Las Ventajas de Ser Invisible

Lunes, 14 de Enero de 2013 | 8:01 pm | No hay comentarios

Título original:

The Perks of Being a Wallflower

Dirigida por:

Stephen Chbosky

Duración:

102 minutos

Año:

2012

Protagonizada por:

Logan Lerman, Emma Watson, Ezra Miller, Mae Whitman, Kate Walsh, Dylan McDermott, Melanie Lynskey, Nina Dobrev, Johnny Simmons, Joan Cusack, Paul Rudd, Nicholas Braun, Reece Thompson, Julia Garner, Tom Savini, Adam Hagenbuch, Zane Holtz

“¿Cuál es mejor: el libro o la película?” El siguiente comentario, como es lógico esperar, no se hará cargo de esa pregunta, que hasta cierto punto tiene poco sentido responder. Porque, si se analiza bien, ¿cómo comparar dos formatos totalmente distintos, con soportes expresivos opuestos y que sólo comparten el propósito último de contar una buena historia? Lo extraño sucede cuando constatamos que el cine y la literatura, y en este caso la narrativa, siempre han caminado de la mano, haciendo que desde la misma creación del cinematógrafo, las primeras pautas que inspiraron a la fábrica de imágenes en movimiento fueron sacadas de las páginas de sendos libros, cada uno con calidad diversa y resultados para todos los gustos. Novelas mediocres convertidas en obras maestras del cine; narraciones inmortales que en la pantalla gigante pierden toda su riqueza; o súper ventas aprovechados como trampolín para reventar la taquilla. De todo hay en la viña del cine.

¿Qué queda entonces para los creadores siempre ávidos de materia prima; o para nosotros, los que disfrutamos de las buenas historias, sea donde sea que las encontremos? Son demasiadas preguntas las que vienen a la mente al revisar “Las Ventajas de Ser Invisible”, extraño caso de exitosa novela que su propio autor, Stephen Chbosky, decidió plasmar en la pantalla, quizás evitando la mala interpretación de una narración que por todos lados filtra una especie de colección de experiencias sobre la adolescencia y la superación de traumas.

Charlie (Logan Lerman) entra a primer año de preparatoria cargando el peso del suicidio de su mejor amigo, que junto a una timidez casi patológica, le hace pensar que estos serán los años más terribles de su corta existencia. Solitario y demasiado inteligente para sus compañeros, un día decide acercarse a Patrick (Ezra Miller), alumno rezagado de último año, quien lo introduce en su particular grupo de amigos, donde conoce a Sam (Emma Watson), que también está a punto de graduarse. Como es esperable, Charlie se enamora de la joven, varios años mayor, idealizando su imagen y personalidad, tan insegura y adolescente como él.

¿Dónde está el valor de “Las Ventajas de Ser Invisible”? Su trama es demasiado conocida, al punto de repetir gran parte de los clichés de las comedias adolescentes norteamericanas. No hay mayores sorpresas en la relación de Charlie y Sam, ni en los dilemas sexuales de Patrick; ni siquiera en la sorpresa al constatar que el protagonista, pese a su corta edad y nula experiencia, carga de una aguda inteligencia cada palabra que exclama, sobre todo al estar bajo los efectos de estupefacientes. Es esperable que, si los diálogos son inspirados por el contenido de una novela bastante famosa y aclamada, las frases que salen de la boca de los actores tengan una riqueza literaria más que satisfactoria.

Lo interesante –aquí está el pequeño (pero esencial) logro- es la química que logra el trío protagónico, que enfatiza la relación empática entre el espectador y los personajes que pueblan la pantalla. La experiencia es lo que menos se puede esperar en una cinta como esta, incluso detrás de las cámaras. THE PERKS OF BEING A WALLFLOWER 03Chbosky es un debutante en la silla de director, siendo él quien se apoya en las interpretaciones de Lerman, Watson y Miller para construir un relato que habla de los tropiezos de la juventud, de las decisiones que no tomamos, de los traumas que no contamos, de los amores que no confesamos.

Las películas son pequeños accidentes del tiempo y el espacio, eventualidades que, con el más mínimo cambio en su producción, estructura o visionado, se convierten en cosas totalmente distintas. Mucha responsabilidad en este fenómeno está en los estados de ánimo, que en el arte terminan por ser esenciales para todo efecto. “Las Ventajas de Ser Invisible” quizás no sea una obra maestra, puede que no le guste a todo el mundo, y contiene demasiadas repeticiones de lo mismo. Sin embargo, ya sea por el cariño hacia la historia, la calidad interpretativa o la honestidad de la experiencia narrada, termina por encantar. Mucha responsabilidad sobre este punto recae en Chbosky, quien no soltó su texto, decidiendo él mismo cómo sería filmada. Y cuando algo está hecho con cariño, siempre se nota.

Por Juan Pablo Bravo

Enlace corto:

Comentar

Responder