Converge – All We Love We Leave Behind

Viernes, 12 de Octubre de 2012 | 10:30 am | No hay comentarios
Converge – All We Love We Leave Behind

Artista:

Converge

Álbum:

All We Love We Leave Behind

Año:

2012

Sello:

Epitaph Records

Once y seis años, respectivamente, han pasado desde los lanzamientos de “Jane Doe” (2001) y “No Heroes” (2006). Ambas bestias de Converge, son el punto de referencia de los fanáticos a la hora de calificar un nuevo trabajo. Y si bien ambos son únicos, como cada uno de los LP de su catálogo, los muchachos de Salem, Massachusetts, dejan muy buenas sensaciones con “All We Love We Leave Behind”. Un disco intenso y caótico, que sigue pavimentando la historia de un género que la banda definió hace ya más de una década.

El sucesor de “Axe To Fall” (2009) lanza una flecha en llamas con “Aimless Arrow”, primer single que destaca por crear una atmósfera perfecta con la voz de Jacob Bannon desde la lejanía, que narra un cuento de desesperanza en que la vida que soñamos vivir nunca existió, y que no hay nada para remediarlo.

El doble pedal que da comienzo a “Trespasses” termina de incendiar el inicio de un disco que no baja las revoluciones, con la guitarra de Kurt Ballou en la línea del trabajo anterior de la agrupación, al ritmo del hardcore punk impuesto por la batería de Ben Koller, uno de los mejores exponentes del género. Continúa “Tender Abuse” que, en 1:25 de duración, hace recordar “Orphaned” de “No Heroes” por su desarrollo destructivo y enérgico, al igual que “Sparrow’s Fall”.

“Sadness Comes Home” es una oda a lo mejor del metal, y la marcha que impone Koller en el medio de “Empty On The Inside” lo transforma en uno de los temas mejor armado de “All We Love We Leave Behind”, porque le da nuevos matices al inventario de Jacob y Kurt, que encarna una guerra en la que jamás podremos declararnos vencedores.

En la mitad del disco aparece “A Glacial Pace”, un tema que crece incinerándose a medida que avanza, con los gruñidos atormentados de Bannon hablando del frío de la soledad; seguida de “Vicious Muse” y “Veins And Veils” que, por separado, toman distintos elementos del hardcore punk más puro, como la línea de bajo de Nate Newton, y que juntas forman un bis muy potente.

Con “Coral Blue” llega una de las mejores creaciones de Converge en su LP 2012: un compás aterrador y apocalíptico apoyado por los coros de toda la banda que parecen desahogar, en conjunto, la impotencia y el odio antes del fin de los tiempos. “Shame In The Way” muta con su antecesora e intenta en vano levantarnos cuando ya estamos en el suelo, porque seguiremos cayendo con la instrumental “Precipice”.

Así, llegamos a la canción que da nombre al disco, con los músicos homenajeando sus propias capacidades ilimitadas. Un riff triste y eterno de Ballou se encuentra con el último rastro de intensidad en la batería de Ben y con el aliento final en los gritos de Jacob, que terminan de apagarse con “Predatory Glow”.

Converge sigue siendo la mejor versión de sí mismo: el relato de la desesperación y de la desesperanza que se han vuelto eternas. La tradición más real y cruda de la vida, de los fantasmas que, desde 1991, han alimentado las historias creadas por Jacob Bannon.

Por Bastián García

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