Black Rebel Motorcycle Club – Specter At The Feast

Jueves, 21 de Marzo de 2013 | 10:45 am | No hay comentarios
Black Rebel Motorcycle Club – Specter At The Feast

Artista:

Black Rebel Motorcycle Club

Álbum:

Specter At The Feast

Año:

2013

Sello:

Vagrant

No se necesita ser un genio para señalar que “Howl” (2005) marcó un antes y un después en la carrera de Black Rebel Motorcycle Club. Aquel sonido que fusionaba una estética garage con fuertes influencias de bandas como The Jesus And Mary Chain, era reemplazado por una impronta que los acercó más al country e incluso al gospel. Las guitarras acústicas se transformaban en protagonistas e inclusive la labor del entonces baterista Nick Jago pasaba a segundo plano. Aquellas obras grandilocuentes y atmosféricas (tan propias de su primer disco, “B.R.M.C.”) se reducían y daban paso a creaciones más directas y desprovistas de arrogancia. Un cambio que, si bien tomó a muchos por sorpresa, terminó siendo aplaudido tanto por críticos como por fanáticos.

BLACK REBEL MOTORCYCLE CLUB 02Con sus siguientes dos obras (“Baby 81” en 2007 y “Beat The Devil’s Tattoo” en 2010), Peter Hayes y Robert Levon Been lograron solidificar aquella nueva etapa, abriéndole las puertas a sonidos que se asemejaban mas a sus primeras obras, dejando en claro, eso sí, que lo hecho en “Howl” pasaba a ser el pilar de toda nueva creación. Sin embargo, nada dura para siempre, y aquellas reglas que creíamos funcionarían de manera permanente son reemplazadas por otras nuevas o, como en el caso de “Specter At The Feast”, por unas ya conocidas. Y es que el sexto disco de Black Rebel Motorcycle Club retoma lo hecho en el inicio de la carrera de la banda, apostando por una obra mucho más densa y atmosférica, pero que no necesariamente logra capturar el seductor espíritu de trabajos como “B.R.M.C.” (2000) o “Take Them On, On Your Own” (2003).

El disco se abre paso lentamente con “Fire Walker”, marcando el ritmo con una hipnotizante línea de bajo que, tras más de cinco minutos, puede volverse un tanto monótona, al igual que el resto de la canción. Y ese es quizás el mayor pecado de esta obra. “Lullaby” y “Some Kind Of Ghost” son correctas canciones al más puro estilo BRMC, pero que no logran destacar y terminan siendo, en cierto sentido, olvidables.

Y es que el golpe que Hayes y Been acostumbran a dar en cada uno de sus discos, pareciera estar ausente en buena parte de la obra. Y puede que incluso esto sea algo completamente deliberado. La trágica muerte del padre de Robert Been obviamente marcó el desarrollo de este disco (el cual está dedicado a la memoria de Michael Been), y ese sentido de pérdida se ve reflejado en “Returning”, una hermosa canción que en cualquier otra obra habría funcionado de manera perfecta como cierre, sin embargo, es parte del inicio del disco y termina, en definitiva, ralentizando el ritmo de este. Y es ahí donde se crea una disonancia con temas más implacables como “Let The Day Begin” o “Hate The Taste”, en los cuales se observa una dinámica mucho más acorde a lo hecho anteriormente por la banda. Incluso “Rival” y “Teenage Disease” vienen a demostrar lo ruidosos que pueden ser BRMC cuando se lo proponen.

De todas formas, y tomando todo en perspectiva, criticar de sobremanera a este disco puede parecer un tanto injusto. Es dispar, y no logra mantenerse fijamente en el rumbo que desea tomar, pero eso quizás queda de manifiesto a la luz de sus obras anteriores. Y es que si esta producción tuviera que ser valorado en base a sus propios méritos, no cabría ninguna duda de que terminaría siendo reconocido como una obra más que correcta. Sin embargo, hace apenas tres años lograron crear una obra que sintetizaba lo mejor de BRMC. No está a la altura de lo que esta banda es capaz de hacer, y ese es quizás el mayor pecado de “Specter At The Feast”.

Por Emilio Guerrero

Enlace corto:

Comentar

Responder

¿Cómo te enteras de los conciertos que se realizan en Chile?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...