Eels – The Cautionary Tales Of Mark Oliver Everett

Jueves, 15 de Mayo de 2014 | 12:28 pm | No hay comentarios
Eels – The Cautionary Tales Of Mark Oliver Everett

Artista:

Eels

Álbum:

The Cautionary Tales Of Mark Oliver Everett

Año:

2014

Sello:

E Works / Vagrant

Los noventa fueron una era particularmente fructífera para la música “rara”. Tipos como Beck en Norteamérica, o Cornelius desde el otro lado del mundo, en Japón, armaban música con retazos de estilos y trozos de melodías que, envasados en estructuras eminentemente pop, le otorgaba frescura a la escena. Artesanos del sonido, y de entre ellos también hubo quienes decidieron armar todo desde una perspectiva mas desnuda y simple como Sparklehorse, y otros que simplemente decidieron balancear todo y mutar a capricho, como es el caso de Mark Oliver Everett, quien ha tenido varios alter egos, pero el musical es Eels, quien ya se empina por la decena de discos. El decimoprimero acaba de llegar y se llama “The Cautionary Tales Of Mark Oliver Everett”.

EELS 01El sello de Everett siempre se ha caracterizado por teñir la innovación que pretende conseguir su música con retazos de su historia personal, la que a veces ha sido bastante dramática: durante las grabaciones de “Electro-Shock Blues” (1998) su madre enfermó de cáncer, y su padre y hermana habían muerto poco antes. El resultado fue un disco profundamente triste en su base, pero con trozos de luminosidad, algo que ha tratado de replicar durante todo el resto del tiempo, y “The Cautionary Tales Of Mark Oliver Everett” es un fiel ejemplo de aquello; canciones íntimas y cuidadas sin perder la crudeza y honestidad características. De hecho, esta es primera vez que muestra su nombre, libre y sin tapujos, como declamando “este soy yo y este es mi lugar en el mundo, el que quiero tener y desde el que quiero hablar”.

“Where I’m At”, el track que abre el disco, describe tanto en su título como en su estructura esta premisa. Una canción simple y bella al piano que conecta perfectamente con “Parallels”, aunque esta vez es la guitarra la que toma las riendas de la canción, suave como la seda. Para “Lockdown Hurricane” le basta un teclado Rhodes, arreglos de cuerdas y una batería profunda desde el fondo para crear una de los tracks más recordables de este álbum, para continuar en “Agatha Chang” como un crooner melancólico que acerca su voz a la de Matt Berninger de The National, donde nuevamente las guitarras y los arreglos de cuerdas, a estas alturas ya un sello de este disco en particular, se toman la canción en un asalto pausado y sin violencia. “A Swallow In The Sun” es una preciosa melodía que se agarra de un leve aroma a country para subsistir, el cual termina desembocando en “Where I’m From”, una canción country de tomo y lomo, aderezada por leves notas de metalófono, con un Everett que nos muestra dónde está y de dónde viene.

EELS 02En “Series Of Misunderstandings” casi se puede percibir un aire a canción de cuna, donde hasta un teclado para niños parece asomar, mientras que de la misma cepa que “A Swallow In The Sun” aparece en “Kindred Spirit”, también condimentado por la esencia de las guitarras del folk rock americano. La triada conformada por “Gentleman’s Choice”, “Dead Reckonings” y “Answers” es letárgica, y aquí empiezan las aprehensiones respecto a si acaso Everett nos va a sorprender con algún cambio brusco o un retazo ajeno añadido magistralmente como sabe hacerlo, pero no, acá hay que definirse respecto a lo que se espera de este álbum: o se le deja fluir naturalmente, navegando hacia el alma de este cantautor, o se muere de aburrimiento, pero cualquier fan de la obra de Mr. E sabe que es un camino sin vuelta, un camino agradable, sincero y abierto, y nadie merece ser ignorado con esta cuota de honestidad.

“Mistakes Of My Youth” hace una introspección aún más profunda de la que ya el disco propone, no puede ni quiere cambiar sino crecer incluso más; “no puedo seguir repitiendo los errores de mi juventud / la decisión de hacer un mejor camino está en mis manos”, recita en el coro, para terminar con el concepto del camino recorrido en “Where I’m Going”. A sus 51 años recién cumplidos Mark Oliver Everett se toma la libertad de prescindir de cualquier giro inesperado, pudiendo hacerlo, y mostrarse tal cual es, vulnerable y frágil, y eso siempre será valorable.

Por Danny Arce

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