Lazos Perversos

Miércoles, 10 de Abril de 2013 | 11:15 am | Comentarios (1)

Título original:

Stoker

Dirigida por:

Chan-Wook Park

Duración:

99 minutos

Año:

2013

Protagonizada por:

Mia Wasikowska, Matthew Goode, Nicole Kidman, Jacki Weaver, Dermot Mulroney, Lucas Till, Ralph Brown, Alden Ehrenreich, Phyllis Somerville, Wendy Keeling, Lauren E. Roman, Tyler von Tagen

La industria norteamericana del cine funciona como un universo de sentido del cual es casi imposible escapar. Pese a que en otras latitudes (Japón, Hong Kong, India) se “fabrican” filmes con estándares de calidad y volumen similar, el cine venido de Hollywood domina el escenario cultural, con un sistema STOKER 01de producción del que sólo unos pocos artistas logran escapar. Porque nadie es capaz de resistir la gigante vitrina que significa producir una cinta en Estados Unidos, hablada en inglés, y con una distribución en los cinco continentes.

Es así como Europa ha proveído una gran cantidad de cineastas a la industria hollywoodense desde el mismo inicio del cine. Luego, con la globalización de la cultura, visiones de latitudes extremas e idiomas foráneos se hicieron parte de esta “fábrica de salchichas”. Realizadores del lejano oriente han arribado al cine norteamericano, dejando atrás su idioma materno y –por qué no decirlo- muchas de las inquietudes que se exponen en sus obras. Toda industria que se precie de tal termina por estandarizar, algo que también sucede en el cine. Quizás ese es el caso de “Lazos Perversos”, cinta dirigida por Chan-Wook Park, con un extenso currículum, y STOKER 02quien en su natal Corea logró, mucho antes que Tarantino, configurar una demoledora trilogía de venganza, con su punto alto en la perturbadora “Oldboy”.

India (Mia Wasikowska) ha perdido a Robert (Dermot Mulroney), su padre, en un accidente automovilístico justo el día de su cumpleaños número 18. Durante el funeral conoce a Charlie (Matthew Goode), hermano de su progenitor, del cual no tenía idea alguna de su existencia. Él se quedará a vivir en la casa de la familia junto a la madre de India (Nicole Kidman), una mujer emocional y afectivamente inestable. Mientras la viuda intenta reemplazar la figura del esposo perdido, el extraño comportamiento de Charlie hace sospechar demasiado a la adolescente, quien lo rehuye de cualquier acercamiento demasiado íntimo.

STOKER 03Lo primero que sorprende de “Stoker” (su nombre en inglés, aludiendo al apellido de la familia) es la firma del guión. Porque si para Chan-Wook es la primera experiencia detrás de cámara en la Meca del Cine, para Wentworth Miller (protagonista de “Prison Break”) es el primer guión que firma. El texto es solvente, logrando con pocas palabras y un aplicado uso de los detalles, desarrollar una historia que se debate más en lo que no se muestra que en aquello que se observa en primer momento. Lo relatado no deja de lado las pulsiones perversas, las personalidades perturbadas y los continuos giros de tuerca, tanto en la trama como en las intenciones de los personajes, quienes observan y esperan el momento preciso para dar el golpe de efecto.

El autor aquí se entrega a la exageración del primer plano, tanto en imágenes como en la banda sonora, para obligar al espectador a estar atento a cualquier detalle. Las pistas acerca del origen del desconocido pariente, de la extraña desaparición de personas, y del triángulo formado por madre, hija y tío, son entregadas con cuentagotas, lo que implica un ejercicio interesante de captura y remembranza, para evitar cualquier vacío en el guión. Sí, esto implica que la cinta a ratos agote, pero también permite una construcción más libre de las interpretaciones, algo que en esta película abunda.

STOKER 04Volviendo al “quizás” antes enunciado, “Lazos Perversos” posibilitará, sin lugar a dudas, la llegada de Chan-Wook a públicos masivos, algo que se agradece. En cuanto al producto final entregado, no tiene nada que reprocharle a las obras que dirigió en su natal Corea del Sur, aportando temáticas ya largamente repetidas en su cinematografía, como la violencia, la venganza, la moral trastocada y las perversiones. Tal vez, y sólo tal vez, se le puede acusar de una agotadora repetición de estos tópicos, lo cual en ningún instante debe ser condenable, menos si se es capaz de despachar productos tan solventes como este. Habrá que esperar, entonces, si el cine de este realizador se convierte en salchicha o conserva la tan valorada originalidad.

Por Juan Pablo Bravo

Enlace corto:
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  1. Me hubiese encantado que fuese más larga. La verdad es que no me quería ir de la sala. Me fascinó la fotografía. Vi Old boy hace mucho tiempo, también me gustó, pero los rasgos orientales y el idioma, no me permitían introducirme en la historia completamente. En Stoker, sentí que entraba en arenas movedizas y no podía ni quería salir. Excelente.

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