Leyenda: La Profesión de la Violencia

Miércoles, 27 de Enero de 2016 | 11:26 am | No hay comentarios

Título original:

Legend

Dirigida por:

Brian Helgeland

Duración:

132 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Tom Hardy, Emily Browning, David Thewlis, Christopher Eccleston, Chazz Palminteri, Tara Fitzgerald, Taron Egerton

En la cultura popular de casi cualquier lugar del mundo es común que, pasado un tiempo prudente, las personas comiencen a ensalzar la vida y desgracia de grandes criminales de su historia: asesinos en serie, ladrones, psicópatas. Es cosa de buscar en nuestras memorias a delincuentes famosos y ver cómo se han convertido casi en objetos de culto, mitos adorados y temidos por igual, para comprobar que nosotros tampoco somos ajenos a ello.

LEGEND 01En el Londres de los años sesenta, los gemelos Kray fueron dos connotados gángsters que se hicieron con un imperio que movía millones de libras, zafando del cuerpo policial, burlando las leyes y, de paso, siendo reconocidos ampliamente por su reputación escandalosa y su polémica vida privada, y apareciendo varias veces en artículos de la prensa amarillista. Cómo se armaron esa dinastía de poder es claramente interesante y no por nada la película lleva ese título. Esta cinta, adaptada del libro “Legend: The Rise And Fall Of The Kray Twins” (“Leyenda: El Auge y Caída de los Gemelos Kray“) de John Pearson, desenmascara parcialmente uno de los pasajes más controvertidos de la historia criminal británica.

Desde la mirada de Frances Shea (Emily Browning), se cuenta el tumultuoso camino hacia el poder de los hermanos Ronald y Reginald Kray (Tom Hardy). Delincuentes intocables y poderosos, estos dos gánsteres deseaban armar un imperio de crimen organizado derivado de las amenazas y el terror en el East End londinense. Haciéndose dueños de bares y clubes nocturnos llenos de glamour, ganaron por un lado la notoriedad de la alta sociedad, pero también la vigilancia de la ley por sus métodos a punta de pistolas.

LEGEND 02La historia de los hermanos Kray es vastamente dominada por sus compatriotas pues marcó lo que era –y es– la eficacia de la ley británica; lidiar con gángsters es un dolor de cabeza para cualquier fuerza policial, y en Inglaterra no fue la excepción. Sin embargo, poco y nada se sabe en estas tierras de estos gemelos, cuya noción no es tan potente como la que se tiene, por ejemplo, de Al Capone. Sea por lejanía o por relevancia, lo cierto es que al presentarse su historia a través de esta cinta se logra sentir cierta atracción por el “gran auge” que encarnaron, atributo ya ofrecido en los tráilers y sinopsis. De hecho, los episodios relatados exudan un interés casi voyerista para conocer más acerca de aquellos personajes. Hasta ahí todo bien. Pero lo que mantiene atento la primera mitad, en la segunda se desploma progresivamente.

Con “Leyenda: La Profesión de la Violencia” pasa algo semejante que con “Black Mass” (2015): en su totalidad es una cinta que se siente más larga de lo que debería ser, y se palpa poco profunda, ocupando más metraje en la forma que en el fondo. La única –y notabilísima–diferencia es la espectacular actuación de Tom Hardy, que se luce haciendo los dos papeles principales. Por un lado, a Ronnie, con serios problemas mentales, impulsivo, extremadamente violento e iracundo. Reggie, en contraparte, más calmado pero completamente calculador, intentando mantener una imagen pública particular. Ver la menara en que ambas personalidades se presentan de una manera no perturbadora, como se podría sugerir, es el gran acierto de esta película. Hardy, un actor de aquellos, en cada papel que representa deja demostrado su talento, entrega y pasión; es capaz de imitar la complejidad de LEGEND 03sus roles sin arrugar en el último instante, lo que nuevamente queda demostrado: se le ve compasivo y duro, apasionado y perverso, nocivo y ambicioso, en dos personas diferentes. Si bien al principio cuesta acostumbrarse a los gemelos, con sus considerables diferencias físicas y ese infaltable gustillo amargo de percibir visualmente la tenue línea en una de las figuras para poder ver al mismo actor en la pantalla, eso pronto se dinamita al sentirlos como distintos: físicamente parecidos, pero emocionalmente incomparables.

En sí, “Leyenda: La Profesión de la Violencia” es una película blanda, inconsistente. Presenta violencia física, sangre y heridas de bala sin reprensiones, pero descarta aspectos más fuertes en cuanto a la colosal historia de los Kray. Prescinde de más profundidad, de escarbar por más tiempo en la motivación y los lazos de ambos gángsters, por ejemplo, en lo que concierne a su madre, parte esencial de la glorificación de los hermanos. Si bien se muestran diferentes pasajes cronológicos, en LEGEND 04ningún momento se llega a descender a un nivel emocional puro. Con exponer situaciones sin un propósito visible, sumado a la decisión de contar la historia a través de Frances, se pierde en varias ocasiones la oportunidad de ahondar en la trama real, sin ser una sucesión de escenas tras escenas.

Queda la duda, entonces, de si es que la película le hace justicia al ascenso al poder de los hermanos Kray, los –supuestos– gángsters más notorios en la historia criminal británica. No se puede ser ingenuo y pensar que todas las adaptaciones son cien por ciento verídicas o que siempre mostrarán todo lo relevante. Pero incluso para la audiencia que desconoce en mayor parte este tipo de relatos, deja bastante que desear. Cumple dentro de todo, pero sin mayor esfuerzo. De cualquier manera, es inevitable salir de la sala y evocar aquella frase popular: “Los héroes son recordados; las leyendas nunca mueren”.

Por Daniela Pérez

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