Pixeles

Jueves, 23 de Julio de 2015 | 1:29 am | Comentarios (1)

Título original:

Pixels

Dirigida por:

Chris Columbus

Duración:

105 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Adam Sandler, Michelle Monaghan, Peter Dinklage, Josh Gad, Sean Bean, Ashley Benson, Kevin James, Jane Krakowski, Brian Cox, Jared Sandler, Rob Archer, Lainie Kazan

De tanto en tanto, el acto de acudir a la más insólita idea para montar pirotecnia audiovisual, sale bien. En otras ocasiones, el despropósito cae en manos equivocadas y lo que emerge es la encarnación misma del fiasco. Rasgamiento de vestiduras aparte, con la industria lanzada a ir por el raspado de olla, sólo queda persignarse y rogar para que se produzcan más ejemplos como el primero, y el encargo lo reciba gente con una pizca de agudeza, chispa o, por último, onda y actitud.

PIXELS 01En el caso de “Pixeles”, el que queda como responsable de la tarea es Chris Columbus, tipo discreto, conocido por dirigir sus energías a hacer productos todo espectador; algunas veces con respeto por su inteligencia como en “The Goonies” (1985) –en la que fue guionista-, aunque la mayor parte del tiempo pensando que no merecen más que luces y evasión, como demuestran productos sin rostro en los que estuvo detrás, como “Percy Jackson & The Olympians: The Lightning Thief” (2010). Pero en su primera película en cinco años, no llega en solitario, lo escolta uno de los nombres más ingratos del circo hollywoodense: el nunca bien ponderado Adam Sandler. Fruto de una de las reuniones más insólitas vistas en producciones de grandes estudios, por acciones de unos y otros, lo que sale dista de ser deleitable o ligeramente entretenido.

Lo de siempre: lleva los hilos de la trama un tipo que vive su falta de suerte con júbilo (Sandler), Sam Brenner, un perdedor que va por la vida vociferando que salió a trabajar sin haberse lavado los dientes. El factor sorpresa: tiene un pasado glorioso como jugador de videojuegos de Arcade, como Pacman y Donkey Kong, y su mejor amigo es el Presidente de EE.UU. (Kevin James). Resultado: ante una invasión alienígena, protagonizada por los mismos personajes de estos videojuegos, pero en PIXELS 02versión enorme y destructiva, Brenner es llamado de urgencia a la Casa Blanca. Como estas extraplanetarias fuerzas parecen invencibles para el ejército, la tarea de salvar al mundo recaerá en un equipo improbable, conformado por el mismo Brenner, un nerd que literalmente sale de la nada (Josh Gad), una militar de alto rango que asume un rol clave en la emergencia (Michelle Monaghan) y, para completar el cuadro, Eddie Plant (Peter Dinklage), némesis de niño de Brenner.

Como un infaltable e indeseado protagonista de la cartelera, Adam Sandler invade cada año las salas, decidido a arrastrarnos hasta la pereza con sus penosos filmes. Mismas historias, mismos personajes, mismos dotes cómicos. Desde siempre, desplegando una capacidad extraordinaria para encaminar todo hacia la tontera sublime. Hay que olvidar que existe un director y guionistas, tal como otros distinguidos personajes como Michael Bay o el Eddie Murphy más reciente, una película liderada por Sandler siempre tiende a otorgar una dosis similar. La excepción sólo se produce cuando detrás  hay un director, no un mercenario ubicado ahí por simpático o condescendiente. O, lo que es lo mismo, cuando su productora, Happy Madison, no figura como respaldo de la cinta. En efecto, las películas del actor con Paul Thomas Anderson, Thomas McCarthy y Jason Reitman, son con distancia lo menos Sandler de su filmografía, más allá de los grados de éxito de cada caso.

PIXELS 04“Pixeles” no ofrece esperanzas al respecto: no tiene un director de respeto detrás y no posee más pretensión que ser otra cinta de Sandler. La nota atípica la ponen los contornos de catástrofe de la trama –siempre tenues, nunca lejos del popcorn–  y que nuevamente debe compartir algo de protagonismo con el resto de los personajes, tal como se vio el año pasado en “Blended”. Sin embargo, debajo de eso descansa la misma clase de moral que ha desplegado el actor en toda su filmografía. La misma desgracia, la misma ausencia de chispa. Ahí está Adam Sandler con su polera de polo, caminar desgarbado, voz gangosa y patético comportar ante las féminas, arrastrando todo a sus somníferas tierras.

La idea de la invasión alienígena es llevada hasta límites ridículos, pero de ahí no proviene el inconveniente principal de la película. Que no haya extravío en el análisis: importaría un bledo que el detonante de la trama fuera un disparate como ese si el armazón fuera consistente. La misma salida de libreto, de hecho, podría haber dado origen a una cinta delirante, mordaz o, como mínimo, entretenida. Hay que imaginar, por ejemplo, esa idea inicial en manos de Phil Lord y Chris Miller. Otro gallo cantaría.

PIXELS 03En toda la cinta, son apenas ráfagas los instantes que hacen sentir que la película fluye, o funcione mínimamente. Clave de eso es un guión flojísimo, que desaprovecha un elemento imbatible como la nostalgia ochentera y un reparto más que competente, donde el único que sale ganando es Kevin James, con su papel más tolerable en años. Michelle Monaghan está enormemente desaprovechada y Peter Dinklage, aunque tenga unos cuantos momentos divertidos, de alguna manera también es presa de lo mismo. Al incipiente Josh Gad no le hacen favor con el típico insoportable personaje nerd. Y la acción propuesta no hace mejorar nada: es deleznable, resultado natural de un guión que se resquebraja por todos lados.

A partir de ese desolador panorama, la idea que asalta es sólo una. Si resultara creíble Adam Sandler como único salvador del mundo, la trama habría sido otra. “Un hombre salvando al mundo del ataque de un Pacman gigante”, podría haber sido el tagline de esa película. De haberse concretado ese posible escenario, no estaríamos lamentando el debut de una cinta como esta, hermana de todos los desastres de Sandler en sus más de veinte años de carrera. Si alguien aguardaba que de esta sociedad rarísima entre Columbus y Sandler saliera algo en clave “Ghostbusters” (1984), el porrazo será duro.  Por más que haya uno que otro intento aceptable por empujar hacia arriba, la cinta termina devorada por la sonora estupidez de la fórmula Sandler, que, a pesar de venir adornada y recibir algunos regalos que no merece –Dinklage es un prodigio actoral-, sigue tan escuálida como siempre.

Por Gonzalo Valdivia

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  1. Rodrigo says:

    Después de leer esto tengo puras ganas de ir a verla! Jaja
    Debo admitir que cuando supe que se haría una película con los personajes de los video juegos me entusiasmé, pero luego supe que actuaría Adam Sandler todo se vino abajo…

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