Accept – Blind Rage

Miércoles, 3 de Septiembre de 2014 | 12:14 pm | No hay comentarios
Accept – Blind Rage

Artista:

Accept

Álbum:

Blind Rage

Año:

2014

Sello:

Nuclear Blast

Como dice el refrán: no hay dos sin tres. Si “Blood Of The Nations” (2010) fue una apuesta ganada para un regreso a lo grande de uno de los pilares del heavy metal, el siguiente, “Stalingrad” (2012), certificó que Accept  va en serio y tienen cuerda para rato. Ahora, año 2014, es el momento de “Blind Rage”. Volver al juego es una prueba de valentíaimpregnada de incógnitas, por esocomenzamos a buscar la seguridad en elpasado del combo alemán, cuando la mente maestra, WolfHoffmann,habitabaaún en elllamado Reino Prusiano y dabavida a un riff trasotro, con una poderosa V voladorasobreelescenariobajo la inspiración de JudasPriest. Elalemándesdehace un tiempoqueya es calvo y su envidiablecabellerarubiaquedó en elolvido, pero el gusto por escribir un heavy metal potente y del bueno permanece intacto. Junto a su compañero de milbatallas, Peter Baltes, son todavia uno de losequipos con solidez dentro del mundo del metal, y la calidad de susúltimoslanzamientos lo prueba.

ACCEPT 01El regreso de hace cuatro años trajo una novedad tras el micrófono: no más Udo Dirkschneider. El ex electricista con pasado en TT Quick y guerrero de New Jersey, autor del potente “Metal Of Honor” (1986), Mark Tornillo, se ponía al frente. Los otros 2/5 de la alineación se completan con el viejo conocido Herman Frank presente en “Balls To The Wall” (1983) y Stefan Schwarzmann, otra certeza germana tras los tambores. “Blind Rage” es  un disco esperadísimo por todos los amantes del sonido más tradicional de la banda, y aparece con una gran  carátula que emana con potencia metal hasta por los poros, adoptando la forma de un toro furioso listo para embestir con sus 11 canciones.

“Stampede” abre velozmente con riffs y solos fuertes, creando una combinación bélica-emotiva interesante, que no representa para nada el sonido del disco, mientras que “Dying Breed” es una de las mejores canciones “lentas” que encontraremos. Uno de los puntos fuertes de Accept ha sido siempre los coros, y este disco no pierde la oportunidad de demostrarlo. Con fuerza, “Dark Side Of My Heart” pone en evidencia el lado más melódico, pero con toques de hard rock imposibles de dejar pasar incluso después de treinta años de evolución artística, aunque se echa de menos ese fuego sagrado que la agrupación ha emanado siempre. Con una marcha épica y marcial comienza “Fall Of The Empire”, recordando un pasaje en la historia de la alguna vez llamada Cortina de Hierro. “Trail Of Tears” se acerca al sonido de “Stampede”, pero sin alcanzar su calidad, aunque hay que destacar la interpretación de Stefan Schwarzmann en la batería. “200 Years” pasa sin pena ni gloria, no como su predecesora, “Wanna Be Free” que, tras un comienzo marcado por suaves guitarras, se presenta épica y postula para transformarse en un nuevo himno. Seguimos con “Bloodbath Mastermind”, que es decididamente incisiva, rodeada de aires que nos recuerdan la época de “Pain Killer” (1990) de Judas Priest.

ACCEPT 02Quizás la obra maestra dentro del disco es la que logra hacer correr por las venas de Wolf Hofmann un torrente del metal más clásico, y nos transporta a la era de “Metal Heart” (1985) y “Russian Roulette” (1986). Hay canciones que, apenas escucharlas, podemos imaginarlas siendo interpretadas sobre el escenario con la energía de estar en vivo; “From The Ashes We Rise” crea esta ilusión al ir de menos a más, lo que no acontece con “The Curse”. Esta última es más lenta y débil que las demás, baja un poco las revoluciones y da la impresión de ser un experimento salido del laboratorio Accept al mezclar riffs al estilo Manowar con el gran trabajo guitarrístico de Hoffmann. Los cinco guerreros se embarcan con furia en su propio viaje final con un destino desconocido, y así “Final Journey”, ubicada como último track de “Blind Rage”, ordena las cosas y cierra con la misma potencia e identidad con la que abren los fuegos.

Con esta versión 2014, confirmamos que Accept será siempre Accept; brillantes y majestuosamente metálicos. A treinta años de su debut, aún el combo alemán-americano demuestra que es uno de los pocos con la capacidad de dar una lección a muchas bandas de última generación. Cuatro décadas de historia no pasan en vano, y así, grupos como Accept forman parte del espíritu del heavy metal.

Por María José Frazzoni

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