Adelaida – “Paraíso”

Martes, 8 de Agosto de 2017 | 1:16 am | No hay comentarios
Adelaida – “Paraíso”

Artista:

Adelaida

Álbum:

Paraíso

Año:

2017

Sello:

Buen Día Records

Hace dos años, Adelaida nos sorprendía gratamente con “Madre Culebra”, álbum de un ánimo sombrío, cargado de reminiscencias noventeras, que se alzaría sin problemas como uno de los lanzamientos destacados de aquella temporada. Hoy Jurel Sónico (guitarra y voz), Lele (batería) y Naty Lane (bajo y voz) se aventuran con un álbum que, respetando su identidad, apuesta por hacer sonar fresco y atractivo un universo sonoro largamente conocido. Sin duda, las raíces del conjunto siguen ancladas en el shoegaze, noise rock e incluso el grunge, sin embargo, con este nuevo capítulo los porteños apuestan a consolidarse como un conjunto preparado para dibujar su propia escuela más que como un proyecto destinado a tributar escenas de otros.

“Paraíso” efectivamente entrega desde el inicio una atmósfera menos oscura que “Madre Culebra”, mezclando ánimos e intensidades para lograr desdibujar los límites que supuestamente definen la oferta sonora del trío. El inicio del álbum, sin embargo, apunta derechamente a sacudir espíritus. “Columpio”, con guitarra y percusión en rol protagónico, alterna espacios de calma y descontrol de forma prolija y atractiva, en lo que será una de las tónicas del álbum. El rasgueado comienzo de “Aurora” rápidamente da paso a pesadas distorsiones que recuerdan a Frank Black y sus muchachos, sumando fantásticos arreglos vocales que terminan por configurar un corte tremendamente seductor y efectivo. “Los Dientes”, por su parte, es urgente y directa, y apela a la musa más punk del conjunto, recordando a bandas como Los Ex e incluso a Pánico en sus primeros años. Luego de algunos minutos de descontrol el track baja las revoluciones, cerrando cautivador y reverberante. Muy bien logrado.

En esta misma línea encontramos a “Cienfuegos” y “Creofalso”. La primera de ellas –de alguna forma inspirada por los incendios que han castigado a la ciudad de Valparaíso– se llena de rabia y guitarras, es desesperada y visceral, destacando por un Jurel Sónico acertadísimo en los vocales y el enérgico trabajo de Holzapfel en la batería. “Creofalso” por su lado, con sus casi dos minutos, se instala potente y avallasadora, apuntando con el dedo hacia todos esos lugares donde desafortunadamente la falsedad y la hipocresía se han instalado como un mal endémico. Sin embargo, una de las virtudes que el grupo ha logrado pulir con éxito, es su capacidad de mezclar atmósferas. En esta línea, “1999” funciona como excelente ejemplo: inicia tranquila y amable, acompañada de un atractivo coro, para luego dar paso a guitarras de un aire stoner, cerrando contundente y efectiva.

Es justamente en la vereda en que las distorsiones dejan de ser el argumento protagónico donde Adelaida prueba su valía. “Astronube” llena de luz y primavera las páginas de este paraíso; breve, pero dulce y contagiosa. En la misma línea, “Eco” se anota uno de los momentos altos de la entrega, llena de cambios de ritmos, alternativa, compleja y atractiva. Sin duda un acierto. Mención aparte merece “La Muerte”, tema compuesto y cantado por Naty Lane, que abre una puerta totalmente diferente al resto de la propuesta, dejando la sensación de que la banda aún tiene varias cartas por jugar. Finalmente, “Despedida En La Nieve” se encarga de cerrar el viaje de forma excepcional, tanto la participación de Isla Friendship en la guitarra como los vocales femeninos con Koe y Lourdes Liss como invitadas, terminan construyendo un track lleno de matices con un cierre vocal que roza lo épico.

Correctos y con ideas claras, el trío logra despachar un álbum que los hace sonar contundentes y con propiedad a lo largo de los casi cincuenta minutos que dura este viaje. Es evidente que el conjunto ha crecido en este período, llegando a ofrecer una propuesta que, a pesar de saludar sin miramientos a una escena conocida, logra sonar atractiva gracias al lúcido juego de atmósferas y capas sonoras que ofrece la banda. Temas como “Aurora”, “Los Dientes”, “Eco” y “Despedida En La Nieve” deberían estar destinados a ocupar un lugar en el imaginario local y, si somos justos, lo cierto es que deberían mirar de frente sin inconvenientes a cualquiera de las ofertas que nos invaden desde el exterior, ganándose por derecho propio un lugar más allá de los límites de nuestras fronteras. Desarrollar un sonido propio y reconocible no es cosa fácil, y Adelaida lo ha logrado sin problemas.

Por David Martínez

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