Sicario

Jueves, 10 de Diciembre de 2015 | 4:07 am | No hay comentarios

Título original:

Sicario

Dirigida por:

Denis Villeneuve

Duración:

121 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Emily Blunt, Benicio Del Toro, Josh Brolin, Victor Garber, Jon Bernthal, Jeffrey Donovan, Daniel Kaluuya, Maximiliano Hernández, Dylan Kenin, Frank Powers, Bernardo P. Saracino, Edgar Arreola, Marty Lindsey, Julio Cedillo

La liviandad respecto cómo la mayoría de las películas abordan el tema del narcotráfico en Norteamérica, muchas veces puede llegar a ser irritante. Y es que, para el gran porcentaje de los efectos, es únicamente la comunidad latina la que se resiente como la responsable del problema, sin considerar la enorme cantidad de aristas que complejizan el asunto. Sabemos que son un montón de sistemas los que se benefician ante el quehacer de las organizaciones criminales, sin embargo, son muy pocas las producciones que se atreven a ir un paso hacia adelante para acusar de manera seria una realidad que es brutal, por sobre el ánimo de relatar ficción en código de caricatura. El nuevo trabajo de Denis Villeneuve, “Sicario”, representa todo lo contrario al desmarcarse de los vicios de la crónica roja y el sensacionalismo, para derechamente introducirse en el dilema de fondo.

SICARIO 01La cinta ubica su historia en la línea fronteriza que separa a México de Estados Unidos, muy cerca de las ciudades de Juárez y El Paso, donde la actividad de los carteles relacionados con el tráfico de drogas es extrema. Para hacer frente a esta situación, una fuerza especial de la CIA encabezada por el oficial Matt Graver (Josh Brolin) planea una operación a gran escala que también involucra a Kate Macer (Emily Blunt), una muy capacitada y recta agente del FBI que fuera reclutada por el mismo Graver para integrar su equipo. Dentro del grupo también se encuentra Alejandro (Benicio Del Toro), un misterioso colaborador de quien no se entrega mucha información, pero que va a tener una participación clave en toda la misión. Sumida en un ambiente donde prima la crueldad, Kate se va a dar cuenta de que la política del “fin justifica los medios” aquí es asumida en todas sus dimensiones, sobre todo si se trata de Graver o Alejandro.

“¿Sabes lo bueno de que estés tan golpeado? Es que nadie notará un par de rasguños más”, le dice Graver a un policía corrupto que se quiso pasar de listo con las personas equivocadas, estableciendo que la intención primaria de la película busca recorrer las instancias del terror, sin distinción de que aquel emane desde uno u otro bloque. En ese sentido, “Sicario” reafirma la lectura que no hace grandes diferencias entre quienes defienden la ley y quienes la violan cuando las circunstancias son críticas, descartando ser implícita para que el espectador reaccione conforme lo hace Kate, quien de igual manera es absolutamente extraña en un submundo donde la realidad impacta más por su verdadera condición, que por la agresividad expresada en la gente que forma parte de ella. Es a través SICARIO 02de Kate que la cinta va descubriéndose hacia todos los alcances de la problemática tratada, que es principalmente cuestionada a partir de los métodos que se ocupan desde el extremo bienhechor.

Asimismo, las implicancias morales que va atravesando el film se relacionan directamente con las historias particulares de cada personaje: mientras la mayoría de ellos ha normalizado su carácter sobre un escenario en el que se traduce como algo común ver una serie de cuerpos mutilados colgando de un puente, los menos, dirigen su sentido de justicia mediante el conducto regular, postura que implica una desventaja considerando el contexto en el que ya están incluidos. Es aquí donde la película se permite preguntar qué es lo que está bien y qué es lo que está mal; si acaso fuere importante hacer un juicio sobre la legalidad de las acciones cuando lo que predomina es la deshumanización o si es razonable sensibilizar por medio de situaciones puntuales, mientras en el macro se apunta hacia la criminalización. Para dar soporte a esto último, el desarrollo de los roles se demuestra vital, tanto como la solvencia de quienes están a cargo de interpretarlos; la imagen cínico-trasnochada que proyecta Josh Brolin, la indiferencia casi siniestra de Benicio Del Toro y la pasión devenida en gestos de impotencia de Emily Blunt, completan un ítem que es perfecto.

Ahora bien, lo que hace de “Sicario” la gran película que es, es el estado de tensión permanente que presenta. A través del último tramo de su filmografía, Villeneuve ha hecho escuela de lo anterior, por lo tanto, el realizador entiende que ahí es donde precisamente radica el valor agregado de sus propuestas. Más allá de que este largometraje adhiera a las formas de un thriller, la ansiedad que SICARIO 03tiene por objetivo crear se siente como un recurso constante, y no sólo como el elemento fundamental de algún u otro pasaje dentro del relato. Bajo ese prisma, Villeneuve organiza las ocasiones de la historia para que la tensión nunca deje de ser escalable, como si en algún punto todo fuese a colapsar. Al margen de las secuencias de acción, la estela de nerviosismo queda mejor reflejada todavía cuando la cámara se dedica a descubrir a los protagonistas en total ausencia de diálogos.

En definitiva, “Sicario” es un título que trasciende a las convenciones de un género para alcanzar mayor profundidad en su planteamiento. El machismo representado en una profesión, la corrupción de personas naturales y completas instituciones, o la disociación  de sus personajes más lastimados, se terminan nivelando dentro de una realidad que sangra. Como para exigir una benzodiacepina a la salida de la función.

Por Pablo Moya

Enlace corto:

Comentar

Responder

¿Cómo te enteras de los conciertos que se realizan en Chile?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...