Un Golpe Con Estilo

Jueves, 20 de Abril de 2017 | 1:54 am | No hay comentarios

Título original:

Going In Style

Dirigida por:

Zach Braff

Duración:

96 minutos

Año:

2017

Protagonizada por:

Michael Caine, Morgan Freeman, Alan Arkin, Joey King, Matt Dillon, Ann-Margret, Maria Dizzia, Josh Pais, Katlyn Carlson, Nick Austin, Olli Haaskivi, Marlon Perrier, James Brickhouse, Marc Chouen, Joe Dolinsky

El selecto grupo de actores veteranos y vigentes, cuya carrera fílmica está sembrada por más éxitos que fracasos, inescrutablemente llevan consigo el peso de adecuarse a los tiempos y a sus propias condiciones humanas para seguir desarrollando su trabajo con la misma pasión que los catapultó. Adaptándose a formatos y papeles a veces demasiado pequeños para sus cualidades, regresan a la pantalla grande, pero siempre cargando con el fantasma de sus icónicos roles. Un ejemplo reciente es el de Robert De Niro, quien pese a su talento y las grandes obras en las que ha participado -posiblemente por culpa de un pésimo agente- nos entregó un mermado rol en la insustancial “Dirty Grandpa” (2016). Tampoco es que una sola película destruya años de carrera, pero hay que tener cuidado: los pasos en falso pueden costar muy caro. Al otro lado de la vereda, quienes siguen en la cima son venerados por sus capacidades, y aunque tampoco logren títulos que se conviertan en clásicos instantáneos en el futuro cercano, entregan todo de sí para acentuar las cintas en las que se les requiere. En este panorama, el trío Freeman-Caine-Arkin es un golpe de frescura ocurrente, que sin pretensiones otorga afable hora y media de comedia blanca, liviana y bien armada.

De la noche a la mañana Joe, Willie y Albert (Michael Caine, Morgan Freeman, Alan Arkin) dejan de recibir sus pensiones debido a que la empresa en que trabajaron durante treinta años cesara su funcionamiento en el país. Con problemas monetarios y de salud entre medio, Joe convence a sus camaradas de robar un banco -el mismo que se queda con su dinero- para recuperar lo que les pertenece. Con la voluntad intacta, pero con el contratiempo de no tener la misma energía de los jóvenes ladrones, ingenian un plan con el fin de mejorar la última etapa de sus vidas.

En el ejercicio de entender el rol que se cumple en una sociedad especialmente alienada cuando se llega a cierta edad, cuestionar si realmente vale la pena vivir el resto de los días de manera miserable es una de las interrogantes de las que “Un Golpe Con Estilo” se sostiene. Así, desenvuelve la historia de tres adultos mayores con personalidades bastante diferentes, aunque compatibles, que sienten cómo el paso de los años no sólo los desgasta físicamente, sino que también absorben su valor como componentes esenciales de la comunidad. Lo bueno es que tienen algo a su favor: la amistad que los une.

Pese a ser un remake de la cinta homónima de 1979, Zach Braff, separado de las formas icónicas de su sobrevalorada “Garden State” (2004), extiende esta temática como un tributo satírico auto infringido sobre la localización del sentido y del cómo vale la pena vivir cuando levantarse de una silla es trabajo duro. Una pista: el apoyo en los seres queridos del presente y el desapego de los espectros del pasado pueden ayudar a sobrellevar el ciclo humano menos incomprendido de todos. Con un guion cojo, tanto en el suspenso como en el despliegue de motivos y resoluciones, pero colmado de buenas decisiones en cuanto a sus protagonistas, se van fundiendo divertidas escenas que construyen al triunvirato principal como imágenes admirables y accesibles, por quienes no sentimos lástima, sino comprensión y admiración. Desde su perspectiva, reírse de la realidad de cada uno es el caballo de batalla en el que Braff se mueve con bastante destreza.

Si se pudiera plantear en un subgénero parecido, “Un Golpe Con Estilo” más que una cinta sobre un atraco, se siente afín a tributos como “Last Vegas” (2013) o incluso la agradable sorpresa en que se transformó “The Intern” (2015) -con De Niro-, en las que el infortunio del tiempo pasa a ser de antagonista a aliado.

Tomando precauciones para no caer en tanta repetición de lugares comunes, los momentos nostálgicos, divertidos -gracias, Christopher Lloyd- y humanos se entremezclan para fortalecer la pintura del que es un capítulo por el que la mayoría pasaremos llegado el momento. Combinando un guion colmado de chistes inteligentes y gráciles con situaciones divertidas, y sobre todo el talento de tres grandes hombres que protagonizan con perfección sus papeles, se forma una película abordable y benigna, interesante y, sobre todo, entretenida.

Así, “Un Golpe Con Estilo” es raya para la suma; una dramedia blanca, ligera y fácil, que se levanta gracias a la cercanía de sus personajes principales a través de grandes actores que funcionan como engranajes para reflexionar sobre los límites de la vida y el inexorable paso del tiempo -para “marcharnos, pero con estilo”-.

Por Daniela Pérez

Enlace corto:

Comentar

Responder