Los Ilusionistas: Nada Es Lo Que Parece

Jueves, 30 de Mayo de 2013 | 10:00 am | Comentarios (2)

Título original:

Now You See Me

Dirigida por:

Louis Leterrier

Duración:

105 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Jesse Eisenberg, Dave Franco, Morgan Freeman, Mark Ruffalo, Isla Fisher, Mélanie Laurent, Woody Harrelson, Michael Caine, Common, Michael Kelly

En las grandes producciones de Hollywood, resulta muy difícil para un director dejar su huella en la película tal como lo visionó desde un principio, cuando se está rodeado de personajes de mayor poder en la industria que constantemente le están ordenando qué hacer, cómo hacerlo y por cuánto hacerlo. La carrera de Louis Leterrier ha estado marcada por episodios de este tipo, siendo los más recientes una rumoreada pelea con su estrella principal Edward Norton en “El Increíble Hulk” (2008) por ciertas escenas, y una desacertada post-conversión al 3D de “Furia de Titanes” (2010), y de cuyos resultados ha tendido a desmarcarse producto de esas decisiones que habrían alterado su “visión”. Ahora, con “Los Ilusionistas: Nada Es Lo Que Parece”, Leterrier nos presenta una increíble historia de grandes ilusionistas y atracos llevados a cabo con humo y espejos, en una película en la que el propio director ha declarado haber gozado de mayor libertad.

Un grupo de extraordinarios magos (Jesse Eisenberg, Woody Harrelson, Isla Fisher, Dave Franco), patrocinados por un acaudalado empresario (Michael Caine), montan un espectáculo en Las Vegas, en el que el gran truco final es el robo de un banco en Francia, repartiendo el botín entre los asistentes. Ello conlleva la persecución por parte de un equipo del FBI liderados por Dylan Rhodes (Mark Ruffalo), acompañado de una bella agente de Interpol (Mélanie Laurent) y el interés de Thaddeus Bradley (Morgan Freeman), quien se dedica a revelar los secretos detrás de los trucos de magia y que ahora se ha propuesto desenmascarar a los nuevos magos forajidos.

A diferencia de los últimos blockbusters que abordaron el tema de la magia en el año 2006, como “El Ilusionista” de Neil Burger y protagonizada por Edward Norton,  y “El Gran Truco” de Christopher Nolan, con Christian Bale y Hugh Jackman, las cuales tenían una mirada más oscura y centrada en las desgracias de sus personajes, “Los Ilusionistas: Nada Es Lo Que Parece” busca el camino de las más pura entretención. Inspirada en los grandes shows de magia que se presentan en los casinos de Estados Unidos, que han dado renombre a tipos como Copperfield o Chris Angel, y que han dado lugar a especiales y series con un espacio habitual en la programación del cable, la película busca sorprender al espectador a través de trucos clásicos y otros más modernos y rimbombantes, prácticamente imposibles, de no ser por la valiosa ayuda de la ya omnipresente tecnología digital.

Claro que, en su afán por entretener, el guión comete errores que no se pueden pasar por alto. El personaje de Thaddeus Bradley, interpretado por Morgan Freeman, tiene por objetivo mostrar al mundo la farsa detrás de las nuevas estrellas de la magia, por lo que constantemente está explicando como hicieron cada uno de los trucos. Es una sensación muy similar a mirar por televisión un especial de magia para luego ver uno de “Los Secretos del Mago”. Avanzada la película, a uno ya no le interesa saber el “cómo” tanto como el “por qué” de sus actos.

Y es que ese es quizás el gran error de esta película, que en ese frenético afán por entretener y sorprender, el guión deja de lado a los personajes, con los cuales uno nunca puede llegar a identificarse debida a la nula construcción de los mismos, o incluso su casi imperceptible presencia. Y cuando se tiene a actores de la talla de Freeman o Caine, o una dupla comprobadamente entretenida como Eisenberg y Harrelson, queda la sensación de haber desaprovechado un llamativo y eficiente elenco.

Como siempre ocurre con este tipo de propuestas, el espectador puede llegar con expectativas demasiado altas, alimentadas por los avances y afiches que prometen un espectáculo sin igual. Aunque un tanto predecible, por más que contenga constantes giros y supuestas distracciones, la película resulta ser entretenida, pero también desechable al fallar en transmitir adecuadamente las emociones de los personajes y, por ello, mantener el interés en la historia más allá de las casi dos horas de duración, el efecto propio de aquello que algunos llaman la “magia del cine”.

Por Rodrigo Garcés

Enlace corto:
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  1. MelkorCL says:

    3D o normal?, como hay q verla? xP, aunque casi ningun 3D es bueno.

  2. La pura verdad.
    La película deja tanto tiempo de lado a los personajes (los cuatro magos), que hizo predecible el final.
    Y con respecto a la participación de Freeman, Me impresiona que lo desaprovechen tanto, igual que en Oblivion.

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