Car Seat Headrest – “Teens Of Denial”

Martes, 5 de Julio de 2016 | 10:50 am | No hay comentarios
Car Seat Headrest – “Teens Of Denial”

Artista:

Car Seat Headrest

Álbum:

Teens Of Denial

Año:

2016

Sello:

Matador

Cada cierto tiempo, la vida nos pone por delante uno de esos discos que obligan a preguntarse “¿cómo es posible que esto no lo esté escuchando todo el mundo?”. Algo de eso es lo que ocurre al enfrentarse al nuevo álbum de Car Seat Headrest, uno de esos trabajos que no sólo llaman a detenerse y observar con cuidado lo que tenemos al frente, sino que además invita a revisar el catálogo del conjunto que da vida a la entrega. Catálogo que, en el caso del grupo creado por Will Toledo, contempla nada menos que otros once discos editados entre el año 2010 y el día de hoy, de los cuales su inmensa mayoría nacen como única manera de dar cabida a la dylanesca productividad del inquieto Toledo. En lo musical, “Teens Of Denial” apuesta nuevamente por un estilo anclado en el indie rock noventero, sin embargo, en una movida que refleja crecimiento, en esta oportunidad la banda decide abandonar el excesivo tono lo-fi de “Teens Of Style” (2015), lo que permite disfrutar de mejor manera el trabajo lírico del grupo y, al mismo tiempo, sin perder naturalidad agrega nuevos matices al sonido de la propuesta. En lo lírico, por otro lado, el grupo de Leesburg, Virginia, recorre con agudeza y honestidad esos espacios de búsqueda, incerteza y contradicciones que muchas veces acompañan el doloroso proceso de pasar de la juventud a la adultez temprana.

CAR SEAT HEADREST 01En el grupo de canciones marcadas por la incerteza y el ánimo depresivo, destacan “Fill In The Blank” y “Vincent”. La primera de ellas juega a la combinación de “letras oscuras / melodías alegres y contagiosas”, instalándose como una verdadera oda indie a la desesperanza, en la que nuestro antihéroe intenta convencernos acerca de su derecho a ver todo negro, mientras su entorno le enrostra no tener este beneficio por no haber intentado lo suficiente con el mundo como para llegar a disfrutarlo. La continuación, con “Vincent”, baja las revoluciones y, en un estilo muy “Marquee Moon” (1977) de Television, se toma algo más de dos minutos para agregar paulatinamente guitarras, distorsiones, voces y finalmente bronces, que llevan a la canción a una especie de éxtasis confesional y culposo, coronado con frases como “Tuve un ‘mañana’ prometedor / Me lo gasté todo hoy día”.

En la vereda de los cortes de espíritu psicotrópico, “Destroyed By Hippie Powers” destaca por su sonido sucio y garajero, con guitarras sobreamplificadas y vocales destemplados que nos trasladan a espacios musicales donde “Surfer Rosa” (1988) y “Doolittle” (1989) de Pixies son referencias obligadas. “Drunk Drivers/Killer Whales” en clave balada, destaca reposada y cansina, con un cierre completamente coreable, sin embargo, no es hasta “(Joe Gets Kicked Out Of School For Using) Drugs With Friends (But Says This Isn’t A Problem)” –que tan sólo por su título ya merece ser mencionada– que el álbum alcanza uno de sus puntos más altos. El track repasa la poco afortunada y culposa experiencia de Joe tras consumir ácido, todo sobre una base musical sencilla y minimalista, que con precisos arreglos de mellotrón y sobre todo en un ejercicio vocal reverberante, logra generar una atmósfera febril y contagiosa.

CAR SEAT HEADREST 02No obstante, no todos los tópicos que revisa Toledo son tan marcadamente binarios, siendo un ejemplo de esto dos cortes que combinan de buena forma los distintos fantasmas que dan vida al álbum. “Not What I Needed”, contagiosa y amable, destaca (además de la disputa legal con Ric Ocasek) por vocales que nuevamente recuerdan a Black Francis, mientras que “The Ballad Of The Costa Concordia” se constituye por progresión y lírica como la más completa y eleborada del disco. Imperdible “mini ópera” en tres escenas (introducción, confesión sentida, declaración catártica), cuyo primer capítulo abre de forma pausada con guitarras acústicas y arreglos de trombón, continuando con un quiebre donde el discurso y una sencilla base de piano es lo que predomina, para luego de algo más de siete minutos comenzar finalmente a cerrar rabiosa y garajera, en un estilo muy similar al de sus contemporáneos Parquet Courts.

“Teens Of Denial” es un álbum para escuchar muchas veces. Goza de esa particular característica que invita a descubrir y enganchar nuevos elementos con cada nueva escucha, lo que lo transforma en un trabajo difícilmente desechable. Una de las pocas observaciones que se le puede hacer es su duración. Si bien, todos los tracks parecen entrañables, no es menos cierto que Toledo pareciera tener un problema con la duración no sólo de sus discos (que facilmente superan la hora de duración y pueden llegar hasta los 120 minutos), sino que también de sus canciones, lo que puede jugar en su contra a la hora de ganar transversalidad. Hecha esta salvedad, este nuevo trabajo pareciera tener un espacio bien ganado en el imaginario actual. Atractivo y recomendable, tanto para seguidores del rock de guitarras como para todos aquellos que disfrutan de las letras irónicas y reflexivas. Sólo el tiempo dirá qué tan masivo llegará a ser este joven y prolífico compositor.

Por David Martínez

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