Dirty Projectors – “Dirty Projectors”

Martes, 14 de Marzo de 2017 | 12:06 am | No hay comentarios
Dirty Projectors – “Dirty Projectors”

Artista:

Dirty Projectors

Álbum:

Dirty Projectors

Año:

2017

Sello:

Domino

Pese a que entre sí no compartan demasiadas similitudes musicales, los llamados álbumes de rupturas amorosas son casi un género musical. Uno forjado entre almas laceradas, drogas y alcohol que pocos saben sortear exitosamente sin recurrir a los clichés sonoros y a las líricas gastadas. Menos aún se podría esperar de Dirty Projectors, puntales del indie rock experimental de los últimos diez años y dueños de estructuras caprichosas y fracturadas. El proyecto liderado desde hace un par de años únicamente por David Longstreth tras la partida de la guitarrista, vocalista y ahora ex pareja sentimental de Longstreth, Amber Coffman, edita este año su séptimo larga duración homónimo.

Resulta prácticamente imposible separar este álbum de su contexto. La ruptura entre Longstreth y Coffman configuró un regreso a los inicios, cuando la banda era en esencia un proyecto “solista” de Longstreth, por lo tanto, no sorprende que lo haya elegido denominar homónimamente, como si de un debut se tratase. Es un conjunto de canciones que termina por completar la elisión voluntaria de las guitarras insinuadas progresivamente en “Swing Lo Magellan” (2012) y que ahora se hace más patente que nunca con composiciones que galopan sobre los ritmos y las voces más cercanas al R&B que al pop pastoral acústico de guitarras en sus trabajos anteriores.

Longstreth las hace todas: compone (de hecho, en los últimos cinco años se convirtió en un cotizado compositor de canciones en el mundo del pop y el R&B, habiendo incluso co-escrito varias canciones de “A Seat At The Table” de Solange Knowles en 2016 o “FourFiveSeconds”, un single que reunía a Rihanna, Kanye West y Paul McCartney), produce, ejerce de arreglista y orquestador, además de tocar alrededor de una decena de instrumentos en el álbum, el que abre “Keep Your Name”, una balada retorcida y pitcheada con la colaboración en los sintetizadores de Tyondai Braxton, ex frontman de Battles, mientras que “Death Spiral” es una canción soul filosa, sostenida por el sample de un corte de Bernard Hermann para el soundtrack de “Vertigo”, la archiconocida película de Alfred Hitchcock.

El abandono de lo acústico se materializa magistralmente en “Up In Hudson”, single y punto alto de este trabajo donde Longstreth se luce vocalmente y en la manipulación de la voz misma, además de trazar un relato entre el comienzo y el fin de la relación. “Work Together” es una amalgama de sintetizadores mareadores y cajas de ritmos frenéticas. En “Dirty Projectors” ninguna canción es igual a otra y ninguna parece relleno, cada una de ellas sirve para completar un pedazo del puzzle que pretende armarse aquí, desgranando y exorcizando los demonios. La cálida e introspectiva “Little Bubble” relata la sensación de confort artificial desde la burbuja de la cotidianeidad de pareja y la sensación de desolación cuando se rompe. Por la misma senda camina también “Winner Take Nothing”, una disección del colapso de la relación entre Longstreth y Coffman.

El perturbador autotune y los delicados arreglos de guitarra pampean en “Ascent Through Clouds” hasta la mitad de la canción, donde se dobla e implosiona acercándose al glitch. “Cool Your Heart” es una vuelta de mano de Knowles a Longstreth ejerciendo la co-escritura de la canción para que la diva del R&B, Dawn Williams, aporte sus cualidades vocales. Cierra el álbum “I See You”, una balada intrincada de bajo vuelo y poca velocidad. “Dirty Pojectors”, tal como “Vulnicura” de Björk, supone una nueva perspectiva y específicamente un nuevo vehículo para expresar emociones tan cáusticas y dolorosas, uno más maquinal, frío tal vez, pero por sobre todas las cosas es un trabajo de madurez musical y personal que destila profunda tristeza, aunque sin caer en la caricaturización de la misma.

Por Danny Arce

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