La Casa De Al Lado

Miércoles, 7 de Noviembre de 2012 | 1:01 pm | No hay comentarios

Título original:

House at the End of the Street

Dirigida por:

Mark Tonderai

Duración:

101 minutos

Año:

2012

Protagonizada por:

Jennifer Lawrence, Elisabeth Shue, Max Thieriot, Nolan Gerard Funk, Gil Bellows, Krista Bridges, Allie MacDonald, James Thomas, Jonathan Malen

Considerando el estado actual del cine comercial, el relato de miedo es más un recurso de estilo que un género propiamente tal. Porque, siendo sincero, sólo a los ingenuos les provoca horror las películas comerciales, llenas de clichés y expresionismo visual insulso. Por otro lado, en el cine B o independiente, la clave para provocar estas sensaciones está en la parodia o la exageración, entregando obras de marcado humor negro o con una sobrecarga de gore y desviaciones varias. Entre medio, y para seguir supliendo la demanda de los -aún- fanáticos, durante todo el año llegan filmes genéricos, que no aportan nada nuevo y pasan sin pena ni gloria por la cartelera. “La Casa De Al Lado” es uno de ellos, terror adolescente extremadamente obvio, que apenas llega a innovar en pequeños elementos, pero sin siquiera lograr interesar o conmover, mucho menos lograr su cometido.

En la introducción de “La Casa De Al Lado” un matrimonio es asesinado por la hija de ambos, Carrie Anne (Eva Link). Pasado varios años, una madre separada, Sarah (Elizabeth Shue) y su hija Elissa (Jennifer Lawrence) se mudan desde Chicago a un pequeño pueblo, y compran la vivienda contigua donde se produjeron los asesinatos. La construcción al parecer está abandonada, pero luego descubren que ahí vive Ryan (Max Thieriot), el hijo superviviente a la tragedia, quien guarda más de un secreto respecto al destino y paradero de la niña asesina.

La película se debate entre el terror y la comedia romántica, todo ambientado en una secundaria de pueblo norteamericano. Como se dijo anteriormente, no hay nada nuevo bajo el sol, la repetición de lugares comunes es constante, y se aportan los mismos giros que en cualquier relato de miedo fabricado en Hollywood. Quizás darle demasiada importancia a la parte de comedia adolescente y romántica juegue en contra en la cinta, pese a que sea el elemento que sostiene una de las sorpresas de la trama. El pecado no es ese, sino que todo el metraje utilizado en esos avatares impide concretar el objetivo del film: ser una historia que asuste. Todos los episodios en la secundaria, o entre Elissa y sus nuevos amigos, son tan inocuos que es casi imposible empatizar con los personajes, algo esencial para la experiencia de este tipo de cine.

El único punto fuerte de “La Casa De Al Lado” es no sentar la premisa de los asesinatos y los hechos posteriores en un plano sobrenatural y fantástico, un lugar común repetido hasta la saciedad en toda la tradición del terror comercial. Incluso, en esta ocasión, no hay explicaciones innecesarias, más allá de los flashback correspondientes y un par de diálogos que permiten armar el rompecabezas. Sin embargo, fuera de este acertado elemento narrativo, no hay nada original en la historia, la cinta está poblada de los mismos recursos expresivos en el uso de la cámara y montaje, en los sonidos que buscan acentuar la sensación de incertidumbre, y en aquellos detalles ocultos donde el espectador no puede verlos venir.

A todas luces, la propuesta de “La Casa De Al Lado” es totalmente intrascendente, con unos giros bien conocidos que ya no sorprenden, elementos de relleno demasiado largos y personajes que jamás logran una conexión empática con el espectador, a quien, en ese caso, le importa bien poco quien muera o sobreviva en el final. Pero, y apelando al estado de este tipo de relatos en el Hollywood del siglo XXI, sus mínimas variaciones a las versiones más estereotipadas del género, puedan engañar a más de algún ingenuo respecto a la calidad final de la cinta. Lamentablemente, al salir de la sala, no queda más que una sensación de un extenso y mediocre déjà vu, que ni siquiera conquista su objetivo primordial, que es causar miedo.

Por Juan Pablo Bravo

Enlace corto:

Comentar

Responder