Muppets 2: Los Más Buscados

Miércoles, 19 de Marzo de 2014 | 12:32 pm | No hay comentarios

Título original:

Muppets Most Wanted

Dirigida por:

James Bobin

Duración:

112 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Ricky Gervais, Ty Burrell, Tina Fey, Tom Hiddleston, Christoph Waltz, Ray Liotta, Salma Hayek, Frank Langella, Jemaine Clement, Til Schweiger, Peter Serafinowicz, Danny Trejo, Debby Ryan

En uno de esos pocos casos de regresos con cálida recepción, los Muppets volvieron a salas en 2011 con una cinta que los tenía una vez más en el centro de la trama. Razones de tal conquista hay varias, pero despuntan que el modo en que el guión metía a las famosas marionetas era inteligente y que el corazón de la historia lograba mantener el interés arriba, aunque lo más significativo es que daba en el clavo al retratarlos como una pandilla de comediantes caídos en desgracia, cuyo retorno no conseguía despertar expectación en nadie. Sin ser un gran suceso, le alcanzó para que el plan de una nueva película no se desvaneciera, claro que sin Jason Segel en el reparto ni en labores creativas.

MUPPETS MOST WANTED 04Los Muppets no saben qué hacer con su futuro luego de haberse reunido tras varios años distanciados. Pero hasta ellos llega el ofrecimiento de un manager de notables pergaminos, Dominic (Ricky Gervais): hacer una gira mundial que replete teatros y sea su despedida final. Si bien el tipo parece cumplir la promesa, utiliza el tour por ciudades de Europa para desplegar un plan criminal en conjunto con la rana Constantine, uno de los delincuentes más peligrosos y buscados del orbe. Detrás de la pareja y de los Muppets irá el agente francés de la Interpol, Jean Pearre Napoleon (Ty Burrell, en un rol que inicialmente era para Christoph Waltz), dispuesto a detener a todos sin importar sus antecedentes.

Apenas en su inicio, la cinta nos aclara que ese final con fanfarria y júbilo de “The Muppets” (2011) no era más que una completa mentira, para enseguida apostar por reírse de su condición de secuela. Esa clase de humor, referente a la naturaleza misma de la producción, fue uno de los estandartes de la primera, pero aquí desgraciadamente aparece en cuotas inferiores, debido en gran medida a que el entramado decae en cuanto a delimitación y robustez, lo que suscita un filme más de instantes, de chispazos, que de un conjunto macizo.

MUPPETS MOST WANTED 03Aún cuando lo que posibilitaba la reunión de los Muppets en la anterior era el trío conformado por el muñeco Walter y los personajes de Jason Segel y Amy Adams, resulta indudable que los títeres eran amos y señores del relato. Había un villano que ocupaba un rol vital, dado que amenazaba con hacer desaparecer a los Muppets, pero las escenas que tenía para sí eran más bien escasas. Lo que sucede en esta secuela raya en lo insólito, puesto que la rana criminal y el personaje de Ricky Gervais adquieren un desmesurado peso en la historia, lo que se traduce en muchos minutos en pantalla, pese a lo anecdótico de sus planes y lo tosco de sus envoltorios.

Ese es uno de los frentes en que disgrega la trama, no injustificadamente por cierto. Hay que ser claros: no es que las ramificaciones que toma sean desde un comienzo absurdas, sino que el error radica en que, a medida que el relato progresa, el guión es incapaz de conceder los recursos que ayuden a estimular la atención del espectador. Todo lo de Siberia con Tina Fey y la investigación llevada a cabo por Ty Burrell, por ejemplo, si bien ocupan un lugar secundario en la historia, vienen a atropellar el ritmo de la narración y más estorban que ayudan al desarrollo de la cinta.

Como ya se puede inferir, “Muppets 2: Los Más Buscados” se atreve a dejar de lado a los protagonistas de siempre, al urdir sin mucha fortuna una trama que homenajea de curiosa manera a las películas de agentes y misiones que saltan de país en país, y entrega el control a los personajes interpretados por actores reales. Si en la primera lo más medular era el reencuentro de una banda de MUPPETS MOST WANTED 01comediantes venidos a menos facilitado por el candor de un joven admirador, lo central de esta segunda parte –quién lo dijera- es un villano aprovechándose de un grupo de ingenuas marionetas. En efecto, los Muppets, amplios protagonistas del anterior filme, en esta ocasión se ven relegados y por momentos postergados. Y aquello es una pena, porque justamente los mejores pasajes de la cinta corresponden a cuando el grupete lanza bromas sobre todo acerca de malos entendidos y discrepancias que ya conocemos.

La película de 2011 tenía una admirable capacidad para armarse y desarmarse a medida que avanzaba, mientras que esta secuela se dedica a narrar una historia bastante más rutinaria, culpa de un guión que ni siquiera alcanza lo competente. De hecho, si tanto los cameos como los números musicales funcionaban prolijamente en su predecesora, era porque había como soporte un relato ensamblado con buen juicio. Luego de un esperanzador “reinicio”, se nos entrega un filme que no es una desgracia pero sí una pequeña decepción, y que incluso podría sepultar por al menos un tiempo a las marionetas favoritas del mundo.

Por Gonzalo Valdivia

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