No Molestar

Jueves, 17 de Marzo de 2016 | 1:46 am | Comentarios (1)

Título original:

Une Heure De Tranquillité

Dirigida por:

Patrice Leconte

Duración:

79 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Christian Clavier, Carole Bouquet, Valérie Bonneton, Rossy de Palma, Stéphane De Groodt, Sébastien Castro, Christian Charmetant, Arnaud Henriet, Ricardo Arciaga, Elisha Camacho, Martine Borg, Brigitte Lucas

La adaptación de una obra de teatro al guión cinematográfico no es un ejercicio sencillo (sobre todo si no está basada en un clásico Shakesperiano que funcione como enganche seguro para el espectador), sin embargo, mantiene la ventaja de poseer mayores recursos estructurales,  los que debiesen hacer más llevadero el trabajo del guionista en cuanto a establecer una puesta en escena y una consistencia narrativa. Aún más interesante resultaría la adaptación del mismo dramaturgo a un guión UNE HEURE DE TRANQUILLITE 01cinematográfico, tal como hiciera Tennessee Williams en “A Streetcar Named Desire” (1951) o el contemporáneo Charlie Kaufman con “Anomalisa” (2015). Particularmente “No Molestar” (2014) de Patrice Leconte cuenta con un guión adaptado desde el teatro por el dramaturgo Florian Zeller en base a su propia obra homónima. Esta adaptación resulta un ejemplo de una película que tiene todos los recursos para convertirse en un éxito de taquilla, pero que falla en su columna vertebral: el mencionado guión.

Michel Leproux (Christian Clavier), un acomodado dentista de medio siglo de edad, apasionado por la música y aparentemente de todo lo que sólo tenga relación con sus propios intereses, una mañana encuentra en una tienda de vinilos usados un disco invaluable: “Me, Myself And I” de Niel Youart, un exponente del jazz a quien Michel le brinda toda su devoción. Al llegar a su hogar y estar pronto a escuchar el álbum, aparecerá su esposa empeñada en conversar con él de un asunto muy importante. Es así como, a partir de este momento, una seguidilla de enfrentamientos con diferentes personajes, tales como su hijo desempleado, el hostigamiento de un vecino o su amante dispuesta a contar la verdad, le impedirán concretizar su único y gran deseo: una hora de soledad escuchando su disco favorito.

UNE HEURE DE TRANQUILLITE 02Bajo la dirección del experimentado director Patrice Leconte, autor de éxitos como “Monsieur Hire” (1989), “Le Mari De La Coiffeuse” (1990) y “Ridicule” (1996), esta cinta cuenta con excelentes actuaciones, además de una meticulosa puesta en escena y la participación del guionista, dramaturgo y novelista Florian Zeller, quien es muy conocido y premiado en Francia por sus obras. Aun teniendo todos estos recursos a disposición, la película falla en su ejecución; la narración carece de profundidad dramática, lo que resulta fundamental hasta en la comedia más ligera, cometiendo errores ingenuos para la trayectoria del director, presentando un humor facilista y repetitivo que, luego de los primeros veinte minutos, comienza a decaer y quedarse en un limbo, generando la  sensación de que con un poco más de explotación a los recursos utilizados hubiese funcionado.

Una ejemplificación acerca de este recurso a medio explotar se da en el nombre del disco, el cual resulta fundamental: “Me, Myself And I”, un alcance al egoísmo del protagonista y su deseo infatigable por pasar un tiempo consigo mismo. El problema radica en que el personaje finalmente resulta ser el menos egoísta de todos, cediendo ante las problemáticas de los demás e intentando amenizar los conflictos, en un punto que ya no parece ser por sus propios intereses. Lo que se consideraba una lección planificada a propósito por parte de sus creadores, pareciera ser más bien un accidente generado por el poco manejo del guión.

UNE HEURE DE TRANQUILLITE 03La exageración superficial del personaje transforma al mismo en una caricatura imposible de sostener, ya que queda en el medio, donde aún el protagonista es muy humano para convertirse en lo que pretendían que fuese. En otras palabras, el actor queda más grande que el personaje. Otro ejemplo de aquello es la utilización de chistes racistas. Burlándose de toda persona que no es de nacionalidad francesa, recae nuevamente en un límite donde no logra transmitir una crítica hacia la sociedad, sino, simplemente, bordear la vulgaridad.

“No Molestar” plantea una lamentable forma de hacer cine, abarcando más de lo que realmente puede contener. Termina siendo pretensiosa, queriendo exhibirse como una inteligente comedia ligera cuando en realidad es una narración incompleta que logra esconderse detrás de una refinada puesta en escena.

Por Marcela Montiel

Enlace corto:
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  1. Muy buena crítica, con el manejo del tema dan ganas de profundizar más en lo abordado, ya que a mi parecer la película de por sí, no me había parecido bien, ahora puedo comprender algunos porqués inconscientes. Para leer antes de decidir qué ir a ver al cine, excelente.

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