Kasabian – 48:13

Viernes, 11 de Julio de 2014 | 11:16 am | No hay comentarios
Kasabian – 48:13

Artista:

Kasabian

Álbum:

48:13

Año:

2014

Sello:

Sony Music

Después del arrollador éxito obtenido por Kasabian gracias a su primer álbum homónimo de estudio de 2004, emprendieron hace años un largo camino de definición sonora que se ha desplazado por enrevesados y, en ocasiones, poco claros senderos. Esto último explica que, de ahí en adelante, todo lo que de los ingleses se espera cuando han anunciado la elaboración de un nuevo material de estudio, movilice las expectativas del público hacia el pantanoso terreno de las incertidumbres y las improbabilidades. Sabemos que aquello que caracteriza a Kasabian está a medio camino entre unos pegadizos y rotundos riff de guitarras, acompañados de un colorido juego de sintetizadores, que hace las veces de un rockdeslavado pero profundamente oscuro. Y esa es probablemente la marca registrada de la banda liderada por Sergio Pizzorno.

KASABIAN 01“48:13” se titula el quinto trabajo de la banda, con un disco en el que crea un colorido cuadro musical que suena esencialmente electrónico, a ratos inusualmente experimental y, sin duda, profundamente psicodélico para una banda acostumbrada a ecuaciones sonoras más bien sencillas. El disco transita en sus precisos 48:13 minutos de duración (lo que le otorga su título) entre sonidos eléctricos y bailables, en medio de temáticas que nos hablan de la fragilidad de las relaciones humanas en el mundo contemporáneo en “Bumblebeee” y “Explodes”; la alienación del hombre por los medios de comunicación de masas en la historia de “Stevie”, canción que se inicia con unas cuerdas que rememoran a “Eleanor Rigby” de The Beatles y que lentamente se va inflamando hasta explotar en un coro que nos recuerda que cada día es una nueva batalla; y la condición inhumana de una sociedad sedienta de poder en “Eez-eh”. Es esta una incitante propuesta que se inclina por la exploración, pero que al carecer de austeridad, sufre de delirios de megalomanía sonora en reiterados pasajes. No obstante a ello, Kasabian nos muestra que no tiene problemas en esclarecer e integrar sus influencias en un disco que devela hasta dónde están dispuestos a llegar.

“(Mortis)” es un interludio instrumental de corta duración, que se emparenta y que da paso a una profusamente bailable “Doomsday”, tema definitivo de este álbum. Esta canción, y en cierta medida la que sigue, “Treat”, develan y sintetizan lo que el disco es: una incitante simbiosis entre electrónica, psicodelia y guitarras a máximo volumen a punto de estallar. Trazos de influencias del rock experimental de los sesenta se oyen en “Glass” para rápidamente recuperar el patrón común del disco en torno a los sonidos electrónicos fuertemente cargados a los efectos psicodélicos en “Explodes”.

KASABIAN 02El disco hace una pausa en un brevísimo interludio titulado “(Levitation)”, para reaparecer ahora con guitarras, baterías y distorsionadores en una no poco reconocible “Clouds”. Sin embargo, esta segunda fase del disco poco y nada tiene que ver con lo que escuchamos antes al romper el patrón energizado de la primera parte. Nos desplazamos hacia las influencias hiphoperas de la banda con “Eez-eh”, pasamos luego nuevamente al sonido eléctrico en “Bow”, para desaparecer en una apagada balada que contiene un tenue romance entre una lenta guitarra, una calmada batería y unos esperanzadores coros que despiden al disco con “S.P.S”.

Terminó la incertidumbre. Para bien o para mal, los no pocos 48 minutos y 13 segundos del disco son suficientes para exponer la faceta más electrónica de Kasabian mostrada hasta la fecha. Enmarcados en la estética de un sonido indie fuertemente electrizado, la banda sigue buscando su centro. Es este un disco atendible, sin embargo, está muy lejos de ser imprescindible pensando en trabajos previos de la banda. Pero si algo está claro, es que al menos la identidad de Kasabian no le teme al cambio, ni menos a la aventura.

Por Javier Mardones

Enlace corto:

Comentar

Responder