La Cumbre Escarlata

Jueves, 15 de Octubre de 2015 | 12:54 pm | No hay comentarios

Título original:

Crimson Peak

Dirigida por:

Guillermo Del Toro

Duración:

119 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Mia Wasikowska, Tom Hiddleston, Jessica Chastain, Charlie Hunnam, Doug Jones, Javier Botet, Jim Beaver, Burn Gorman, Leslie Hope, Kimberly-Sue Murray, Emily Coutts, Gillian Ferrier, Matia Jackett, Martin Julien

La gran influencia que actualmente mantienen los cineastas mexicanos en la meca de Hollywood, sin duda está afirmada en las generaciones que corresponden a la parte inicial de los años 60, período en que nacen con muy poca diferencia Guillermo Del Toro, Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu, tres de los directores más sobresalientes en la historia cinematográfica del país azteca. El predominio cualitativo que aquellos ostentan en la industria norteamericana, no sólo se traduce en que los tipos poseen un innegable talento para manejar las cámaras, sino que también, a punta de reconocimientos tangibles, hoy logran ser validados por todo el medio: recordemos que Cuarón y González Iñárritu son los dos últimos ganadores del Oscar en la categoría de Mejor Director, en las ediciones 2014 y 2015, respectivamente. Por su vereda, con una nominación al mismo premio y otra cantidad impresionante de estatuillas a su haber, Guillermo Del Toro se posiciona como uno de los realizadores más solicitados del presente.

CRIMSON PEAK 01Disponiendo un currículo que aporta una gran dimensión de temas para sus trabajos, Del Toro ahora consigue atención con “La Cumbre Escarlata”, sucesora de la malograda “Pacific Rim” (2013). El asunto va así: Edith Cushing (Mia Wasikowska) es una joven escritora que permanece luchando con sus demonios personales surgidos desde un traumático pasado. Conteniendo esta situación, Edith va a conocer a Thomas Sharpe (Tom Hiddleston), un misterioso pero agradable individuo con el que después se casará. Todo bien hasta ahí; los problemas para Edith comienzan cuando se traslada a vivir con Thomas a su mansión, donde también aloja su hermana Lucille (Jessica Chastain), una persona tan o más indescifrable que él. Así, la escritora se irá impregnando de todos los secretos y recuerdos que rodean a un castillo que inspira inquietud, conforme va descubriendo que su esposo quizás no sea tan honesto como ella cree.

Es importante primero decir que “La Cumbe Escarlata” no es una película de terror –como algunos podrían inferir dado el tipo de promoción que la misma ha tenido, o por los tráileres que se encuentran disponibles sobre ella-, de manera que no hay que engañarse pensando en que la cinta es una que adhiera por completo a este género. Claro, sabemos que dirige Guillermo Del Toro, por lo tanto no hay mayores sorpresas con respecto a lo anterior, sin embargo, en un nivel muy aplacado por las instancias profundas del largometraje, que hablan más bien de una historia de amor ensombrecida por las circunstancias, aún hay espacios para introducir uno o dos sobresaltos. En ese sentido, el título puede hacer un puente a través de su tratamiento con “El Espinazo Del Diablo” CRIMSON PEAK 02(2001), una pieza vital en la filmografía de Del Toro –tristemente desconocida, por lo demás-, entendiendo que aquella película tenía como su móvil el horror para llegar a cuestiones muchísimo más de fondo.

Considerando el último punto, “La Cumbe Escarlata” también va tomando elementos de “El Laberinto Del Fauno” (2007), en cuanto la imaginación del realizador mexicano comienza a desbordar la pantalla hasta el término de ubicar el hondo del relato sobre el lugar más importante del film. Bien podríamos celebrar esta decisión sabiendo que en el lente trabaja un cineasta que ha demostrado ampliamente su capacidad, no obstante, cuando la estructura narrativa que el propio utiliza empieza a languidecer, nos encontramos ante la futilidad que representa otorgar tanta relevancia a un ítem, para descuidar otro del mismo valor sobre el resultado final del largometraje. Bajo ese prisma, la cinta va desarrollando un número de flashbacks que parecen desalineados de la acción cronológica que impulsa la historia, lo que podría determinar un desencaje entre el abanico de recursos descriptivos que toman parte en la producción.

Punto y aparte para hablar de los personajes que se van presentando en la película, definidos en primera línea con gran acierto, fundamentalmente los de naturaleza femenina, unos que se dirigen equilibrados entre el enigmático semblante de Lucille –como acostumbra, Jessica Chastain está perfecta en su rol- y la ingenuidad en evolución de Edith –Mia Wasikowska mantiene en todo el metraje una muy buena química con su contraparte masculina en el protagónico, Tom Hiddleston, CRIMSON PEAK 03quizás sostenida porque ambos ya habían coincidido previamente en “Only Lovers Left Alive” (2013), la excelente última cinta de Jim Jarmush–. En relación a aquel planteamiento, la fusión entre los personajes y la fotografía termina siendo muy efectiva, necesitando los dos estar íntimamente relacionados para entregar más consistencia al argumento: si la imagen y el anexado artístico del film se encuentran tan depurados, es básicamente porque ahí residen los aspectos fundacionales del cine que proyecta Del Toro.

Concluyendo, “La Cumbre Escarlata” resulta ser un trabajo muy interesante si existe la paciencia para pasar por alto los errores de continuidad que van germinando en la medida que el curso del relato avanza. Si se logran hacer observaciones, estas no se justifican si el reparo depende de que la película tuviera el potencial para provocar terror o no hacerlo, porque la misma se establece sobre una mixtura de estilos que se van habilitando y anulando entre sí, quedando el juicio relegado a que el actual es un largometraje absolutamente identitario para un realizador cuya firma individual es inequívoca sobre la postura del título, sea esto algo bueno o malo.

Por Pablo Moya

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