Arcade Fire – “Everything Now”

Miércoles, 2 de Agosto de 2017 | 1:29 am | No hay comentarios
Arcade Fire – “Everything Now”

Artista:

Arcade Fire

Álbum:

Everything Now

Año:

2017

Sello:

Columbia

La pista de baile es un lugar veleidoso, donde mucha gente alcanza felicidad, la lujuria o el simple divertimiento entre canciones que mueven cuerpos y atontan voluntades, lo suficiente como para perdonar esos sonidos que cumplen con fines específicos, no siendo escuchados, sino que bailados. Esta es la dificultad prevalente en el quinto disco de Arcade Fire, “Everything Now”, que, entre producción pulcra, ideas interesantes y mensajes de relevancia, cae en la dispersión propia de la pista de baile, donde poco importa el sonido, dado que el foco está en algo más.

Aunque los referentes bailables están más fuertes en este disco que en “Reflektor” (2013), las definiciones de lo que buscan los arreglos muchas veces caen en lo nebuloso, como si las líneas y compases estuvieran difuminadas, tan confusas como los loops de las programaciones al comienzo de “Creature Comfort”. Además, existe una contención en los recursos utilizados que es evidente: en vez de mostrar en estudio la fuerza que tienen en vivo los canadienses –esa posibilidad de ser una “sonora” multiinstrumental– terminan cayendo en un minimalismo majadero, que contrario a dar algo de la banda con el peso escénico y musical que todos conocen y reconocen, entrega algo liviano que puede ser bailado, pero que hace que Arcade Fire por primera vez luzca prescindible y reemplazable.

No cabe duda alguna de que en vivo esto cambiará, y hay suficientes ocasiones donde eso se ha podido ver y escuchar en estos meses previos al lanzamiento del disco, pero “Everything Now” como producto no logra estar ni siquiera cerca de la valía y estima que generaron los cuatro primeros discos y, además, por primera vez se ve poca reinvención entre álbum y álbum, con elementos repetidos entre “Reflektor” y el presente trabajo. Esto no quita que la capacidad de generar hits se haya ido; de hecho, la triada inicial con “Everything Now”, “Signs Of Life” y “Creature Comfort” consigue cautivar y mantener un moméntum a lo largo de los tres tracks, pero luego viene un bajón grave con “Peter Pan” y la liviandad de “Chemistry”, que parece un tema que en vivo será implacable, pero que en el disco se puede ir volando con una pequeña brisa.

Ambas caras de “Infinite Content” entregan un track bipolar, pero que logra captar sonoridades más genuinas, con un primer momento casi punk, similar al tema de la película “Wayne’s World” o a “Scott Pilgrim Vs. The World”, en tanto que después llega el momento más “The Suburbs” (2010) del disco con “Infinite_Content”. Nada especial ni particular, pero al menos hay alma, de esa que carece la abbaesca “Electric Blue”, donde Régine Chassagne parece un cliché de sí misma en una interpretación que denota un desarrollo plano, que luego pierde aún más con “Good God Damn”, y un poco menos con “Put Your Money On Me”.

El disco repunta en el lento, en ese tema donde la gente se acerca y puede mirarse a los ojos, y donde la letra importa más, como es “We Don’t Deserve Love”, un track largo pero cautivante, que recuerda tiempos mejores, donde Arcade Fire no era una banda que tuviera que ser vista en una arena o estadio para sonar tal como debiese hacerlo, sino que pudiera ser parte de habitaciones vacías, de trayectos en el transporte público, o de playlists personales con significado amplio. Ahora todo es ligero y minimalista, y ante esa dificultad aún se advierten instantes luminosos que quitan la niebla, que de todas formas dan un aire pesimista a un disco que se presenta como una celebración, pero que queda corto ante las expectativas del público y de la misma banda.

Por Manuel Toledo-Campos

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