Father John Misty – I Love You, Honeybear

Lunes, 3 de Agosto de 2015 | 2:24 am | No hay comentarios
Father John Misty – I Love You, Honeybear

Artista:

Father John Misty

Álbum:

I Love You, Honeybear

Año:

2015

Sello:

Sub Pop

Dentro de los variados temas existentes para escribir en la música, el amor siempre logra mantenerse vigente. Aferrándose a la relación con su mujer, además de algunas historias de vida, Josh Tillman se aventura en su nuevo álbum de estudio, el segundo bajo el seudónimo de Father John Misty y que lleva al ex Fleet Foxes a explorar variados sonidos, pasando desde el folk con tintes psicodélicos, a baladas con un tempo más romántico. Estructurado bajo los parámetros de un álbum conceptual, “I Love You, Honeybear” nos lleva por un viaje repleto de historias inspiradas en cosas simples de la vida, hasta dramas personales de carácter más complejo.

FATHER JOHN MISTY 01El track que inicia y da nombra al álbum, sirve como buen puntapié para la historia en cuestión. La sección de cuerdas le entrega una magistral atmósfera, la cual se funde con la apasionada interpretación de Tillman, quien declara su amor incondicional con desgarradoras y profundas líricas. Como una sucesión perfecta de emociones e instrumentos, “Chateau Lobby #4 (In C For Two Virgins)” presenta un lado más folk, con letras igual de románticas que la pista anterior, pero centradas en lo más simple del amor.

De manera más dispar con los estilos presentes a lo largo del disco, “True Affection” se desarrolla mediante arreglos electrónicos que se justifican en su temática, ya que nos habla de una relación en los tiempos modernos, con las redes sociales, smartphones y todo lo que hace del amor hoy en día algo muy distinto a otros tiempos. “The Night Josh Tillman Came To Our Apartment” calma las aguas con un ritmo parejo y agradable. El folk vuelve a hacerse presente como en la mayor parte del álbum, mientras la guitarra adorna la voz de Tillman que, con cierta tristeza, narra un complejo escenario de desamor, en el tono intrigante y profundo que engloba a la obra. Las influencias no están del todo claras, pero sí se pueden deducir con los coros en “When You’re Smiling And Astride Me”, donde las voces femeninas nos llevan por una balada que perfectamente pudo ser obra de Sir Elton John. Solos de guitarra relajados, una batería marcando el tempo preciso, y una voz desplegando emoción y solidez durante los cuatro minutos y medio de esta maravillosa composición, uno de los puntos más altos de todo el disco.

Con la sección de cuerdas siempre presente, el country llega con algunos slides al comienzo de “Nothing Good Ever Happens At The Goddamn Thirsty Crow”, la que se transforma después en una balada con un ritmo calmado que mantiene una perfecta sincronía con el resto de las composiciones. En ese punto del álbum, “Strange Encounter” hace soltar una ligera sonrisa, cuando se descubre la notable continuidad que hay entre todas las canciones que logran formar una buena historia como tal. En un tono más moderno, “The Ideal Husband” cuenta la historia de un divorcio con una batería en plan indie rock y un teclado con la cuota de psicodelia que le da una notable energía. Una desnuda “Bored In The USA”, con nada más que un piano y la voz de Tillman, nos hace reflexionar acerca de la vida, con algunos planteamientos a la sociedad americana, tal como reza su titulo. La calma sólo se ve interrumpida por risas y aplausos, las que Tillman declaró haber puesto para “neutralizar ideas FATHER JOHN MISTY 02negativas”. La transición del piano a la guitarra se presenta en “Holy Shit”, balada igual de desnuda que la anterior, pero con algunos arreglos de teclado y violines que le dan la intensidad perfecta para ir cerrando el disco. Y ese punto final llega con “I Went To The Store One Day”, balada con tintes de Don McLean, que cuenta la historia de cómo él y su esposa Emma se conocieron e iniciaron su historia de amor, responsable de las maravillosas once canciones que entrega este álbum.

La premisa general en todo el álbum son los sentimientos, el amor y la vida misma, conceptos que fueron muy bien abordados por Father John Misty. Aunque quizás peque en lo monótono, las letras son justificadas por el carácter conceptual del disco, además, estas son justificadas con una impecable instrumentación, notablemente mejor que la de su antecesor “Fear Fun” (2012). Lo logrado por Tillman en este disco es claro: se pueden tomar elementos clásicos y poco recurrentes hoy en día y transformarlos en baladas desgarradoras, las que nos dejan un mensaje de lo cotidiano, de lo simple y lo complejo de vivir la vida.

Por Manuel Cabrales

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