Feist – “Pleasure”

Lunes, 29 de Mayo de 2017 | 12:40 am | No hay comentarios
Feist – “Pleasure”

Artista:

Feist

Álbum:

Pleasure

Año:

2017

Sello:

Universal

La emoción apela a sentir, y para ello debe apelar a alguno de los cinco sentidos, al menos para que sea catalizador de esta. Los recuerdos son así de potentes porque gatillan reacciones y se adentran en los sistemas de pensamiento que derivan en emociones y en acciones químicas al interior de los cuerpos. He ahí un punto relevante del arte: no necesariamente porta sentido sólo por lo que es, sino también por aquellas investiduras que cada uno en su sistema de sentir puede ataviarle, y eso es lo que termina ocurriendo con discos tan desnudos como intensamente agresivos con los sentidos como es “Pleasure”, el retorno después de seis años de la canadiense Leslie Feist, más conocida como Feist.

Feist es conocida para muchos por sus hits más pop que datan de hace una década, como “1 2 3 4” o “I Feel It All”, canciones que muestran a una artista pulida, sencilla y directa, que cuida lo que presenta y lo hace con una vibra pop, pero esos fueron pliegues mínimos en la carrera de una artista que ha estado más cerca de la suciedad y de lo crudo que de lo limpio y detallado. Es ahí donde “Pleasure”, más allá de una evolución, implica un reencuentro con elementos de su pasado, en especial de sus tiempos con Broken Social Scene y también con su propia manera de ser.

Un discurso repetido es que la mejora de la calidad de un músico va ligado a un mayor cuidado en la producción, pero lo que entendió a la perfección Feist es que a ella no le servía ser más pulcra cuando lo que necesitaba era evitar que su estilo de interpretación, ligado a lo frágil y vulnerable, se viera débil. Leslie interpreta con fortaleza e intensidad, y sabía que lo pulcro denotaría todo lo contrario, así que, con su habitual colaborador, Mocky, se embarcó en generar un sonido más rudo y que, al mismo tiempo, le fuese un goce lleno de matices.

El resultado es “Pleasure”, un álbum que entre melodías que se toman su tiempo muestran a Feist en su reflejo más claro. Aunque “Metals” (2011) era un disco más brillante, tenía un tono oscuro que “Pleasure” poco a poco va disipando. No hay tanta oscuridad en lo que se expresa, sino que más necesidad de una reafirmación personal que llega entre catarsis y catarsis. Tracks como “Lost Dreams” o “Any Party” juegan con la narrativa repetitiva que demuestra cambios en los detalles que podrían pasarse con facilidad, y he ahí lo más inteligente de un disco que está muy seguro de sí mismo.

Feist siempre está en el primer plano, incluso cuando la voz se la toma otro, como en el caso de “Century”, único momento donde deja el micrófono principal, pero se sabe que su guitarra dominante comparte el protagonismo con el conteo de Jarvis Cocker, en una canción que, junto a “Baby Be Simple”, son extensas y generan un arco narrativo propio, demostrando que Feist no sólo está más clara que nunca en sus intenciones, sino que también en su ejecución, y es en esas complejidades resueltas de gran manera por la canadiense que, al mismo tiempo, se esconde cuánto placer genera la noción certera de bastarse a sí misma para tener la dicha y el placer de cantar lo que quiere y cómo lo quiere.

Por Manuel Toledo-Campos

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