Lo Mejor de Mí

Jueves, 5 de Marzo de 2015 | 1:52 am | No hay comentarios

Título original:

The Best Of Me

Dirigida por:

Michael Hoffman

Duración:

118 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

James Marsden, Michelle Monaghan, Luke Bracey, Liana Liberato, Caroline Goodall, Sebastian Arcelus, Jon Tenney, Gerald McRaney, Clarke Peters, Sean Bridgers, Rob Mello, Hunter Burke, Robby Rasmussen, Caroline Hebert

Qué fácil es caer rendidos ante la magia del amor eterno. La cursilería, si se quiere. El arte masivo construye imaginarios que provocan suspiros en los sentimentales y anticuerpos en aquellos más exigentes. Dentro de ese campo encontramos a sujetos que van desde Ricardo Arjona a Nicholas Sparks, gente por las cuales no se puede tener impresiones intermedias: o se aman, o ni siquiera se alcanzan a tolerar. Más allá de la calidad de su aporte creativo, cuentan con un público furiosamente fiel que los resguarda en la cima del éxito. En el caso de Sparks, es asunto de contabilizar todos los best sellers bajo su brazo y sus respectivas adaptaciones al cine. Quién no ha oído de “The Notebook” (2004), para empezar.

THE BEST OF ME 02Dawson (James Marsden) y Amanda (Michelle Monaghan) se conocieron en la secundaria; ella decidida y de buena familia, él tímido y proveniente de un hostil ambiente. Enamorados, inician una linda relación, pero pronto sus diferencias los separan. Será veinte años después, para la muerte de un querido amigo mutuo, que se reencontrarán. Y desde luego, a pesar del tiempo transcurrido, los distintos rumbos que tomaron y las heridas abiertas, su amor continúa intacto.

Basada en la novela homónima de Sparks, “Lo Mejor De Mí” es una película que bastante poco puede hacer con un material original para el bostezo. Si bien peca de predecible y lenta, su defecto más funesto es el carácter insípido de la trama per se, lo que instiga cuestionamientos respecto al por qué se compraron los derechos del libro en primer lugar (la popularidad de su autor tendrá algo que ver). Dentro de los vastos universos atractivos donde se puede insertar una historia de amor, esta cuenta con los espacios más aburridos, personajes más sosos y las circunstancias menos apasionantes posibles. Es la chispa lo que se echa de menos, esa virtud extra que, por obligación, debe envolver un romance que pretende ser épico y sacar lágrimas.

THE BEST OF ME 01No sólo eso, sino que varias de las acciones que les suceden a los personajes cuentan con un sabor forzado que, como tal, sólo existen como excusa superpuesta para que algo importante ocurra, en vez de ser un eslabón coherente dentro de una construcción dramática orgánica. A la larga, esto de paso afecta a su verosimilitud, por lo que cuesta tomarla en serio. Gran parte de la película se presiente así: antojadiza y floja. Independiente de cuán melosa sea una obra, no significa que no pueda contar con algún elemento fresco que la mantenga vital, o lo suficientemente dramático como para conmover conforme se llega al clímax, sobre todo en una de este corte, donde el factor ensueño y emoción juega un rol esencial.

Por desgracia la dupla protagónica le hace honor a la historia, conformando un par descolorido incapaz de generar conexión con el espectador. Son las mujeres las que entregan una actuación más aceptable en sus respectivas representaciones de Amanda adolescente y adulta, lo que no es de extrañar, porque el personaje de Dawson es tan tedioso, que ni el más cuantioso cheque podría inspirar a un actor para interpretarlo con gracia. La química entre las parejas es igualmente dispar, siendo los jóvenes los que brindan un sentimiento algo convincente, en desmedro de Marsden y Monaghan, que jamás logran profundizar en el supuesto lazo imbatible que los une.

THE BEST OF ME 03Es también lamentable la falta de tacto cinematográfico que en esta ocasión entrega el realizador Michael Hoffman, desplegando un trabajo precario de planos y principalmente montaje. Cortes torpes y poco armónicos se suman a un letárgico ritmo que aniquila cualquier posibilidad de fijar la atención en lo que está pasando; el manejo de edición más bien parece realizado por una mano carente de experiencia y, peor aún, de alguien que apenas tiene interés por darle brillo a lo que está narrando. Difícil disfrutar un trabajo donde se puede percibir la falta de compromiso de sus realizadores o, en su defecto, el nivel de su desempeño es tan bajo que esa es la sensación que dejan.

Ver este film es como degustar un plato desabrido o estudiar con dolor de cabeza: cada segundo que pasa es un sacrificio y sólo se anhela por terminar pronto. Virtualmente no aparecen puntos altos en un producto que, inserto dentro de su nicho sensiblero, tiene como único fin llegar al corazón de quien le consume, y en la realidad cumple con asegurar una agradable siesta. No funciona, no toca ningún nervio y cuenta con una duración demasiado extensa para su accidentado tempo. Ni siquiera es un tema de gustos personales, o de mayor o menor paciencia hacia el romance fácil, es tan simple como el resultado de una historia que no merecía ser llevada a la pantalla grande en primer lugar.

Por María José Álvarez

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