Interpol – El Pintor

Miércoles, 10 de Septiembre de 2014 | 12:11 pm | No hay comentarios
Interpol – El Pintor

Artista:

Interpol

Álbum:

El Pintor

Año:

2014

Sello:

Matador / Soft Limit

Los últimos cuatro años de la carrera de Interpol han sido bastante difusos, luego de la publicación en 2010 de su álbum homónimo. En mayo de ese año, después de completar la grabación de dicho disco, que a la postre apareció en septiembre, su bajista Carlos Dengler anunciaría su retiro de la banda por lo que, luego se sabría, fueron diferencias de interés y de trato; amigable pero necesaria, si se quiere. El resultado fue un trabajo pobre y muy lejano de sus luminarias, y responsable de una gira complicada, que tuvo a David Pajo de Slint y Brandon Curtis de The Secret Machines tratando de llenar el vacío. Había que parar la maquinaria y así fue: un hiato interrumpido sólo por el lanzamiento de una reedición de su opera magna, “Turn On The Bright Lights” (2002), fue lo que vino a continuación. Este año acaban de anunciar su regreso con “El Pintor”, cuyo título es básicamente un anagrama de su nombre.

INTERPOL 01Durante este tiempo hubo una purga en que Paul Banks, su guitarrista, vocalista y líder, sacó dos discos solistas; su baterista, Sam Fogarino, formó algunos proyectos paralelos; y su otro guitarrista, Daniel Kessler, abrió un local de comida en Nueva York. Y la distancia parece haberles sentado de maravilla, porque “El Pintor” suena desde “All The Rage Back Home”, track que lo inicia, claro, definido y potente como nunca debió haber dejado de ser. Ese mismo título suena a nuevos aires y a renovación, al igual que “Same Town, New Story”.

Sin embargo, “El Pintor” no es solamente un ejercicio de nostalgia de sus primeros trabajos, furiosos y teñidos de penumbra, aspectos característicos del sonido post-punk, sino que también aúna las intenciones más atmosféricas y profundas de “Our Love To Admire” (2007). En “My Desire” puede verse claramente esta propuesta, que combina las guitarras juguetonas de Kessler con una pulsión tensa que desencadena en un beat prístino. “Anywhere” rememora el pulso por ratos marcial de “The Heinrich Maneuver”, y la mencionada “Same Town, New Story” comienza disonante y continúa con la misma veta contenida.

Un punto alto del disco está en “My Blue Supreme”, reuniendo todas las características que Interpol ha tenido durante todo este tiempo y agregando otros matices, incluyendo falsettos de Banks que, pese a todo, están aún poco trabajados, y continúan en “Everything Is Wrong”, una desoladora, mas no por eso menos potente canción. “El Pintor” es un disco que va y viene, que se retroalimenta de sí mismo, de toda su historia y, por qué no decirlo, de su propia influencia. Así es cómo la frase que se repite constantemente en “Breaker 1” recuerda mucho a Ian Curtis con Paul Banks y su característico tono curtiesco cantando desde el fondo del sonido rodeado de eco.

INTERPOL 02La batería inquieta de Fogarino en “Ancient Ways”, se convierte en una muralla que concita todo el punk que el post-punk pudiera tener al sumársele las guitarras y el bajo que, a diferencia de antaño, ya no es omnipresente ni manda a rajatabla en cada canción, sino que se amolda a las necesidades de un nuevo y más fresco sonido. “Tidal Wave” mantiene el mismo pulso, pero hace resaltar las armonías de Kessler. El final de este disco, con “Twice As Hard”, aunque mantiene la intencionalidad ambiental, le añade complejidad a la escucha global con un cambio en la métrica de la canción; lo ralentiza pero no lo hace decaer.

Todo parece indicar que, pese a las adversidades, Interpol está de vuelta en muy buena forma. Pocas veces se ve una banda que, aun faltándole lo que en su momento fue una parte esencial, puede salvar los obstáculos y entregar un trabajo de buena factura que muestra que, para estos neoyorkinos, hay para rato.

Por Danny Arce

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