Osos

Jueves, 26 de Junio de 2014 | 11:07 am | No hay comentarios

Título original:

Bears

Dirigida por:

Alastair Fothergill y Keith Scholey

Duración:

78 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Documental, (Narración) John C. Reilly

Como toda marca de reconocimiento global, el logo Disney suele predisponer al cliente a la hora de consumir el producto. En este caso, un espectador a sabiendas de que esta es la compañía detrás de la realización de una película, es alguien que asume a priori cierta actitud e igualmente acumula ciertas expectativas. Es que la experiencia Disney supone una cinta de corte familiar, de tono lúdico e inofensivo, personajes entrañables, un final feliz a pesar de los conflictos y seguramente una moraleja sobre la cual reflexionar durante el camino a casa. La fórmula está patentada, es efectiva y muy exitosa, y por tanto no es de extrañar que su división dedicada a la realización de documentales de naturaleza –Disneynature– continúe por la misma senda, a pesar de no tratar con protagonistas ficcionales ni situaciones del todo controladas. Su entrega más reciente es “Osos”, trabajo que se extiende por poco más de una hora y que es básicamente un bien filmado documento con carácter de dulce fábula infantil.

BEARS 01La historia es la de una familia de osos originarios del majestuoso Alaska. Conformado por mamá oso, Sky, y sus dos adorables cachorros, Amber y Scout (todos bautizados así para la película), el trío debe emprender un largo viaje desde el pico más alto de una montaña, donde hibernaron, hacia el mar o el río con el propósito de alimentarse con suficientes salmones y así seguir sobreviviendo en el hostil clima nórdico. La aventura, no obstante, no está libre de peligros, por lo que la madre debe estar constantemente protegiendo a sus dos indefensos pequeños de los animales oportunistas que ven en Amber y Scout su próximo banquete. En medio del extenso y agotador periplo, los hermanos osos también aprenderán trucos de sobrevivencia, lecciones de vida, y reforzarán el vínculo afectuoso entre ellos y con su madre.

Dotar de personalidades humanas a los animales con tal de ganarse la empatía del público, es algo que la industria del cine familiar viene haciendo desde un comienzo, y esta película no es la excepción. Narrado en su idioma original por el actor John C. Reilly (acá llega doblada al español), el relato en off interpreta de manera muy simpática lo que se supone que los personajes están sintiendo conforme se desenvuelven e interactúan, logrando sacar sonrisas cimentadas en la ternura que inspiran los notables encuadres de los animales más que en la cualidad cómica del guión. La cinta, no olvidar, está pensada para un público menor, por lo que su tono humorístico es agradable, pero no alcanza a ser agudo, todo lo contrario, se entiende que la voz tiene conciencia de no recurrir ni al sarcasmo ni la ironía, o a algún otro recurso humorístico de doble significado.

BEARS 02Debido a lo mismo es que se podría tolerar que la descripción del relator no cese de tomarse atribuciones, narrando acciones que bastan con la imagen para comprender. Para un adulto resulta redundante y en ocasiones molesto, sin embargo, un niño requiere de un guía constante que lo ayude a hilvanar la historia y que de paso coopere en mantener su interés en alto. Es efectivamente la voz en off la encargada de delimitar el carácter infantil de la película.

Puesto que es un año lo que pasan Sky, Amber y Scout fuera de su cueva para proveerse de nutrientes, la dedicación del trabajo detrás de cámara es notable. Como suele ocurrir en este tipo de documentales, se agradece la rigurosidad de la investigación que es evidente en el acertado seguimiento de los osos. La labor fotográfica registra una Alaska inmensa y preciosa, y a los animales con minuciosa precisión, captando un vasto rango de sus expresiones que se enfatizan con épicos planos ralentizados.

De la mano están el montaje y la musicalización, elementos claves para darle vida al guión que se configura a partir del material que se había planeado capturar. Se construyen, de esa forma, pequeños conflictos que, al igual que en cualquier pieza de ficción con personas, aportan en darle algo de dinamismo y sustancia a la línea argumental. Algo, porque se infiere la necesidad de forzar BEARS 03algunos instantes de tensión, que seguramente ocurrieron, mas no con el dramatismo plasmado en la película. Así mismo se presentan a los antagonistas, reforzados por el relato en off y la música, como aquellos que obstaculizan la paz de los héroes.

Como fiel producto dedicado a la familia y con rasgos educativos, “Osos” no se compromete con ningún punto de vista que pueda resultar infortunado en su riesgo. Sí se presupone, tal vez, una preocupación por valorizar la naturaleza y respetarla en su estado genuino, considerando también que su estreno en Estados Unidos fue cercano al Día de la Tierra. Por ende, algún afán de concientización se puede percibir, y también una apreciación por el inquebrantable instinto maternal que no discrimina especies. No obstante, lo que claramente predomina en la película es el afán de entretener, enternecer y entre medio enseñar un poco respecto a los osos, y para eso pintan una historia tan bella como carente de capas. Más no se le exige, en todo caso; el espectáculo es demasiado encantador como para quejarse.

Por María José Álvarez

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