La Bruja

Jueves, 23 de Junio de 2016 | 11:14 am | No hay comentarios

Título original:

The VVitch: A New-England Folktale

Dirigida por:

Robert Eggers

Duración:

92 minutos

Año:

2015

Protagonizada por:

Anya Taylor-Joy, Ralph Ineson, Kate Dickie, Harvey Scrimshaw, Lucas Dawson, Ellie Grainger, Julian Richings, Bathsheba Garnett, Sarah Stephens, Jeff Smith

Todos los géneros del cine tienen temas o personajes arquetípicos. El pasado oscuro de un héroe de acción o la primera cita desastrosa de la pareja protagónica, son ejemplos de las señas que se repiten y lo seguirán haciendo; son los códigos que todos aceptamos y esperamos encontrar. Por lo mismo es que, si una película trata de imponer los suyos propios, su recibimiento de parte del público será más frío que si se abstiene a los acuerdos. Pero, ¿qué sucede cuando la película en cuestión usa el lenguaje de un género para narrar otro? “La Bruja” trata de responder a esta pregunta.

THE VVITCH A NEW-ENGLAND FOLKTALE 01En el Estados Unidos del siglo XVII, la familia puritana de William (Ralph Ineson) y Katherine (Kate Dickie) abandona la comuna donde residen y se van a vivir a un claro cercado por un tupido bosque. Su existencia, ahora dedicada a la oración y la vida austera, comenzará a verse interrumpida cuando la aparente intervención de una bruja empiece a jugar con sus lazos familiares.

“La Bruja” obtuvo el mérito de llevarse el premio al mejor director en el festival de Sundance de 2015, lo que se ve representado en cada toma, diálogo o secuencia. Cada elemento de la cinta fue planeado y ejecutado con minuciosidad, lo que evidencia una idea central muy clara y depurada. Lo primero que llama la atención de esto es el entorno. Tanto el claro como el bosque mismo nunca son presentados como lugares evidentemente siniestros; ambos se ven más bien estériles, lugares en los que pueden ocurrir tanto cosas buenas como malas. O, aun peor, una nada absoluta y asfixiante. Así es como el espacio físico se limita a enmarcar a la historia y los personajes, cediéndoles el escenario para que sean ellos mismos los que induzcan su perdición.

La otra gran estructura de “La Bruja” es la familia de William y, específicamente, las relaciones entre sus miembros. Salvo por el recién nacido, Sam, todos los hijos están compuesto por una serie de elementos complejos, que muchas veces se ven enfrentados, con consecuencias nefastas para sus dueños. Junto con ellos, los padres también cuentan con una amplia paleta de emociones y dramas, además de traumas y conflictos sin resolver que vienen acarreando desde hace tiempo. Sobre todo este drama familiar se cierne la fe, tanto el pilar fundamental como la perdición de la familia. Aquí THE VVITCH A NEW-ENGLAND FOLKTALE 02cabe hacer una diferencia entre los tipos de fe que plantea la película: por un lado está la fe religiosa, encarnada en el celo fanático hacia el dios cristiano, y por el otro, la fe como una suerte de esperanza en la familia, el porvenir, e incluso en ellos mismos. Estas dos se entrelazan y cruzan a lo largo de la muy amena hora y media de duración para ir trizando la vida de la familia de William, por medio de la puesta en duda de la pertinencia de una sobre la otra.

Si todo esto suena a un drama psicológico/doméstico más similar al Woody Allen de “Interiors” (1978) que a una película de terror, es porque en cierto sentido lo es. La gran diferencia está en que el elemento disruptor en este caso es una presencia sobrenatural: una bruja que reside en el bosque que rodea a la casa. Esto, a su vez, la aleja de una clásica película con brujas, debido a que esta no hace más que empujar a la ya muy inestable familia por el precipicio al que ellos mismos se habían asomado.

Aquel complejo balance entre drama y terror hace que “La Bruja” destaque como una película muy original. La sensación de que pertenece a ambos géneros pero que no se encuentra a gusto en ninguno, es un gran logro. Como si fuera poco, en la producción hubo un trabajo realmente detallado. Tanto la vestimenta, como la arquitectura o costumbres, son recreaciones muy detalladas THE VVITCH A NEW-ENGLAND FOLKTALE 03de los estilos de vida del siglo XVII. Dentro de esto, lo que realmente destaca son los diálogos, los que fueron adaptados de cuentos folklóricos tradicionales. Incluso su uso del idioma –el orden de los verbos y preposiciones– fue cambiado para emular el inglés antiguo, una decisión bastante arriesgada debido a que en muchos momentos podría dificultar la comprensión. A pesar de lo anterior, es una decisión artística que se agradece por su consecuencia.

Como punto final, o suerte de resumen de lo ya expuesto, cabe mencionar que esta película ha sido víctima de una campaña de publicidad bastante distractora, que le ha conllevado cierto malestar y críticas de parte de su público. En los cines, el tráiler de “La Bruja” está siendo mostrado antes del inicio de cintas como “El Conjuro 2”, una película de terror hecha y derecha. Junto con esto, el mismo tráiler está editado para resaltar las escenas más siniestras o grotescas, con el muy probable fin de promocionarla como algo que no es. “La Bruja” es una gran película, pero NO ES una película de terror.

Por Lucas Rodríguez

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