Las Aventuras de Peabody y Sherman

Miércoles, 5 de Marzo de 2014 | 12:57 pm | No hay comentarios

Título original:

Mr. Peabody & Sherman

Dirigida por:

Rob Minkoff

Duración:

92 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

(Voces) Ty Burrell, Max Charles, Lauri Fraser, Guillaume Aretos, Patrice A. Musick, Ariel Winter, Karan Brar, Joshua Rush, Stephen Tobolowsky, Allison Janney, Dennis Haysbert, Stephen Colbert, Leslie Mann

Gracias a “Shrek” (2001) y “How To Train Your Dragon” (2010), quizá el único que puede presumir de haber estado cerca de Pixar en más de una ocasión es DreamWorks. El estudio fundado por Spielberg en 1994 acumula la impresionante cifra de 27 largometrajes animados, pero esos dos trabajos, por chispa, emoción, universalidad y agallas, aplastan a los restantes. Aunque “Las Aventuras de Peabody y Sherman”, su película número 28, no llega a las alturas de esos verdaderos hitos del cine reciente, se ubica dentro de los filmes más estimables que ha dado origen la compañía.

MR PEABODY AND SHERMAN 01Peabody es un genio en cada disciplina imaginable y es considerado la mente más brillante del mundo. En el primer día de clases de su hijo Sherman, este se ve envuelto en un conflicto con su compañera Penny. El asunto se dificulta por el hecho de que Peabody es un perro y sólo logró adoptar a Sherman por sus impresionantes logros; en efecto, luego de tal incidente lo amenazan con quitarle la custodia si ocurre otro hecho similar. Para limar asperezas con los padres de la niña, Peabody los invita a su casa a cenar, pero no imagina el peligro de ello. Sherman, intentando impresionar a Penny, la lleva a conocer el mayor invento que ha creado su padre: una máquina del tiempo, en la que viajarán y se meterán en aprietos a través de distintas épocas.

Además de los temores naturales por saber qué pudiera salir de la historia de un perro-padre y su hijo dando saltos temporales, estaba que el nombre de Rob Minkoff no parecía de fiar, dado sus tres desechables últimos títulos. La buena noticia es que cualquier aprensión se olvida, ya que en su vuelta a la animación saca a relucir la notable conducción que mostró en la dirección de ese clásico de Disney titulado “The Lion King” (1994) y también, aunque en menor medida, en “Stuart Little” (1999) y “Stuart Little 2” (2002).

MR PEABODY AND SHERMAN 02La película no destaca por ser una constante sorpresa, pero se disfruta a casi cada minuto. Sus dos protagonistas son entrañables y sus famosos personajes secundarios, aunque no poseen gran gravitación en la trama, cumplen con sacar risas y no volverse un estorbo. De apariencia corriente, la cinta es capaz de obtener provecho de algo tan jugoso como los viajes del tiempo y apela al conocimiento general del espectador para generar carcajadas. Quizá los más pequeños se pierdan en el desarrollo y no entiendan todos los chistes, a pesar de que apela a hechos que se enseñan en los colegios y son de total conocimiento general. Gracias a que exprime tan bien su materia prima, el filme compensa eso con que los niños de seguro saldrán interesados en saber más de Historia, no obstante, esquiva el pesado tono aleccionador.

Cuando parece que se le va agotar el combustible, cuando parece que va a surgir la reiteración, la película aplica una necesaria y valiosa vuelta de tuerca que ocasiona que termine en lo alto. Es cierto que se toma no pocas licencias, pero nada que no se vea justificado por su aporte a la potenciación de la trama. De hecho, si bien la cinta llega a manejar muchas variantes, el director consigue mantener el buque completamente a salvo, logrando que el filme nunca se aleje del objetivo propuesto.

MR PEABODY AND SHERMAN 03“Las Aventuras de Peabody y Sherman” convence porque, de partida, no toma al espectador por tonto, en especial a los niños. Eso es una cualidad que comparte con la asombrosa “La Gran Aventura Lego” –¿cuándo dejarán de usar la palabra “aventura” en los títulos de películas animadas?- y que desgraciadamente no ha abundado en las realizaciones de DreamWorks. Por supuesto que le falta la dosis de genialidad y el ritmo trepidante de la cinta de Phil Lord y Christopher Miller, pero cumple con ser un loable trabajo capaz de divertir a un público muy amplio. Tras un 2013 que en cuanto a la animación no dejó satisfecho a nadie, es un deleite que ya vayan dos filmes al hilo que nos han recordado que este tipo de cine no tiene nada que envidiarle a cualquier otro.

Por Gonzalo Valdivia

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