DIIV – Oshin

Lunes, 9 de Julio de 2012 | 12:27 pm | No hay comentarios
DIIV – Oshin

Artista:

DIIV

Álbum:

Oshin

Año:

2012

Sello:

Captured Tracks

Es complicado que una propuesta musical quede retratada de cuerpo entero en un mero disco. Usualmente, el debut de un artista, o de una banda, deja de manifiesto un ánimo más que una estética determinada. Los pocos que lo logran trascienden, y el hype queda de manifiesto.

El debut homónimo de The XX (2009) o “Cross” de Justice (2007) tienen esta característica, y ya sabemos cuánto pesan hoy esas bandas. Ahora, en 2012, otra agrupación parece hablar en términos propios a la primera. Se trata de DIIV, que con su álbum debut “Oshin”, logra este efecto en poco más de cuarenta minutos, donde la coherencia debe ser el atributo más fuerte que los estadounidenses alcanzan en este primer paso.

Sí, muchos dirán que al escuchar el disco completo de una vez, el todo se come a las partes y que para algunos quedará como muy buenas canciones pesadas de escuchar todas juntas, pero aquí hay una identidad manifiesta.

DIIV (antes conocido como Dive) es una banda de Brooklyn, que en un comienzo sería el proyecto solista del guitarrista de Beach Fossils, Zachary Cole Smith, no obstante, en el camino se transformó en una banda “de verdad”.

Y su debut no puede ser más auspicioso. Un sonido que remite al dream-pop de grupos como Beach House, al noise-rock de My Bloody Valentine y con la delicadeza del uso de las guitarras que los puede asemejar a Real Estate; DIIV es más que la suma de estos elementos.

“Oshin” es un disco con variaciones leves entre una canción y otra, un todo que sigue un concepto básico, con composiciones estructuradas de forma simple y directa, con un uso eficiente de efectos y sonoridades, con una producción eficiente por parte de la propia banda.

El single “Doused” –una de las grandes canciones del año- es un espejismo, con guitarras más pesadas y con un ritmo más frenético que el resto del álbum. La regla son las canciones calmas pero directas, tal como “Wait” o el dúo de la introductoria “(Druun)” junto con “(Druun Pt. II)”.

Las referencias a próceres como Television o los propios The Smiths, se llevan en tracks como “Earthboy” o “How Long Have You Known”, que presentan más que un par de riffs soñados, sino que una estructura compositiva y una precisión en el uso de esos sonidos que The Drums mal utiliza muchas veces, tales como un vocalista cuya voz tenga un eco profundo o guitarras cuyos rasgueos parecen punteos incesantes.

Es ahí donde está la mayor fortaleza de “Oshin”. No sólo suenan parecidos a muchas cosas, sino que suenan como nada lo ha hecho antes, o casi nada, pero siempre con una impronta sin contemplaciones y llena de identidad propia, tal como suena de genuino el track que le da el nombre al disco. Por eso les da igual que las líricas se escuchen poco y nada, porque hay confianza en que esta propuesta, que es deudora de la acústica lo-fi (a lo Ariel Pink’s Haunted Graffiti).

Cada escucha al disco es un detalle, una capa nueva por descubrir, y lo mejor de todo es que con grandes canciones. Todas funcionan como singles porque todas son depositarias de la misma coherente idea.

Es cierto, no tienen la maestría de Fiona Apple o la inventiva de Jason Spaceman, pero Z Cole Smith y los suyos se sacaron uno de los mejores debuts del año, y con una identidad de temer. Ahora, el hype está sobre ellos. ¿Cómo será el siguiente paso? ¿Una reinvención total (Justice) o una transición desde su origen más orgánica (The XX)? Misterios por resolver.

Por Manuel Toledo-Campos

Tags: , ,
Enlace corto:

Comentar

Responder