Godflesh – A World Lit Only By Fire

Viernes, 21 de Noviembre de 2014 | 11:11 am | No hay comentarios
Godflesh – A World Lit Only By Fire

Artista:

Godflesh

Álbum:

A World Lit Only By Fire

Año:

2014

Sello:

Avalanch

Hoy, en el mundo del metal, figura una cantidad inconmensurable de diversas propuestas que enriquecen tal catálogo, al punto de que resulta casi imposible encontrar otro estilo con tantas ramificaciones. Es así que la batalla por diferenciarse y lograr una posición de importancia dentro de este espectro es más que ardua, ya que el nivel del trabajo y la producción para lograr tal cometido se supera cada día más, llevando a las bandas a desarrollar cada vez mejor su concepción artística. Este fenómeno ha crecido exponencialmente desde los comienzos de los años noventa hasta la fecha, donde las tendencias imperantes han variado a medida que pasa el tiempo. El punto es que, dentro de todo el abanico de posibilidades, nos encontramos con una agrupación arisca a la taxonomía, como lo son los británicos de Godflesh, quienes con su híbrido entre guitarras y máquinas percusionistas, más que ganarse un espacio dentro del rubro, crearon y propiciaron su propio universo, donde el minimalismo es la manera y la consigna.

GODFLESH 01Ha pasado un cuarto de siglo desde aquel impresionante “Streetcleaner” (1989), su primer larga duración, que ayudó a configurar el metal industrial y que, a su vez, cimentó las bases de un género enigmático e incipiente en aquel entonces como lo es el post metal, constantemente citado como influencia en la esfera menos masiva de la música extrema, pero que en la actualidad goza de tantos simpatizantes como exponentes, posicionándose como una de las corrientes más interesantes y cautivadoras del panorama. Luego de editar seis discos entre los años 1989 y 2001, Justin Broadrick y G.C. Green (principalmente) decidieron poner fin a la banda, para luego reformarse en 2009 y diseñar este, su nuevo álbum de estudio, el cual, desde la primera canción, “New Dark Ages”, nos envuelve en un manto denso y luego nos enseña el sendero para marchar a un ritmo lento por un camino subterráneo, a través de su nuevo material. En “Deadend” nos encontramos con un guiño al death metal y un aura espesa que se extiende a lo largo de todo el trabajo, en gran medida gracias a la inclusión de ocho cuerdas en guitarra, lo que se traduce como un elemento trascendente y favorable en la suma final del análisis. “Shut Me Down” continúa con la dinámica mostrada en el tema anterior y refresca esta nueva apuesta, con un riff pegadizo que invita al trance y que recuerda porqué exitosas bandas contemporáneas, a los ingleses y otras más recientes como Ministry, Fear Factory, Isis o Converge, los consideran una gran influencia para su arte.

La cuarta y quinta pieza, “Life Giver Life Taker” y “Obeyed”, respectivamente, se alejan un poco del sonido industrial característico para dar paso a algo más orgánico, más humano, conformando así una de las secciones más interesantes de este larga duración. El siguiente corte, “Curse Us All”, nuevamente basa su poderío en la fuerza de las máquinas, logrando un tema aplastante y potente, al igual que “Carrion”, donde si bien hay menos revoluciones por minuto, abunda la oscuridad matizada con una voz casi robótica de Broadrick. De andar parsimonioso y final apocalíptico, destaca como uno de los puntos más altos de la obra y se alza como una conjugación perfecta de todo lo que han desarrollado durante estos años.

GODFLESH 02La comunión perfecta entre bajo y guitarra se propaga a través de toda la placa, y queda aún más en evidencia en “Imperator”, donde se turnan el protagonismo y cada uno aporta la contundencia necesaria  para concretar otro de los momentos sobresalientes de este registro, en el que además apreciamos el aporte vocal de una manera más clara, al incursionar con voces limpias. “Towers Of Emptiness” es una pieza atrapante que hipnotiza en cierta medida al oyente, con una estructura simple pero asfixiante, que busca envolvernos con todas las capas sonoras que posee, para así prepararnos ante el inminente final del disco: una tétrica “Forgive Our Fathers”, tan densa como las anteriores y que funciona a cabalidad para mostrarnos la salida y despedirnos de este viaje a lo profundo, siguiendo a una de las agrupaciones más influyentes en el mundo del metal moderno y de postura más alternativa, cuya intención es sumergirnos tranquilamente en un océano gélido y oscuro, donde reina y habita la propuesta de Godflesh.

Sin duda un gran álbum, de lo mejor del año, que los consolida como un regreso necesario y vital para la escena global. “A World Lit Only By Fire” además cuenta con una cuota importante de frescura en esta nueva entrega (la primera en 13 años), que es lograda sin necesidad de reinventarse como conjunto, ni innovar a tal punto que pierdan la identidad que los caracteriza y define como un elemento seminal en la historia reciente del metal. Acá la consigna es rescatar esa esencia de los primeros días y mezclarla con la perspectiva actual de los integrantes, creando un trabajo poco ambicioso en términos de sobre producción del sonido que busque ponerse a la par de los exponentes que hoy, donde hay varios que abusan de este recurso, ya que, por el contrario, el uso del minimalismo como filtro resulta mucho más atractivo y efectivo en este caso, generando un aura muy difícil de encontrar, que roza el misticismo y que los vuelve a posicionar como un referente relevante en el contexto mundial.

Por Hans Oyarzún

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