Neruda

Miércoles, 16 de Abril de 2014 | 12:34 pm | No hay comentarios

Título original:

Neruda

Dirigida por:

Manuel Basoalto

Duración:

90 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

José Secall, Paulina Harrington, Max Corvalán, Nelson Brodt, Catalina Saavedra, Alejandro Trejo, Luis Dubó, Sergio Madrid

Que Manuel Basoalto haya demorado casi 3 años en estrenar su ópera prima, “Neruda”, sólo puede significar perfeccionismo y ambición en el buen sentido de ambos términos. Que todo quede bien hecho y acorde a la idea original es algo de lo que muy pocos pueden jactarse, más aún en la actual industria cinematográfica chilena. Lo negativo, sin embargo, aparece cuando esto no se refleja cabalmente en el resultado final y no queda claro lo que realmente se quiso transmitir con la obra. Algo parecido pasa con esta propuesta del director chileno, basada en su serie documental de televisión “Neruda: Diario De Un Fugitivo” (2004).

NERUDA 01En 1948, Pablo Neruda (José Secall) expone en el congreso “Yo Acuso”, un discurso donde demuestra su descontento por el gobierno del presidente Gabriel González Videla (Max Corvalán) y por la aprobación de la llamada “Ley Maldita”. Inmediatamente comienza una ardua búsqueda para detener al poeta nacional, dejada en manos del comisario Peluchoneaux (Erto Pantoja). Neruda es ayudado por amigos y conocidos para huir, quedándose en distintas locaciones a lo largo de Chile, donde realiza una mirada interna de sí mismo, mientras logra dar vida a su poemario “Canto General”.

José Secall interpreta a un Neruda imponente y elegante. El actor no tiene miedo de poner su cuota personal, y encauza un personaje construido a partir de extractos reales y de ideas propias. No todo el camino es conocido y eso es lo que se pretende mostrar: un relato más íntimo, un poeta algo más oculto, con barba y miedos que florecen crecientes en su huida. Ahora se hace llamar Antonio Ruiz Legarreta y transita perdido entre norte, sur y su deber con el pueblo chileno. Pero lo que falta aquí –y es la falla principal de la obra- es un esqueleto que a la vez mantenga y deje avanzar la historia, firme y definidamente. Llega un punto en que el que las situaciones se desdibujan y separan demasiado rápido, pasando de una temporalidad cuidada a un relato casi atemporal, que entremezcla flashbacks y raccontos explicativos de la personalidad del personaje, pero apartándonos del concepto unificador de la historia principal. Al final no se termina por despejar la intención que engloba todas las acciones, donde cada parte del relato resulta, a su vez, un relato en sí mismo que NERUDA 02gira análogamente en su conclusión. Otro punto débil es el tratamiento de los variados personajes con los que Neruda se encuentra. Parece que solamente se fijó la atención en el principal, pero se dejó como secundaria la preocupación por los personajes que rodean el relato, quienes no logran transferir una imagen creíble, quizás demasiado sobreactuada, y otros que intentan dar vida a intervenciones que nacieron muertas.

Es un alcance imposible congeniar una obra tan cercana a la poesía sin retazos de esta. Es así como se presentan imágenes poéticas, dramáticas e incomprensibles en el proceso intelectual, pero riquísimas en los recursos emocionales. La música traza gran parte de las prolongadas escenas, que al mismo tiempo pintan poemas entredichos y dan espacio para que el protagonista relate extractos de su obra. La banda sonora, compuesta por Juan Cristóbal Meza, es interpretada limpiamente por la Bratislava Symphony Orchestra, otorgando solemnidad y riqueza a las escenas, y por suerte, exaltan también aquellas innecesarias. Es una cinta bastante compuesta en los sentidos estéticos del arte, preocupada en imagen, color y sobre todo en los paisajes nacionales espesos, llenos de abundancia lírica plasmada y ocupada generosamente, pero contrastada con lo cojo de lo estrictamente técnico. Cortes repentinos, tomas de medio segundo que ensucian de cierta forma el panorama y una larga lista de escenas que alejan la atención de lo medular.

NERUDA 03Cabe destacar que el director no tiene relación familiar con el personaje –dada la confusión por su apellido-, pero aparece cercano al relato, principalmente por haber trabajado anteriormente con él. Intenta darle otra perspectiva, un poco más alejada de los estamentos de la cultura general, con fragmentos y pasajes omitidos, aunque no necesariamente relevantes.

“Neruda” es una cinta que se toma su tiempo con probidad, en la cual se da un tratamiento bastante cortés a los ejes políticos y donde no todo es necesariamente explícito. Con escenas tan efímeras como poderosas, tiene algo de biográfico, algo de ficcional y, sobre todo, algo de romántico, principalmente por recurrir a las locaciones reales donde estuvo escondido el galardonado poeta. Se juntan, así, la música y la poesía, la historia con el mito y lo conocido con lo desconocido, todo envuelto en un relato casi triunfal, pero demasiado caótico.

Por Daniela Pérez

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