Mi Amigo El Dragón

Jueves, 8 de Septiembre de 2016 | 9:47 am | No hay comentarios

Título original:

Pete’s Dragon

Dirigida por:

David Lowery

Duración:

103 minutos

Año:

2016

Protagonizada por:

Oakes Fegley, Bryce Dallas Howard, Oona Laurence, Robert Redford, Michael C. Hall, Wes Bentley, Craig Hall, Karl Urban

Recurrir a la nostalgia como recurso narrativo ha dado buenos resultados en la recepción de algunas producciones cinematográficas. A través de reboots, remakes y secuelas se intenta tocar las fibras emocionales de los recuerdos del espectador. Quizás pueden ser signos de un agotamiento creativo, pero no deja de ser cierto que muchas de estas nuevas producciones regresan a lo más simple, conquistando la memoria de la audiencia al evocar una época donde el tiempo parecía avanzar más lento y estaba cargado de sencillez.

petes-dragon-01En este ejercicio de volver al pasado, Disney viene planeando una serie de remakes en carne y hueso para varios de sus clásicos animados, como ya se ha podido ver en la reciente “The Jungle Book” (2016). Y a pesar de no ser parte del catálogo clásico del estudio, ahora es el turno de “Pete’s Dragon” (1977), una película musical sobre un niño y su dragón ambientada a principios de 1900. Esta vez, el remake toma la distancia suficiente de su versión original para traer un relato entrañable sobre la amistad y la familia.

Pete (Oakes Fegley) es un niño huérfano que ha logrado sobrevivir en el bosque por seis años. Cuando es descubierto por Grace (Bryce Dallas Howard), quien trabaja como guarda forestal, Pete asegura que ha vivido todos estos años con un gigante dragón verde, descripción que calza perfectamente con las historias que el padre de Grace (Robert Redford) ha contado por años. Grace intentará entonces descubrir el verdadero origen de Pete y el misterio que se esconde detrás del dragón.

Dirigida por David Lowery, “Mi Amigo El Dragón” se nutre de recuerdos y añoranza, situando a esta nueva versión en un tiempo donde la ingenuidad e inocencia cumplen un rol protagónico, resultando en una historia que a simple vista puede ser encasillada como demasiado sencilla, sin mayores pretensiones y desprovista de grandes conflictos narrativos. Sin embargo, es su confección detallada petes-dragon-02y llena de emociones la que demuestra que en sus capas se pude encontrar algo más que la premisa de un niño huérfano y su amigo dragón.

Después del primer encuentro de Pete con Elliot (como nombra al dragón), ambos comienzan a generar un lazo de amistad inquebrantable, dejando de ser sólo humano y bestia, donde unidos por el compañerismo y la lealtad no funcionarán el uno sin el otro. Esta relación recuerda la conexión entre Elliott y su amigo extraterrestre en “E.T. The Extra-Terrestrial” (1982) o la más reciente “The BFG” (2016), ambas dirigidas por Steven Spielberg. El dragón logra ser verosímil y tener personalidad gracias al cuidado tratamiento digital que recibe; el meticuloso trabajo de sus movimientos, los detalles físicos –particularmente en su pelaje– y también sus sonidos lo acercan a una criatura real, asemejando su comportamiento a un domesticado perro en lugar de una temible figura mitológica. Además, la interacción con los demás personajes y sus acciones lo modelan como entrañable y memorable. En este sentido, cuando Elliot mira a Pete a los ojos, es verdadero afecto lo que se transmite. Así también, el bosque donde ocurre la mayor parte de la acción se siente vivo y es el escenario perfecto para la acción, aprovechando al máximo cuando la cámara persigue a los dos amigos corriendo y perdiéndose entre árboles.

Situada en un pueblo a principio de los 80, la obvia distancia tecnológica con el mundo actual casi justifica el desconocimiento sobre la existencia de un dragón en el bosque. Pete pretende proteger a petes-dragon-03su amigo frente a las amenazas y su valentía se hará presente tal como el protagonista de “The Iron Giant” (1999) defendía a su gigante amigo de hierro de las fuerzas militares. Esta vez, la amenaza es a menor escala, pero el dragón está en riesgo y la bestia no lo abandonará. Y quizás es justamente en este punto donde la cinta tropieza, pues su antagonista, interpretado por Karl Urban, no representa un peligro severo, siendo un personaje que no se palpa tan sincero como el resto y que detonará un clímax forzado.

“Mi Amigo El Dragón” puede contener simpleza en su argumento, pero no por ello construye un relato débil; por el contrario, su fuerza emotiva la hace sostenerse y emprender un viaje de aventuras que invita al espectador a subirse y adentrarse no sólo en la historia de Pete y Elliot, sino que a añorar un tiempo donde el cine calificado como infantil se fundaba en sencillez y amabilidad. Y si bien la animación suele entregar cada cierto tiempo historias de calidad y con similares características, las sorpresas positivas que puedan traen las películas de carne y hueso son siempre bienvenidas.

Por Ángelo Illanes

Enlace corto:

Comentar

Responder