X-Men: Apocalipsis

Jueves, 19 de Mayo de 2016 | 12:56 pm | No hay comentarios

Título original:

X-Men: Apocalypse

Dirigida por:

Bryan Singer

Duración:

144 minutos

Año:

2016

Protagonizada por:

Michael Fassbender, James McAvoy, Jennifer Lawrence, Hugh Jackman, Oscar Isaac, Nicholas Hoult, Evan Peters, Rose Byrne, Kodi Smit-McPhee, Sophie Turner, Chaning Tatum, Alexandra Shipp, Tye Sheridan, Olivia Munn, Lucas Till, Lana Condor

Unos X-Men en decadencia y disgregados en los años 70 eran los protagonistas de la anterior entrega, “X-Men: Days Of Future Past” (2014), los que se reunían sólo gracias a la irrupción de un Wolverine enviado desde un futuro sombrío, sometido a unas máquinas gigantes e invencibles denominadas Centinelas, que perseguían a los últimos sobrevivientes, entre ellos las versiones viejas de Magneto y el profesor Xavier. Previamente, en “X-Men: First Class” (2011) se podían ver los orígenes de ese grupo liderado por Charles, que desde una génesis tranquilizadora, en que todos los mutantes podían tener un espacio de unión y cariño, se desfilaba a un quiebre producto de las hondas discrepancias entre él y Magneto.

X-MEN APOCALYPSE 01En la nueva película, que vuelve a tener a Bryan Singer en la silla de director, el mundo parece un lugar más calmo, donde Mystique (Jennifer Lawrence) es considerada una heroína por un sector de la población, Magneto (Michael Fassbender) ha encontrado algo de paz temporal, y la escuela encabezada por el profesor Xavier (James McAvoy) vive días felices con la integración de nuevos alumnos, como Scott Summers (Tye Sheridan). Pero el mal brota con el despertar del primer mutante de la historia, En Sabah Nur (Oscar Isaac), un ser imparable que, con el paso de los años, ha acumulado los poderes de quienes ha tenido alrededor y que ahora, junto a sus Cuatro Jinetes que lo protegen y acompañan, pondrá en jaque al planeta.

En la última aventura de los X-Men, el mayor villano estaba en el futuro –los Centinelas– y había que impedir que ocurriera el hecho que había desencadenado su posterior implementación gubernamental. A fin de cuentas, se intentaba cambiar el rumbo de la historia, y si bien eso era épico por sí solo, Singer lo llevaba a cabo con energía e inteligencia, produciendo un divertimento que daba para festinar. A contramano de la esperanza de una aventura incluso más al límite y emocionante, la sorpresa de esta nueva cinta descansa en lo desatado por un villano icónico y en la irrupción de nuevos estudiantes –como si de “X-Men: First Class” se tratase–, una ambivalencia en la que se mueve constantemente la película.

X-MEN APOCALYPSE 02Tal como había sido advertido en la escena post créditos de “X-Men: Days Of Future Past”, Apocalipsis remonta su origen al antiguo Egipto, lo que la cinta se preocupa de aclarar desde un comienzo mediante una secuencia que no deja de parecer artificial, pese a decorados, vestuarios y maquillaje. En esos minutos probablemente reside todo el poder amenazante del villano, pues luego un plan malévolo de manual deja poco espacio para el asombro. Desde que comienza el reclutamiento de su nuevo séquito hasta el final, el personaje interesa pero no llega a intimar, debido a su designio –mucha palabrería reciclada de esta y otras franquicias–, pero también a un look poco convincente.  “Guardians Of The Galaxy” (2014) tenía un malo parecido en apariencia y ambiciones, Ronan, que tal vez rozaba lo tosco, pero dentro de esa historia daba un poco lo mismo. Evidentemente, la misma figura no sirve para todos los juegos, y menos si es el origen de buena parte de la dinámica.

En la otra vereda, varias caras nuevas aparecen, aunque en rigor sean personajes que en los primeros episodios de la saga eran los protagonistas: Jean Grey, Cyclops, Nightcrawler, Storm. Obviando aquello, la película sigue con lo de rigor: la explicación a la familia, la timidez inicial, el sentido de pertenencia. Observado eso tantas veces en los anteriores filmes, sólo se mira atentamente con la esperanza de que lo central gane desarrollo pronto. Aunque tarda, la cuota de consuelo está en que el X-MEN APOCALYPSE 03descubrimiento de esos nuevos rostros se intercala y cruza con las intervenciones de Xavier, Magneto y Mystique, personajes bien construidos en los dos episodios previos y encarnados con distinción por sus intérpretes, que aquí cargan con el relato aunque sea a punta de caminos ya trazados (a los que se suma un Quicksilver que vuelve a ser de lo más estimulante del relato, aunque el conjunto no lo acompañe de la misma manera).

La cuota de mayor poderío la pone el personaje de Fassbender, que situado en un nuevo lugar y sometido a nuevos dilemas, protagoniza algunos de los momentos más lúcidos de la película y se extraña que en la segunda mitad no le ofrezca mayor espacio. La esencia de Magneto es probablemente lo más cautivador de este universo, y con un actor y director que han sabido exprimirlo en este segundo tiempo de la franquicia, no se entiende que la cinta lo postergue e incluso lo desfigure de cierta forma. Mejor dicho, se entiende, en vista de que la película se juega por pasarle la posta a nuevos personajes, nuevos actores y nuevas audiencias. Hacia allá apunta la saga y eso X-MEN APOCALYPSE 04explica que, a pesar del todo el poderío del villano y la expectativa previa de que esta fuese una especie de cinta cúlmine de los X-Men, se elija por entibiar las cosas y dar con una propuesta conservadora. Con lo que tiene para ofrecer por supuesto que entretiene; lo cosechado es de calidad y le da digno desarrollo, pero el filme con sus decisiones termina alejando y convirtiéndose sólo en una película de transición: unos entregando su lugar a otros.

En términos de cómo se mueve la industria hoy, en especial para los superhéroes, puede ser una jugada perfecta, pero en términos artísticos tiene algo de mezquindad. En días en que la lucha por ser quién más factura es brutal, el estudio y Singer apelan a los más jóvenes, a aquellos que cuando nació la saga, allá por 2000, aún no nacían y difícilmente les interese ponerse al día con las siete cintas realizadas desde entonces. Para todo el resto lo que queda es una novedad que no termina de comprometer y entretenimiento que asegura evasión, pero nada más.

Por Gonzalo Valdivia

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