Un Don Excepcional

Jueves, 11 de Mayo de 2017 | 1:25 am | No hay comentarios

Título original:

Gifted

Dirigida por:

Marc Webb

Duración:

101 minutos

Año:

2017

Protagonizada por:

Chris Evans, Jenny Slate, Octavia Spencer, Lindsay Duncan, Mckenna Grace, Keir O'Donnell, John Finn, Kelly Collins Lintz, Joe Chrest, Scott Christopher Kelly, Cameron Mills, Jeremy Ambler, Candace B. Harris, Jona Xiao

Si se quiere lograr un efecto emocional en la audiencia, el drama siempre parece el género perfecto para profundizar en los grandes conflictos humanos y nuestras relaciones. Más efectivo es el resultado si se representa personajes diferentes a su entorno y que no logran encajar cuando se tiene todo en contra. La historia de niños prodigio y la difícil inserción social puede ser un buen punto de partida para tejer una emotiva historia familiar con aires de candidez, características que podrían definir la nueva producción a cargo de Marc Webb, conocido por dirigir “(500) Days Of Summer” (2009) y “The Amazing Spider-Man” (2012).

“Un Don Excepcional” gira alrededor de Frank Adler (Chris Evans), un hombre que vive junto a su sobrina Mary (Mckenna Grace), quien a sus cortos siete años tiene unas extraordinarias habilidades matemáticas. Frank intenta que su sobrina viva una vida normal como cualquier niño de su edad, pero este plan se ve truncado cuando su abuela intenta potenciar sus habilidades y, como consecuencia, alejarla de su tío.

Desde su premisa la cinta comienza a construir los cimientos en los que se sostendrá, para así levantar una historia basada en lazos familiares y cómo estos son puestos a prueba cuando la adversidad los rodea. En ese sentido, es importante establecer visualmente la forma en que sus dos protagonistas logran consolidar su relación, presentando este vínculo como el principal hilo conductor de la narración y ocasionando una fuerte conexión emocional con el espectador. Pues, es gracias a la consistente construcción de ambos personajes lo que asegura la verosimilitud y naturalidad en sus interacciones, exhibiendo cómo los conflictos posteriores logran afectarlos directamente. Lo anterior es alcanzado a través de diálogos cargados de emoción y composiciones visuales que hablan de la complicidad que caracteriza al núcleo familiar que han formado, el que se ve amenazado cuando la madre de Frank desate el principal conflicto.

Para lograr que los protagonistas de esta historia traspasen la pantalla y conecten con el público, es relevante el trabajo de sus actores, destacando principalmente la interpretación de Mckenna Grace, quien logra un admirable trabajo al encarnar a esta niña prodigio, resaltando las características en la personalidad de quien es altamente inteligente, mezclando la inocencia de una pequeña de siete años, además de estar inserta  en medio de un fuerte conflicto familiar, por lo tanto, Mary se vuelve real y es la principal causante de crear una conexión entre espectador y relato.

Pareciera que en esta producción todo está pensado para que funcione correctamente y logre sus objetivos sin tomar mayores riesgos y caracterizándose por sus buenas intenciones, en consecuencia, a medida que avanza la narración, empiezan a encajar las piezas en lugares que parecen ya recorridos. Estas decisiones narrativas dejan ver cómo algunos hechos llegan a puerto de manera forzada y sin mucha sorpresa, casi como si fueran chequeando una lista y agregando ingredientes que potencien aún más la desdicha de los protagonistas, rozando a ratos el melodrama, pero sin comprometerse en un cien por ciento con aquel género.

El guion a cargo de Tom Flynn (el tercero de su carrera y el primero en 15 años) está construido para que los golpes dramáticos vayan siendo intensificados, llegando a un punto sumamente alto cuando finalmente logren poner en jaque la propia posición del espectador frente al conflicto central, pues cada una de las partes que están en disputa logran argumentar sólidamente su posición, y es ahí cuando dejan de existir héroes y villanos, mostrando con mayor claridad las temáticas en las que quiere ahondar la cinta, las que hablan de los valores familiares y los sacrificios desinteresados que se pueden hacer por otra persona. Sin embargo, hacia el tercer acto la edificación tambalea y las resoluciones parecen flojas y forzadas, dejando una sensación insatisfactoria en su desenlace.

“Un Don Excepcional” resulta ser un relato familiar lleno de inocencia e ingenuidad, donde no se pueden negar las buenas intenciones con las que está concebida. En ella, todo está hecho para que funcione apropiadamente y, sin ser esto un aspecto negativo, deja de lado la originalidad e innovación al abordar una historia que parece conocida. Al final, sólo parece ser una película correcta, donde los riesgos no son parte de su construcción, únicamente destacando la construcción de sus dos protagonistas, quienes cumplen con conmover al público a través de una historia inspiradora y sobrecogedora.

Por Ángelo Illanes

Enlace corto:

Comentar

Responder