Un Concierto Inolvidable: Nueva Ola, La Película

Miércoles, 7 de Mayo de 2014 | 11:57 am | No hay comentarios

Título original:

Un Concierto Inolvidable: Nueva Ola, La Película

Dirigida por:

Elías Llanos

Duración:

105 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Gustavo Becerra, Germán Casas, Claudio Castellón, Danny Chilean, Luis Dimas, Luz Eliana, José Alfredo Fuentes, Paulina García, Coca Guazzini, Cecilia Pantoja, Buddy Richard, Peter Rock, Larry Wilson, Antonio Zabaleta

Como “La Nueva Ola Chilena” se denominó a una serie de cantantes que aparecieron y consiguieron cierto éxito entre las décadas del ‘60 y ‘70 en el país. Con nombres como Peter Rock, Luis Dimas, o Cecilia, todos estos cantantes compartían la afición y preferencia por las baladas, y uno que otro tema un poco más movido. Pero siempre destacaba su carácter de música “liviana”, en cuanto nunca se UN CONCIERTO INOLVIDABLE NUEVA OLA, LA PELÍCULA 01arriesgaba a alejarse de temáticas tradicionales (principalmente, letras sobre el amor en sus diversos aspectos). Esta misma liviandad es la que define a “Un Concierto Inolvidable: Nueva Ola, La Película”.

Mientras celebran un nuevo aniversario de su movimiento, varios de los miembros originales de la Nueva Ola chilena deciden que lo único que les falta por hacer en la vida es lograr la trascendencia por medio de la pantalla grande. Es así como Peter Rock, Luis Dimas, Cecilia, José Alfredo Fuentes, Buddy Richard, y varios más, deciden realizar un gran concierto para que sea registrado en 35 mm.

Mezclando ficción con un multitudinario concierto real en el Teatro Municipal de Santiago, “Un Concierto Inolvidable: Nueva Ola, La Película” deja en claro sus intenciones desde el comienzo: servir como un recuerdo de las viejas glorias de la música nacional. Es así como la película no busca ni actualizar a los intérpretes ni rememorar sobre su pasado e historias, sino que mostrarlos en la actualidad, y en ese sentido se asemeja más al formato de “Metallica: Through The Never” (2013) que, por ejemplo, al documental de “The Last Waltz” (1978) de Martin Scorsese con The Band.

UN CONCIERTO INOLVIDABLE NUEVA OLA, LA PELÍCULA 02Por suerte, tanto los protagonistas como sus realizadores parecen tener claras sus fortalezas y debilidades, en tanto no tratan de dejar a los cantantes como algo que no sean; incluso, se ríen bastante de ellos mismos, con Luis Dimas y Peter Rock formando una improbable dupla humorística tras bambalinas. Las escenas previas al concierto, con los cantantes actuando de ellos mismos, son un poco ridículas, pero queda la sensación de que este era en parte el objetivo. La participación de actores reconocidos haciendo papeles ficticios (Paulina García como una fanática despechada del Pollo Fuentes, o Gustavo Becerra de un despistado técnico audiovisual) no termina por hacer mucho sentido, pero sirven para desviar un poco de atención excesiva de los cantantes.

En la segunda mitad de la película se desarrolla el concierto, con cada uno de los cantantes interpretando un medley de tres de sus canciones más conocidas. El sonido y la imagen son óptimos, aunque las diferencias de audio de algunas de las presentaciones dejan en evidencia el retoque posterior. Aparte de esto, la presentación pasa a rayar un poco en la monotonía, ya que resulta en extremo mecánica la forma en que se sucede cada artista sobre el escenario. Quizás si, en vez de dividirlo en dos secciones, se hubieran mezclado, alternando la ficción con el concierto, el ritmo hubiera tenido más cumbres y valles, volviéndose más atractivo.

UN CONCIERTO INOLVIDABLE NUEVA OLA, LA PELÍCULA 03Brillando de optimista y con algo de humor muy inocentón (incluso las groserías están casi prohibidas), la película resulta absolutamente liviana; como un tentempié para los adultos mayores que crecieron con ellos. La obra tiene claros sus límites y, por ende, logra evitar absolutamente los riesgos de pasarse y rayar en lo patético, como le sucedió a “El Sueño De Todos” (2014), con su discurso patriótico pseudo épico.

No es que esta liviandad sea mala en sí misma, pero se contradice con el mensaje final, en el que se insta literalmente a “preservar lo nacional”. Un memorándum absolutamente confuso, en cuanto nunca se hace la más mínima alusión a algún tipo de problemática por el estilo. Si la moraleja fuera enfatizar la producción musical nacional, haría más sentido un documental sobre los cantantes jóvenes y la música contemporánea que mostrar a viejos intérpretes buscando reivindicarse, cuyo momento ya pasó hace casi 50 años y cuyas canciones ya están instaladas en el imaginario colectivo de todo el país.

Por Lucas Rodríguez

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