Hanni El Khatib – Head In The Dirt

Lunes, 16 de Septiembre de 2013 | 1:40 pm | No hay comentarios
Hanni El Khatib – Head In The Dirt

Artista:

Hanni El Khatib

Álbum:

Head In The Dirt

Año:

2013

Sello:

Innovatice Leisure

Las comparaciones a veces resultan injustas, y por muy bien intencionadas que sean, terminan poniendo a ciertos artistas en posiciones no siempre cómodas, y en el caso de Hanni El Khatib no se hicieron esperar. Su impronta, estilo y propuesta, hizo que muchos lo colocaran en un espacio difuso y ambiguo, delimitado por The White Stripes por un lado, y con Devendra Banhart por el otro. Un continuo que básicamente no ayuda a definir aquello que caracteriza a este artista de descendencia palestina.

HANNI EL KHATIB 01Como sea que haya que definir a Hanni El Khatib, la verdad es que es necesario que su música se encargue de aquello. Y para este segundo álbum, se apoyó en el trabajo de Dan Auerbach (The Black Keys), quien no sólo es el productor de esta obra, sino que también las hace de coautor en 10 de las 11 canciones que componen este disco. Dicha adición a la planilla de Khatib no es para nada despreciable, tomando en consideración que fue el mismo frontman de The Black Keys quien le solicitó trabajar en este disco. Ya el año pasado, Auerbach demostró con el excelente “Hypnotic Night” de Jeff The Brotherhood (donde las hizo de productor) que una banda puede encontrar nuevas definiciones, sin importar cuánto tiempo lleven en el negocio. Y en este caso, los esfuerzos han culminado en un disco que vendría a ser algo así como el primo hermano de “El Camino” (2011) de The Black Keys, donde el garage, el blues y el punk se amalgaman de manera precisa.

“Head In The Dirt” da inicio al disco, con un El Khatib desafiante, que se mueve entre una simple pero efectiva línea de bajo, donde las guitarras se retrotraen para dar paso a coros armónicos que se yuxtaponen a una letra oscura e inquieta. El tempo es pausado y cuidadoso, creando una tremenda oposición con la frenética “Family”, que golpea con un garage-rock que, en menos de dos minutos y medio, dosifica suficiente adrenalina como para dejar satisfecho al oyente por lo que queda de disco. Esta apuesta se hace palpable con la frenada en seco que significa “Skinny Little Girl” y “Penny”, las cuales forman una dupla algo dispareja en cuanto a su calidad, donde la calidez y ternura de la segunda termina opacando a la monotonía de la primera.

HANNI EL KHATIB 02“Nobody Move” quema las naves con un riff adictivo y un ritmo oscilante, donde Auerbach y El Khatib demuestran que la velocidad y la dureza son también patrimonios suyos. “Pay No Mind” mantiene esa misma impronta, pero con una mentalidad mucho mas juvenil (y quizás inmadura), que puede parecer extraña saliendo de este artista, pero que en definitiva logra cautivar gracias a un pegajoso coro y a un break que pareciera ser sacado del manual de Jack White.

Definir a este disco y a su autor simplemente como “rocanrolero garage” no terminaría haciéndole justicia a ninguno de los dos, y la verdad es que es difícil encontrar artistas reconocidos que transiten por la misma vereda que El Khatib. Posee a ratos la locura de The Mooney Suzuki, la crudeza de The Hellacopters, la oscuridad de The White Stripes, o el minimalismo de The Black Keys. Un amasijo que no hace más que reforzar la idea de que El Khatib es un artista complejo, pero a la vez, simple en cuanto a su entendimiento y ejecución. La solución quizás sea el darle una oportunidad a “Head In The Dirt”, ya que a fin de cuentas será nada más ni nada menos que un buen disco de rock & roll, que no posee pretensiones demasiado osadas. Otras consideraciones no harían más que complicar su disfrute.

Por Emilio Guerrero

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