Julian Casablancas + The Voidz – Tyranny

Martes, 9 de Diciembre de 2014 | 11:04 am | No hay comentarios
Julian Casablancas + The Voidz – Tyranny

Artista:

Julian Casablancas + The Voidz

Álbum:

Tyranny

Año:

2014

Sello:

Cult

Para quienes siguieron atentamente la renovación del rock desde 2000 de la mano de The Strokes, agrupación que perfiló, de cierta manera, los límites sonoros y estéticos del género del siglo XXI, debe resultarles extraño y problemático el acto de pensar a Julian Casablancas embarcado en un nuevo, pero no menos arriesgado, proyecto en solitario. El frontman de los aún vigentes neoyorkinos de The Strokes, es acompañado desde finales de 2013 por The Voidz, una banda bastante ajustada a los propósitos exploratorios y experimentales de Casablancas, aunque sin poseer ni la armónica identidad ni el marcado vigor de los primeros. Por otro lado, no deja de ser menos cierto que, ante el evidente declive creativo de The Strokes en “Angles” (2011) y en “Comedown Machine” (2013), sumado al cuestionable primer proyecto en solitario de Julian con “Phrazes For The Young” (2009), este último disco sea recibido en medio de una extraña sensación, definida por la polaridad entre la desconfianza y la expectación.

JULIAN CASABLANCAS + THE VOIDZ 01Con todo, “Tyranny” es un trabajo ambicioso y ecléctico, cargado de sonidos y de influencias múltiples. Desfilan a lo largo del disco, sin demasiada coherencia ni unidad, canciones que nos recuerdan al post-punk ochentero, riffs que bien podrían provenir del mejor hard rock, aceleración en las rítmicas muy próximas a un sonido metal y una actitud de desgano calcada del movimiento punk. Todo ello configura un producto donde las nuevas propuestas abundan, pero la precisión desaparece.

La obertura del disco la realiza “Take Me In Your Army”, una composición oscura y sintética, que arroja sobre un terreno más experimental que concreto, pensando en el pasado musical de Casablancas. Por su parte, “Crunch Punch” es chispeante y pegadiza, de fuerte influencia strokeana, que se encarga de proyectar la fiesta y el caos sonoro que sigue. Así, el desorden y descontrol viene de la mano de “M.utually A.ssured D.estruction”, un tema con guitarras violentas y una batería pesada y profunda, que habla sobre la imposibilidad de un sentimiento de tranquilidad en medio de un mundo caótico y oscuro: “Ahora, los malos sentimientos me invaden como olas”. Un experimento de comienzo a fin se escucha con “Human Sadness”, canción que sobrepasa los 10 minutos y que viene cargada a la música electrónica, donde distintos sonidos, ruidos y guitarras se entremezclan con una desgarrada voz de Casablancas. “Where No Eagles Fly” es una composición marcadamente en la onda del post punk, donde un riff pegadizo se une a un bajo dinámico y a un teclado de fondo.

Con “Father Electicity” regresamos a la experimentación de Casablancas, al encontrarnos con un track cargado a un extraño juego entre beats modernos y ritmos intensos; eso sí, una apuesta no tan lograda como la de “Human Sadness”. Encontramos a “Johan Von Bonx” y a “Bussines Dog”, dos canciones fuertemente emparentadas, que rozan a The Strokes al emular unas guitarras enérgicas pero bien definidas, ello acompañado de un bajo que marca el fondo musical y una batería que se acopla pesada pero sencilla. Ciertamente lo más strokeano del disco. “Dare I Care” desentona en el cierre del disco, aunque no más que “Xerox” y “Nintendo Blood”, dos canciones que, sacadas de la JULIAN CASABLANCAS + THE VOIDZ 02imaginación de Casablancas, vienen cargadas a la percusión, envueltas en un sonido sintético lleno de experimentación. Con ejemplos como estos, uno comprueba por qué los fans ansían con ímpetu la vuelta de Casablancas a la banda que lo vio nacer. El disco lo cierra una melancólica, apagada y tétrica “Off To War…”, una composición que pone fin al amplio abanico sonoro recorrido a lo largo del disco, y que, se quiera o no, dejará pensando en el propio mundo que nos rodea.

Nadie podría poner en duda los pergaminos de Julian Casablancas, por lo demás, el acto de arriesgarse en proyectos nuevos y desplazarse lejos de su zona de confort con The Strokes, es una iniciativa que merece ser reconocida. Con todo, “Tyranny” contiene una paleta sonora diversa, que explora algunos terrenos ya recorridos por Julian y otros que no. Lo cierto es que es una placa que llama la atención por la curiosidad de ver nuevamente a una parte de The Strokes rodando en solitario, más que por la consistencia y solidez del trabajo realizado.

Por Javier Mardones

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