Miércoles, 7 de Enero de 2009

Tenemos una película claramente clasificada como “comedia romántica”, y me tomo la libertad de citar a Nelson con su celebre frase: “Hay dos grandes mentiras en ese título”. Y es verdad, de comedia tiene muy poco, si te reíste con el trailer, con la película te vas a reír con los mismos chistes, ni mas ni menos. Ahora, en términos de romance, me atrevo a decir que es aún menor que la parte cómica. Quizás alguna mujer no este de acuerdo en esto y me tilde de insensible, pero siendo objetivo, la trama es bastante pobre y trillada.
La película se trata del típico sujeto con plata (Patrick Dempsey) que se hizo millonario gracias a su invento revolucionario del protector de café, ese cartoncito que le ponen a los vasos en Starbucks para que no te quemes, él es del agrado de todas las mujeres y sólo se deja querer, pero en realidad no le interesa ninguna, excepto Hannah (Michelle Monaghan) su mejor amiga de la infancia que ahora trabaja en un museo.
Hannah viaja a Escocia, donde conoce un duque y decide casarse, al volver a Estados Unidos le cuenta a su mejor amigo y le pide que por favor sea su Dama de Honor. Ahí nuestro protagonista se da cuenta de que en verdad está enamorado de su mejor amiga y trata de ganar su corazón antes de que se case, con la ayuda de sus amigos del equipo de basketball.
Como la mayoría de las “comedias románticas” la trama es completamente predecible de principio a fin, no es necesario decir como termina, por que con ver el trailer ya está todo claro. La película no aporta nada al género y obviamente no merece la pena de verla en el cine.
Si estas buscando una película romántica, te recomiendo un millón de veces arrendar “Cuando Harry conoció a Sally”, que al menos tiene la ventaja de la actuación de Billy Crystal y que es una verdadera comedia.
Por Gonzalo Jourdan
pero si quieren ver una de verdad romanticona.. de esas q te hacen suspirar y llorar.. de tan romanticas que son..
The notebook, o EL diario de una pasion…
esa si q es romantica..