Locos por las Nueces

Jueves, 4 de Septiembre de 2014 | 10:40 am | No hay comentarios

Título original:

The Nut Job

Dirigida por:

Peter Lepeniotis

Duración:

85 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

(Voces) Will Arnett, Brendan Fraser, Liam Neeson, Katherine Heigl, Stephen Lang, Maya Rudolph, Jeff Dunham, Gabriel Iglesias, Sarah Gadon

Dentro del rubro de las películas de animación para niños, los créditos se los comparten entre un puñado de productoras: Pixar, Dreamworks, Disney, y Blue Sky, estos últimos por su irrupción inesperada con la trilogía de “La Era del Hielo” (junto a FOX). Es muy raro que surja un éxito que no pertenezca a una de estas, y con razón, ya que la competencia que tienen instalada se ha mantenido en un nivel de calidad poco visto en otros géneros: contando a los clásicos como las tres “Toy Story”, la primera “Shrek”, o la reciente “Frozen”, las cintas animadas se han situado en un estándar de calidad muy alto, y prácticamente ilógico teniendo en cuenta que van dirigidas no a la crítica, sino que a los niños. Es por esto mismo que la co-producción canadiense-norteamericana-sur coreana “Locos por las Nueces” se siente, en la gran mayoría de sus elementos, como una gran decepción.

THE NUT JOB 01Surly (voz de Will Arnet) es una avara y egocéntrica ardilla morada que dedica su tiempo a robar alimento de donde puede, contando siempre con la ayuda del ratón Amigo. Pero cuando su más reciente plan termina en un desastre, Surly deberá volver a relacionarse con el resto de los animales del parque donde vive, incluyendo al engreído Greyson (voz de Brendan Fraser), la dulce Andie (voz de Katherine Heigl), y Mapache (voz de Liam Neeson), el líder de la multicultural manada, para así restituir sus reservas para el invierno.

Desde su inicio, “Locos por las Nueces” se presenta como una suerte de Frankenstein de sus contemporáneas: el diseño de los animales (en su mayoría roedores de ojos saltones y pelajes gruesos) recuerda bastante a “La Era del Hielo”, mientras que las personas, anchas de hombros y siempre con algún rasgo físico exagerado, están claramente mimetizadas de las cintas de Pixar.

THE NUT JOB 02Luego de la presentación de los personajes, que es rápida y no va más allá de lo necesario, la película deja al descubierto una de sus principales falencias: la inconexión de elementos, especialmente en cuanto a la construcción del mundo. Es de esta forma que se presenta, a la par con la trama de Surly y su búsqueda por comida, una subtrama consistente en una tropa de ladrones tratando de robar un banco, cuyo actuar y estética parecen sacados de la década del 20, pero trasplantada al siglo XXI. Esta  subtrama no sólo está armada a medias, sino que resulta absolutamente innecesaria para el desarrollo de la historia principal; a la larga, termina por complicar más de lo que agrega.

Siguiendo con esta tónica, que ya causa ciertos problemas espacio temporales, la película está llena de momentos espontáneos tan desconectados de todo lo que está ocurriendo, que resultan absolutamente desconcertantes. Quizás uno podría exculpar a los creadores pensndo que es una película más de momentos que de una historia lineal (lo que no es una mala estrategia, teniendo en cuenta la tenue capacidad de atención del público objetivo), pero el humor tampoco es su fuerte: la explotación excesiva del recurso de azotar a los personajes contra su entorno se vuelve tediosa al poco rato, y para palearlo, los diálogos y chistes fortuitos son bastante desabridos.

THE NUT JOB 03Donde sí se puede apreciar el esfuerzo y la atención al detalle, es en la animación, especialmente en cuanto al pelaje de los animales, que llega a parecer real. Además de esto, para no contar con uno de los monstruos de la animación respaldándola, los movimientos de todos los personajes de “Locos por las Nueces” son fluidos y naturales. Y a pesar de nunca quedar demasiado claro ni en qué ciudad ni en qué época está situado, el mundo está bellamente ensamblado, permitiendo que los animales se muevan a sus anchas.

Para su suerte, los personajes resultan en su mayoría simpáticos, lo que hace que la muy simple y un poco alargada trama no se termine arrastrando. Pero la falta de elementos humorísticos sólidos, una ejecución bastante desordenada de la narración, y la constante introducción de elementos y situaciones sin relación alguna con lo que está ocurriendo (como la forzadísima inclusión de una versión digital de PSY bailando el “Gangnam Style”), terminan por desterrar a “Loco por las Nueces” como una cinta de animación olvidable. Quizás logré entretener a algunos niños, pero difícilmente va a estar entre sus películas favoritas.

Por Lucas Rodríguez

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