Talión

Jueves, 16 de Junio de 2016 | 10:55 am | No hay comentarios

Título original:

Talión

Dirigida por:

Martín Tuta

Duración:

85 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Viviana Rodríguez, Tiago Correa, Manolo Cruz, Luis Dubó, Ramón González, Claudia Pérez, Felipe Ríos, Osvaldo Silva, Alejandro Trejo

“Ojo por ojo, diente por diente” es la frase más conocida y representativa de la llamada Ley del Talión, un tipo justicia que equipara los daños de un acto ilegal a través de un castigo físico hecho al agresor, como una compensación “valorizada” por el mal cometido. Por muy primitivo que esto pueda sonar, es común que frente a noticias sobre crímenes horrorosos –violaciones, abuso contra menores– se nos pase por la cabeza, casi como un instinto innato, que el castigo de un criminal deba ser más que sólo responder con penas que no siempre son las consideradas justas o necesarias.

TALION 01Cierto es que la justicia no siempre funciona como queremos, o como debería, y es en ese vacío en el que la rabia contra actos tan bajos, perpetrados por seres humanos, supera todo estatuto y burocracia para lograr algún ápice de venganza que devuelva la normalidad a la balanza y calma a las víctimas. Porque si de pronto apareciera un justiciero que buscara redimir el mal a través de castigos contra delincuentes, ¿en qué lado del debate nos pondríamos, en el de la ley o en el del vengador? Precisamente, “Talión” es una ficción que busca hacernos reflexionar hasta dónde llega nuestra moral frente a un tema tan frágil como la pedofilia.

Amira (Viviana Rodríguez) es una periodista que, por diversas razones, comienza a recibir videos enviados por un enmascarado llamado Mirubín: un castigador de pedófilos. Pero la historia más importante de su carrera se irá transformando en una pugna entre la ética profesional, personal y social cuando el encargado de la PDI del caso, el comisario Fuenzalida (Ramón González), deba oponerse frente a la función mediática para atrapar al justiciero, en un thriller en que todos se involucrarán más de la cuenta.

TALION 02Seis años demoró el director colombiano Martín Tuta, radicado en Chile, en sacar a la luz su ópera prima. Y es que la ambiciosa propuesta de crear un film de corte policial que tocara temáticas arriesgadas, debía ser un proceso elaborado pulcramente. Galardonado en el Festival Internacional de Cine de Santa Bárbara, “Talión” es un ejemplo correcto de que en nuestro país se puede hacer buen cine de género. Desde la escena de apertura, un travelling de seguimiento a una de las protagonistas de la historia, la atención se mantiene por casi todo el metraje. La historia que se va tejiendo como red, a su propio paso, nos invita a reflexionar capa por capa los acontecimientos, las decisiones de los personajes y el manejo de los temas. La realidad creada se parece bastante a la nuestra y por eso los hechos que vemos no distan de un futuro posible, en el que las redes sociales juegan un papel relevante y en la que todos tenemos nuestra propia opinión.

En este sentido, el guión está maquinado de tal forma que es imposible desconectarse de los diálogos, acciones y subtramas, todo ensalzado por un tono oscuro y misterioso. Junto a flashbacks usados inteligentemente, el relato no escatima en ser duro o gráfico en partes necesarias, pero tampoco se mofa de aquellos asuntos delicados que pueden caer en el terreno del morbo imprudente. Es así como constantemente el espectador cavila en el experimento moral y ético, aplicado a un ejemplo que explora crudamente los límites de la justicia por mano propia y que pone en boga la cruenta temática de la pedofilia.

TALION 03En general, las interpretaciones van bien al caso. Hay sentimientos, hay dudas y hay pasión personificada en pantalla. Ramón González se luce completamente en el papel del PDI, manifestando el funcionamiento de cada departamento partícipe en un sistema judicial, que debe prevalecer incluso cuando ha sido tentado por la paranoia. Su compañero de labor, encarnado por el colombiano Manolo Cruz, entrega la cuota de humor entre tanta oscuridad, no obstante, salvaguardando los reales intereses de la historia y sin resultar sobreexplotado.

Ya acercándonos al final del desarrollo, antes del desenlace, se puede alcanzar uno de los puntos más regulares de la cinta, pero dándole un poco de tiempo comienzan a encajar todas las piezas restantes que anteriormente complejizaban la narrativa. Salvo un par de inconsistencias menores, “Talión” se alza como una ficción completamente punzante, brutal y provocativa; un cine de género admirable y un logrado thriller policial made in Chile.

Por Daniela Pérez

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