Hate – Crusade:Zero

Lunes, 23 de Febrero de 2015 | 12:26 pm | No hay comentarios
Hate – Crusade:Zero

Artista:

Hate

Álbum:

Crusade:Zero

Año:

2015

Sello:

Napalm Records

Por estos días, en el momento en que nos enteramos de que una banda de larga trayectoria decide lanzar un nuevo álbum, inmediatamente nos entra la duda sobre si sabrán mantenerse firmes a sus raíces o si les picará el bichito de la experimentación y/o evolución musical. El problema se vuelve aún mayor cuando la banda en cuestión se mueve sobre los rieles de un género musical tan definido como el black metal. Es ahí cuando comienzan a mezclar y añadir ingredientes para marcar la diferencia y, desde luego, tratar de sobresalir. Un ejemplo de aquello son los veteranos de Hate, que por más de veinte años han acarreado su blackened death metal y su anti-cristianismo, desde su primer demo “Abhorrence” (1992) hasta su nueva entrega “Crusade:Zero” de la misma manera, aunque eso no siempre es un punto a favor. Y es que desde sus inicios, Hate ha estado jugando el mismo papel de banda oscura y malvada, que a estas alturas parece más estar frente a alguna HATE 01parodia, o una simple regresión a los 90. Y eso es lo que pasa al escuchar “Crusade:Zero”. Si bien es cierto, la banda sigue siendo igual de lúgubre y sucia, no parece tener mucha idea del clima musical de hoy en día.

“Vox Dei (A Call From Beyond)”, la intro del disco, es una suerte de melodía docta, digna de una película de terror, sin duda creando una muy buena atmósfera para lo que se viene, o para lo que podríamos pensar que se viene. “Lord, Make Me An Instrument Of Thy Wrath!” es, para nuestra sorpresa, otra intro. Y ahí surge la pregunta, ¿para qué poner dos intros? El tercer track, y a la vez primera canción, “Death Liberator”, marca la pauta de lo que será el disco en su integridad, y junto con “Leviathan”, “Doomsday Celebrities” y “Hate Is The Law”, es el punto alto de un disco marcado por una prolijidad que hace que se pierdan buenas intervenciones de, por ejemplo, guitarras acústicas, sonidos más suaves, y melodías varias que infructuosamente tratan de ser cambios de ritmo, mas no consiguen llegar más allá de ser un buen intento.

Lo peor es que, a pesar de sus numerosos cambios de alineación, la banda siempre ha contado con músicos de muy buen nivel, por eso no se explica el por qué nunca han podido encontrar la forma de dar el salto que los deje en lo alto y, por lo mismo, muchas veces quedan a la sombra de otras agrupaciones, como sus compatriotas de Behemoth, a pesar de haber empezado un par de años antes que ellos.

HATE 02“Valley Of Darkness”, canción promocional, baja una intensidad que de por sí no es muy alta, y da pie al tema homónimo, que si bien vuelve a levantar la intensidad, no logra marcar una gran diferencia, dejando en claro que la banda optó por la melodía antes que la brutalidad. De aquí en más, el disco se pierde en un mar de redundancia.

En su noveno intento por satanizar al mundo, Hate nos ofrece 56 minutos de escueta exaltación, repartidos en doce canciones más un bonus track, donde encontramos muy buenos riffs, buenos solos de guitarra, una buena producción, la voz sombría de Adam The First Sinner que se mantiene bastante bien durante todo el disco, pero todo se ve opacado por lo repetitivo del mismo, incluso al punto de no notar en qué momento termina y comienza una canción si no se está muy pendiente, y fue eso mismo lo que llevó a este redactor a esperar por una siguiente canción cuando el disco ya había terminado.

Es así como “Crusade:Zero” pasa a ser más de lo mismo en el catálogo de Hate, algo que para muchos puede ser de hecho una buena noticia. No está entre lo peor, pero tampoco entre lo mejor, quizás opacado por la misma historia de Hate, o tal vez por el trabajo actual de otras bandas del género, como la ya mencionada Behemoth.

Por Michael Salinas

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