Dirty Projectors – Swing Lo Magellan

Miércoles, 11 de Julio de 2012 | 2:13 pm | No hay comentarios
Dirty Projectors – Swing Lo Magellan

Artista:

Dirty Projectors

Álbum:

Swing Lo Magellan

Año:

2012

Sello:

Domino

Algo pasó con David Longstreth, eso es innegable. El líder del combo neoyorkino Dirty Projectors, tuvo que haber pasado por alguna epifanía, como muchas veces pasa en la música, tal como a Annie Clark y su St. Vincent, o a Claire Boucher con su Grimes, o incluso a Avey Tare y Panda Bear con Animal Collective. Es que “Swing Lo Magellan”, el sexto álbum de la agrupación, los pone en un punto inédito. Nunca antes sonaron tan cercanos, tan certeros ni tampoco tan genuinos. La claridad es un valor que se agradece. Longstreth había sido tildado varias veces como un compositor grandioso, pero cuyos guiños a grandes hilos argumentales le habían pasado la cuenta. El epítome de esto fue el EP que lanzaron junto con Björk, “Mount Wittenberg Orca” (2010), donde el concepto grandilocuente se tomó a la propuesta musical, comiéndose al grupo que había dejado a la crítica con la boca abierta en 2009 con “Bitte Orca”.

Sonidos sorprendentes, dulces y con estridencia; melodiosos y llenos de quiebres; con belleza e ironía, son parte de la propuesta de Dirty Projectors, pero es recién ahora que la fórmula se pule de forma que nada se pierde por la aparente simplificación, sino que la transformación deriva en un resultado digerible y, quizás más importante, sin ceder en prácticamente nada en materia estética.

Longstreth lo ha dicho, su música está abandonando las abstracciones, para llegar a ser creaciones más personales con las que el público se pueda relacionar más fácilmente. Pero para la banda es incluso más importante que ese nexo: este álbum descaricaturiza a Dirty Projectors, los vuelve más humanos. He allí que la portada –magnífica- del álbum grafique a un David Longstreth más común y corriente.

Es la música la que explora límites extraordinarios. Un disco consistente, sin puntos bajos, donde cualquier canción podría haber sido un adelanto sin problemas.

Claro, destaca la notable “About To Die”, siendo una pieza ortodoxa para la banda, o el single “Gun Has No Trigger” con su ritmo constante y lleno de groove, como pocas veces hemos escuchado a Longstreth, con un momentum absolutamente innegable.

El disco se escucha sin esfuerzo. Ni se notan los 42 minutos de extensión, tampoco que son 12 tracks. Se oye como un todo, pero los límites entre una canción y otra se notan más claros que nunca en el trabajo de Dirty Projectors.

Las palmas que suenan en “Just From Chevron” deben ser de lo más genuino que se ha grabado este año, desnudas, inocentes, pero al mismo tiempo son imprescindibles para apoyar las armonías de Amber Coffman y Haley Dekle –Angel Deradoorian se tomó un “tiempo” de la banda-, bellas sin sonar edulcoradas. También en los beats se nota que se la juegan por el R&B, el soul, música negra que no hace más que darle aún más vida a este “Swing Lo Magellan”, sin dejar de revisitar estilos como la balada setentera europea (“Impregnable Question”) o tintes de rock psicodélico (“Maybe That Was It”).

Claro, David Longstreth hará una película con este disco como soundtrack (“Hi Custodian”), y ahí utilizará conceptos grandilocuentes, gigantes, inalcanzables, pero tal como la portada de este registro –sin dudas, de lo mejor lanzado este año-, nunca Longstreth se vio y se sintió tan cercano, y por lo menos en la música este disco se quedará así.

Como la ágil “The Socialites” dice: “me alegra que ellos sean los que están al otro lado del vidrio / quienes saben que mi espíritu vale como frío y duro efectivo”. Sí, todavía no es música para todos, pero cada vez son más los que ven a través de ese vidrio.

Por Manuel Toledo-Campos

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