La Habitación

Jueves, 28 de Enero de 2016 | 12:46 pm | No hay comentarios

Título original:

Room

Dirigida por:

Lenny Abrahamson

Duración:

118 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Brie Larson, Jacob Tremblay, Joan Allen, William H. Macy, Megan Park, Amanda Brugel, Sean Bridgers, Joe Pingue, Chantelle Chung, Randal Edwards, Jack Fulton, Kate Drummond

De vez en cuando aparece de la nada una película que logra generar un impacto al conectar con la gente y expandirse mucho más de lo esperado. Sí, existían fans de la novela “Room” de Emma Donoghue que anticipaban el estreno de “La Habitación”, película basada en ésta, pero para la mayoría de los espectadores la cinta ha sido una sorpresa. Y el secreto de su éxito es tan sencillo que parece ridículo constatarlo: empatía. El crear personajes interesantes que uno entiende y quiere seguir en su viaje, sintiendo con ellos lo que les ocurre. Es el truco más viejo y el eterno objetivo en la meca del cine, pero la historia ha demostrado que lograr aquel vínculo que mueva a la audiencia no es tarea fácil.

ROOM 01En “La Habitación”, Jack (Jacob Tremblay) es un niño de cinco años que vive con su madre a quien llama Ma (Brie Larson) en el único espacio que conoce: un pequeño cobertizo dotado con lo justo para sobrevivir. Nació ahí y ahí ha crecido, y Ma se ha asegurado de darle estabilidad y sentido a la idea de mundo que tiene su hijo. Lo que se devela es que la razón por la que madre e hijo se encuentran allí es que, cuando ella era una adolescente, fue secuestrada por un extraño que la ha mantenido retenida ahí por años, abusando de ella, y que producto de una de esas violaciones nació Jack.

Dejar ver más puntos de la trama puede ser perjudicial para experimentar una película que gana mucho a partir de la tensión que genera el encontrarse en ese espacio con los personajes. Es terreno delicado el que aborda la película, pero cualquier innecesaria caída en la sordidez se evita en la sobriedad de la realización, además de las decisiones de esconder al enemigo (el responsable del encierro es una presencia continua pero no siempre concreta, lo que también lo hace más atemorizante) y de abordar todo el relato estrictamente desde el punto de vista de Jack.

ROOM 02Desde la cercanía de la cámara que lo encuadra, pasando por escenas que solo presenciamos desde su perspectiva, hasta una ocasional voz en off, “La Habitación” es la historia de Jack y su limitada comprensión del mundo, y el optar por este camino hace de la cinta una mucho más devastadora, al incluir la permanente ironía dramática de que el niño no entiende a cabalidad la gravedad de la situación en que se encuentra. En ese sentido se logra hacer el vínculo emocional con Ma, y captar los pequeños guiños que Larson entrega sobre la repugnancia que yace debajo de la normalidad que ha logrado crear en su vida en aquel lugar.

El acotado marco temporal y físico en que se sitúa la historia lleva al espectador a especular constantemente, atento a la doble significancia de las acciones e interacciones que se despliegan (gracias a un guion que pocas veces peca de revelar demasiado), recogiendo pistas que ayudan a completar el pasado de estos personajes y conjeturar un futuro al que tendrán que enfrentarse. Y llegando a este punto no queda nada más que exaltar las interpretaciones de Larson y Tremblay, el aspecto más destacable de una película que sobresale en muchos otros apartados.

ROOM 03Larson contiene en sus expresiones todo el historial de su personaje, estratégicamente escogiendo cuándo mostrar rabia, seguridad, valentía o resignación, y Tremblay la acompaña con una naturalidad que hace imposible no seguirlo en su viaje. Es, indudablemente, una de las mejores actuaciones por un niño en el último tiempo y esto es un logro también de dirección, montaje y el trabajo previo de los actores para lograr esta dinámica.

“La Habitación” gana infinitamente con la química entre ambos intérpretes, fundamental para el éxito del acabado de la película. Son personajes que se sienten reales, que nos importan y es por eso que conectamos con ellos y con su historia. “La Habitación” es una película modesta, pero son ejemplos como este los que hacen que uno vuelva a confiar en la capacidad del medio para conmover, valiéndose solo de dos actores, una habitación y el pacto que hace una audiencia dispuesta a acompañar en el viaje que emprenderán los personajes.

Por Ignacio Goldaracena

Enlace corto:

Comentar

Responder