La Visita

Jueves, 18 de Diciembre de 2014 | 11:13 am | No hay comentarios

Título original:

La Visita

Dirigida por:

Mauricio López Fernández

Duración:

82 minutos

Año:

2014

Protagonizada por:

Daniela Vega, Claudia Cantero, Rosa Ramírez, Ignacio Salvo, Nathalia Galgani, Paulo Brunetti

Si el cine es solamente entretención, o el medio de expresión artística más complejo inventado hasta el momento, es una discusión que no parece tener acuerdos, ni menos solución. Mientras algunas obras apuntan exclusivamente al primer aspecto, y otras tratan de innovar como sea, la mayoría de las películas se asientan dentro de un espectro de grises bastante amplio. “La Visita”, dirigida por el debutante Mauricio López Fernández, se acerca más al segundo aspecto, aunque a ratos le hubiese resultado mejor haber apuntado un poco más al centro.

LA VISITA 01A los pocos días de haberse muerto su esposo, Coya (Rosa Ramírez), una empleada doméstica, recibirá la visita de su hijo, Elena (Daniela Vega), recientemente asumido como transexual. La aceptación de Elena será uno más de los problemas que comenzarán a apilarse dentro de la casa de Teresa y Enrique (Claudia Cantero y Paulo Brunetti), los jefes del hogar donde trabaja Coya.

Uno de los aspectos que destaca al poco andar, es la naturalidad con la que se trata la sexualidad de Elena. Probablemente planteado así desde el guión, la poca atención que el resto de los personajes entrega a un tema bastante tabú en el Chile actual, sirve el doble propósito de evitar exagerar un concepto complicado, al mismo tiempo que sugerir un soterrado cinismo.

Y es dentro de este mencionado cinismo, usado por casi todos los personajes como un efectivo método para evadirse de la realidad, que los miembros de la familia se van caracterizando lentamente: la madre cansada de su vida cotidiana; el marido ausente; la empleada hedonista y superficial; y el hijo menor que deambula por la casa como el silencioso testigo de la decadencia que LA VISITA 02se va apoderando de su familia. Es este último personaje, demasiado joven e inocente como para ser partícipe de la tensión imperante, el que parece ser el protagonista indirecto, especialmente porque todo el resto de sus familiares parecen tener sus puestos y roles tan definidos, que les resultan opresivos. Paseándose de pieza en pieza, el niño va experimentando una pizca de cada una de las vidas a su alrededor.

El foco de la historia, colocado en la decadencia de una familia acomodada y circunscrito a la residencia familiar, ayudado por estética fría, hace recordar la literatura de William Faulkner como inspiración, en una suerte de impresión nacional del gótico sureño norteamericano. Junto con esto, el énfasis puesto en los personajes y su arco dramático más que sobre una historia determinante, también son características que comparte “La Visita” con la obra del premio Nobel de literatura.

LA VISITA 03A pesar de contar con una construcción texturada de los personajes, la historia y el contexto sufren en comparación, conllevando, por ejemplo, un par de confusiones sobre los lazos familiares. Al mismo tiempo, muchas de las secuencias del relato funcionan bien como caracterización, pero no tanto como escenas en sí mismas, a veces resultando irrelevantes para la continuidad narrativa.

Dentro de su género, “La Visita” acierta en bastantes más aspectos que otros títulos similares estrenados a lo largo del año, pero la decisión de plantear la historia como un lienzo casi vacío, dejando que los personajes lo llenen a sus anchas, termina por quitarle cierto atractivo como película en sí misma. En otras palabras, la cinta es interesante y digna de análisis, pero quizás resulta un poco demasiado personal, e incluso huraña.

Por Lucas Rodríguez

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