Resident Evil: Capítulo Final

Jueves, 26 de Enero de 2017 | 12:32 am | No hay comentarios

Título original:

Resident Evil: The Final Chapter

Dirigida por:

Paul W.S. Anderson

Duración:

106 minutos

Año:

2016

Protagonizada por:

Milla Jovovich, Li Bingbing, Ali Larter, Ian Glen, Shawn Roberts, Ruby Rose, Eoin Macken, Willian Levy, Fraser James, Rola

Cada estreno basado en un videojuego genera gran expectación, pues la calidad narrativa de ellos les permitiría ser adaptados en la pantalla grande. Sin embargo, pareciera que luego de muchos intentos los resultados no parecen mejorar. Como como ejemplo, están los estrenos de “Warcraft” (2016) y la más reciente “Assassin’s Creed” (2016), ambas víctimas de mediocres adaptaciones. Una de las razones radica en la obstinación de repetir la experiencia del juego al lenguaje cinematográfico, teniendo en consideración que cada una logra objetivos totalmente diferentes.

Una de las adaptaciones más exitosas en taquilla está basada en el juego “Resident Evil”, la que logró en su primera película de 2002 expandir su universo narrativo, creando a un personaje original para su versión cinematográfica. Si bien, la primera cinta alcanzó un considerable éxito comercial, la calidad narrativa no lograba conectar con lo entregado en su versión original para consolas y, luego de cinco películas, “Resident Evil: El Capítulo Final” pretende dar un cierre definitivo a la saga tras quince años. Dirigida por Paul W.S. Anderson, esta entrega sigue los eventos tres semanas después de “Resident Evil: Retribution”, donde Alice (Milla Jovovich) sigue en la lucha para poder sobrevivir al virus que casi ha acabado con toda la población mundial. Al enterarse que existe una posible cura, deberá volver a Racoon City para enfrentarse una vez más a la Corporación Umbrella y así poder salvar a la humanidad de un terrible final.

Siendo la última parte luego de varios años contando las hazañas de Alice y el declive de la humanidad a manos de un virus mortal, los hechos ocurridos en la antecesora son casi olvidados, estableciendo sólo conexiones vagas para justificar esta última parte, como también los personajes que fueron parte de su antecesora, y de esa forma se asume que la protagonista es el gran foco del relato, justificando que esta historia sea contada. Sin embargo, los hechos se desencadenan de manera tan abrupta, que dificulta que este universo narrativo sea creíble y tenga la fuerza suficiente para sostenerse.

Una de las razones que explican el éxito de esta saga es el desarrollo y evolución de Alice, pues fue creada como un ente complejo y verosímil, y que responde adecuadamente a los cánones del universo. No obstante, sería una decisión muy arriesgada sólo descansar en los hombros del personaje interpretado por Jovovich y, en cierto modo, esa decisión es tomada cuando se muestra el desafortunado desarrollo de personajes secundarios, los cuales sólo cumplen la función de ser víctimas en este escenario post apocalíptico, siendo olvidados rápidamente.

Una de las principales características de esta saga es el giro que dio desde el terror de los videojuegos a la acción propiamente tal, siendo las secuencias de persecuciones y luchas vertiginosas las que entregan los elementos positivos y potencian la entretención. Pero una de las grandes fallas de esta nueva parte radica en el descuido al momento de ensamblar todas las piezas, dando como resultado una edición deficiente. Tratando de representar agilidad en las escenas de acción, el montaje frenético abusa de los cortes, impidiendo la apreciación de estas secuencias y dejando que la confusión se apodere de la pantalla al resultar arduamente dificultosa la tarea de seguir los hechos presentados.

Gracias a la experiencia en las cintas anteriores, se debe asumir que la función de las secuencias de acción en esta película arman gran porcentaje del metraje, lamentablemente se abusa de ellas en un nuevo intento por emular la experiencia de juego, y de paso se deja notar un descuido en el guion, cuando grandes incongruencias a lo largo de todo el metraje hacen difícil una posible inmersión en el relato. Además, la sobreexposición en los diálogos le quita peso narrativo y ayuda a la inevitable desconexión con los personajes, dando como resultado una secuela con una historia liviana donde no existe deseo de profundizar, y los hechos quedan desatados o resueltos torpemente.

“Resident Evil: El Capítulo Final” pretende dar un cierre a la saga, pero su ambigüedad narrativa no lo deja firmemente establecido. Sin duda, está hecha para los seguidores que disfrutan cada guiño a los videojuegos y que posiblemente podrían ser cautivados por las mayores secuencias de acción. Sin embargo, falla al ser una producción de baja complejidad narrativa, donde un gran aparataje visual no logra sostener el producto final.

Por Ángelo Illanes

Enlace corto: