Eagles Of Death Metal – Zipper Down

Lunes, 26 de Octubre de 2015 | 11:18 am | Comentarios (1)
Eagles Of Death Metal – Zipper Down

Artista:

Eagles Of Death Metal

Álbum:

Zipper Down

Año:

2015

Sello:

T-Boy Records / UMe

Hace siete años que Eagles Of Death Metal no llegaba con una placa. En ese período, Josh Homme las hizo todas: pasó del under al mainstream con Queens Of The Stone Age, se anotó un trabajó con un ex Led Zeppelin, e incluso, desde las perillas en “Humbug” (2009), le cambió la cara al sonido de Arctic Monkeys. Sin embargo, después de tanto prodigio, parecía necesario dejar de ser el alumno aplicado del curso y encontrar un momento para divertirse, y si de esto se trata, qué mejor compañía que la de Jesse “The Devil” Hughes, todo un personaje de la escena –aparte de músico, Hughes es un ministro protestante, próximo a contraer el sagrado vínculo con una ex actriz del cine para adultos– para respirar otros aires y anotarse un nuevo capítulo con EODM.

EAGLES OF DEATH METAL 01Esta vez, sin embargo, y posiblemente debido a la alta exposición de Homme, la llegada de “Zipper Down” ha sido tremendamente anticipada, gozando de un nivel de atención que la banda nunca tuvo en el pasado. Y la verdad es que no es difícil confundirse con EODM creyendo que se trata del proyecto alternativo de Josh Homme, cuando, para ser justos, la realidad indica que se trata de la criatura de Hughes, tanto así, que de las diez “nuevas” canciones, “Complexity”, “I Love You All The Time” y “Oh Girl” son cortes reciclados del ignorado “Honkey Kong” (2011), trabajo solista de Jesse Hughes, editado bajo el nombre de Boots Electric.

Para abrir los fuegos de “Zipper Down”, y casi como una declaración de principios, “Complexity”, corte de base rock glam bailable, marcado desde el inicio por una pesada línea de bajo, llama a la necesidad de mantener las cosas simples: “No se necesita nada sofisticado / sólo el ABC”, apunta la canción. Luego, “Silverlake (K.S.O.F.M.)” mantiene el ánimo y aprovecha la oportunidad para reírse de la cultura hipster de Los Angeles, pero no es sino hasta la rock boogie “Got A Woman”, de letra estilo “shake your ass, babe”, que la personalidad del disco queda claramente definida; acá todos son invitados a la fiesta y podemos incluso imaginar a Barry de la película “High Fidelity” (2000) corriendo a acompañar el tema con las palmas. Sin duda, un imperdible de esta entrega.

EAGLES OF DEATH METAL 02Casi hacia la mitad, el disco se da espacio para el romanticismo, primero con “I Love You All The Time”, tema rock de medio tiempo, del tipo balada romántica de desencanto, y luego, en la misma línea, pero con un aire más sombrío, en “Oh Girl” encontramos a un Jesse Hughes de sentida y bien lograda interpretación vocal. “Got The Power” vuelve a subir la energía, resucitando el sonido de la época “Peace, Love, Death Metal” (2004), poniendo en evidencia uno de los puntos de contraste con “Heart On” (2008), donde el sonido blues garage rock alcanzó un tono más pesado que hoy parece no encajar. “Skin-Tight Boogie”, por otro lado, funciona como testimonio fiel de las personalidades que definen la banda, mezclando de excelente manera sintetizadores y guitarras, e incluyendo en las voces a Tuesday Cross, la futura “señora Hughes”. Hacia la recta final, la versión de “Save A Prayer” se anota uno de los momentos inesperados del álbum, cambiando los sintetizadores del original de Duran Duran por guitarras y bajo, para reflotar este clásico de los ochenta sobre encuentros fortuitos de una noche. Por último, bajando la cortina, “The Reverend” vuelve sobre el sonido rock garage que el dúo entrega una y otra vez sin problemas.

Cuarta entrega de EODM, siete años de espera, Josh Homme con un largo peregrinar fuera de los sonidos del original “Peace, Love, Death Metal” y un Jesse Hughes que encarna en sí mismo el estilo y las contradicciones del rockstar de la vieja escuela. Buena parte de lo que traen hoy ya venía editado por Hughes, sin embargo, es imposible no notar cómo la combinación Homme/Hughes es capaz de sumar claramente más que sus partes, dando origen a una propuesta musical de base rock tradicional que logra sonar natural, espontánea y capaz de mirar de frente (y reírse de ella incluso) a la vereda más seria y snob del mundillo rockero. Puede que no sepamos de ellos por un buen rato, pero, como demuestran hoy en perfectos 34 minutos, parecen estar siempre listos para llegar a ocupar su lugar, porque la fórmula no es compleja y sigue siempre bien calibrada para hacernos pasar un buen rato.

Por David Martínez

Enlace corto:
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  1. Alvaro says:

    Muy buena reseña del nuevo disco de EODM. Para los que somos neofitos sobre este grupo es verdad que uno se sorprende con el estilo. preparandose antes de poner play a escuchar voces de ultratumba al son de duros riffs, este grupo te invita a pasar un buen rato incluyendo canciones algo mas suaves. .
    En el ciberespacio encontré algo que Josh Homme anuncia sobre el disco “en un estudio independiente, cuatro de cada tres doctores definen Zipper down como un orgasmo auditivo iluminado por un haz de locura”.

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