencia, ya podíamos hacernos una idea de lo que se vendría al darle reproducir el disco. Y es que desde que fue liberado el flamante track promocional, “Still Echoes”, se pudo notar que la banda no sólo mantenía la potencia que la caracteriza, sino que esta vez ofrecía también un sonido un tanto más lúgubre y a ratos –por qué no- más melódico. Los siguientes tracks promocionales, “512” y “Overlord”, lo dejaban más claro. A estas alturas las cartas estaban echadas, y sólo había que disponerse a escuchar lo que nos tenía preparado LoG.

La hecatombe comienza con cuatro cortes que la banda había ofrecido previamente: “Still Echoes”, “Erase This”, “512” y “Embers”, canciones marcadas por un elaborado sonido, pero al mismo tiempo por una sobriedad que se aleja bastante de, por ejemplo, el tecnicismo del icónico “Ashes Of The Wake” (2004). “Embers”, canción que cuenta con la colaboración del vocalista de Deftones, Chino Moreno, oscila entre la fuerza de una composición típica de Lamb Of God, junto con el que es probablemente el coro más pegajoso del álbum, para luego perderse en una suave melodía acompañada a la perfección por la relajante voz de Moreno, muy de la onda del mentado conjunto Deftones.

Esta forma de conjugar una especie de agresiva melancolía, se vuelve a hacer presente en “Overlord”, pieza que seduce el oído lentamente para luego reventar con desenfado su punto más álgido, algo similar a lo realizado por Testament en su última placa. De aquí en más, el contraste melódico que LAMB OF GOD 02nos habían mostrado los Adler y compañía queda un tanto de lado, y bombas como “Anthropoid” y “Delusion Pandemic” encienden la llama que desde un principio motivó a Blythe a disparar hacia todos lados la rabia contenida desde su encarcelamiento, para dar impecable equilibrio a uno de los trabajos más explosivos del extenso catálogo de Lamb Of God en cuanto a composición y letras, acompañado de una producción que garantiza el disfrute de cada nota del disco.

Si bien es factible que sus antecesores “Resolution” (2012) y “Wrath” (2009) no estén en la lista de favoritos entre los más fanáticos de la agrupación, difícilmente podríamos encontrar un trabajo de bajo nivel en Lamb Of God y, de seguir así, los rednecks de Virginia podrán seguir cargando tranquilamente la antorcha que los ubica hoy en lo más alto del metal contemporáneo.

Por Michael Salinas

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