Ruth y Alex

Jueves, 9 de Julio de 2015 | 12:09 am | No hay comentarios

Título original:

5 Flights Up

Dirigida por:

Richard Loncraine

Duración:

92 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Morgan Freeman, Diane Keaton, Michael Cristofer, Cynthia Nixon, Claire van der Boom, Korey Jackson, Carrie Preston, Sterling Jerins, Josh Pais, Miriam Shor

Aunque las ciudades suelen ser el espacio preferencial del cine contemporáneo, detenerse  en los nuevos procesos de transformación urbana, así como sus habitantes adultos, no parece ser la elección más común del cine de Hollywood. Sin embargo, estos residentes y su adaptación a una realidad en torrencial movimiento ha ganado cada vez mayor dimensión, no sólo porque las mismas estrellas de hace veinte o treinta años han pasado a una nueva capa etaria, sino también porque las problemáticas de este grupo han vuelto más visible y concreto el eterno y, hoy no tan lejano, pronóstico del envejecimiento de la población. Contexto, en el que “Ruth y Alex” hace una interesante presentación a los desafíos de la población más adulta a través de las sólidas actuaciones de Diane 5 FLIGHTS UP 01Keaton y Morgan Freeman, pero manteniendo un tono bastante plano.

Ruth (Diane Keaton) y Alex (Morgan Freeman) son un matrimonio que llevan más de cuarenta años juntos  en un luminoso departamento de Brooklyn. Sin embargo, la edad y los cinco pisos que separan su hogar del suelo los ha incentivado vender su vivienda, proceso en el que se encontrarán con varias razones tanto para reconsiderar su decisión como para confirmarla.

Dirigida por Richard Loncraine, un director que en el último tiempo se ha caracterizado por su sencillez fílmica (“Wimbledon”, 2004; “My One And Only”, 2009), “Ruth y Alex” es un retrato de la vejez desde una mirada más optimista, y que refleja los incesantes cambios urbanos. Tópicos que se cruzan en la incertidumbre, especialmente el de Alex por vender el departamento donde ha pasado la mayor parte de su vida, y que son desarrollados desde un foco más realista e interesante que lo usual. Por un lado, mostrando la madurez de la vida como una etapa de autonomía y dignidad y no como sólo sinónimo de enfermedad –tema que también aparece en las dolencias de la mascota y como una amenaza invisible al estilo de vida de la pareja-, y por otro, la ciudad como un territorio 5 FLIGHTS UP 02donde el movimiento no pasa sólo por la rapidez del día al día, sino también en la reconfiguración de los espacios y cómo barrios ante infravalorados se vuelven hoy en disputa por la juventud en tendencia, como lo hará saber a los pocos minutos de iniciada la cinta el personaje de Freeman.

Este abordaje, que puede ser atrayente en un primer momento, tiene como contraparte un ritmo sumamente pausado y parejo que, aunque persiste en la  inclusión de nuevos elementos a la narración, crean un efecto más de acopio que de dinamización. De este modo, aunque hay conexiones con el pasado mediante flashbacks para reconstruir los momentos claves de Ruth y Alex y que logran nutrir la historia, la incorporación de elementos contingentes, como un presunto terrorista que pone en jaque a Nueva York, agotan algunos de los aciertos del relato. De esta forma, aristas que podrían servir como antecedentes para una decisión final de la pareja, se transforman en los dilatadores para un tránsito más rápido y quizá efectivo a la propuesta de la película.

Como es de esperar, la presencia de Keaton y Freeman son sin duda el mayor soporte de la película, potenciando los mejores rasgos de sus personajes y volviendo creíbles y valiosos los 40 años de 5 FLIGHTS UP 03unión de la pareja estelar. La actuación de sus protagonistas también hace peso a los desequilibrios del guión que, en un afán de incluir demasiados ámbitos de un relato, podría volverse un tanto saturado y tedioso, y que quizá para algunos, pese a la buena ejecución actoral, así lo sea. Mientras que la creación de la atmósfera, por otro lado, no ofrece elementos novedosos, sino más bien una ambientación y fotografía muy recurrente de Brooklyn y Nueva York que calce a la perfección con el imaginario habitual.

Fácilmente de tildar como una afable, sencilla y hasta encantadora historia, “Ruth y Alex” posiciona temas que simplemente se esquivan, como la vejez y el cambio urbano, con una mirada más ecuánime sobre la vivencia de esta población a este fenómeno. Sin embargo, para tal efecto depende en sobrada medida de las actuaciones de sus protagonistas, que son quienes más enriquecen la historia, puesto que el guión posee varios baches que, sin el peso y baluarte de la pareja central, podrían desasirse de varias de sus virtudes.

Por Javiera Quiroga

Enlace corto:

Comentar

Responder

¿Cómo te enteras de los conciertos que se realizan en Chile?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...