Jack White – Blunderbuss

Domingo, 6 de Mayo de 2012 | 9:43 pm | Comentarios (1)
Jack White – Blunderbuss

Artista:

Jack White

Álbum:

Blunderbuss

Año:

2012

Sello:

Third Man Records – XL Recordings

Casi todos aman a los White Stripes. Jack y Meg White hacían la pareja/hermandad más adorable del rock, pero se separaron, y Jack, hiperkinético como pocos, encontró consuelo en el acto de escudarse en más grupos. Eso sí, en el año del supuesto fin del mundo lo vemos por fin solo, y hasta llegó al tope del Billboard. ¿Cómo? Con “Blunderbuss” (2012), su gran debut en solitario.

Quizás en algún momento le intimidó mostrarse, pero al escuchar el resultado, por primera vez caratulado con su nombre artístico, se agradece la transparencia y la riqueza de experiencias auditivas desplegadas con una multiplicidad de matices. Esto porque ya no se escuda en estar en un querible monstruo de dos cabezas (White Stripes), estar en la batería dejando que Alison Mosshart tome el micrófono (Dead Weather) o que Brendan Benson tome las riendas compositivas –en parte- (The Raconteurs). Ahora no escatima recursos en mostrarse, tímido, pero al mismo tiempo multifocal.

En presentaciones en vivo tiene dos bandas, una conformada por hombres y otra por mujeres. Este diálogo con los matices, debe ser lo más rico de “Blunderbuss”, que se refleja de forma brutal en el single “Love Interruption” o el track inicial, “Missing Pieces”.

Es que ya no es post punk, revisionismo, blues o jazz, sino que es todo eso e incluso más: nuevas influencias quedan de manifiesto, como el hip-hop en la imperdible “Freedom At 21” o el pop de los 50’s en el final del LP, con “Take Me With You When You Go”.

También, obviamente, hay un mayor nexo con la raíz folk country, con el hermoso track que le da el nombre al disco, “Blunderbuss”.

Es que el viaje sonoro que hace White en este álbum está lleno de referencias, pero he aquí la más sorprendente: el mayor referente vocal de Jack, se nota con más fuerza que nunca, y no es otro que Mick Jagger. El sonsonete, los fraseos, el uso de los pianos dulzones, pero bien bluseros como acompañamiento, el desparpajo en todos los tonos posibles, todo grita Jagger.

Pero no todo es la referencia y la influencia de otros. En “Blunderbuss” hay mucho de White, y para notarlo basta escuchar las letras, con invitaciones a dañar y ser dañado, juegos de palabras, juegos sensuales, juegos sonoros para oírse menos severo o quedarse en el relato coral, como en la notable “I Guess I Should Go To Sleep”, con un meneo que recuerda al “Elephant” de los White Stripes (2003).

White entiende como pocos el valor de la diferencia y la verdad puesta a disposición de la música. Muchos dirán que es más de lo mismo, u otros que le falta rock. Nada de eso es cierto, porque lo que hace Jack es, desde la música del pasado, proyectar la música de esta era, llena de mezclas apropiadas y genuinas. Es que White esperó para mostrarse con el alma al aire, pero cuando lo hizo no dejó espacio a dudas. De lo mejor del año, sin vacilaciones ni escondites.

Por Manuel Toledo-Campos

Enlace corto:
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  1. Max says:

    Concuerdo contigo en cuanto a la riqueza musical que alcanza con este disco Jack White. Es un gran disco en muchos aspectos. Buena la columna, pero creo que le faltó profundidad.
    Saludos

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