La Aparición

Miércoles, 5 de septiembre de 2012 | 10:57 am | No hay comentarios

Título original:

The Apparition

Dirigida por:

Todd Lincoln

Duración:

82 minutos

Año:

2012

Protagonizada por:

Sebastian Stan, Ashley Greene, Tom Felton, Julianna Guill, Luke Pasqualino, Rick Gomez, Suzanne Ford, Anna Clark, Meena Serendib, Marti Matulis, Melissa Goldberg

No es novedad que durante las últimas décadas, uno de los géneros cinematográficos que le ha costado más mantenerse en un estándar de calidad por sobre la media, es el género de terror. Puede ser culpa de un público cada vez menos impresionable, o de un montón de propuestas genéricas que más que sacar gritos de espanto, provocan bostezos de aburrimiento. Un servidor apunta a la segunda opción, pero lo cierto es que sagas como “Saw”, sobreviven sólo gracias a la explotación de sus secuencias gore, que ni cercanas a las grotescas imágenes propias del sub-género, mantienen a una legión de fieles fanáticos, que más que buscar buen terror, se congregan para disfrutar de un morboso festín de sangre.

El horror no pasa por su mejor momento, y propuestas como “La Aparición” sólo vuelven a reafirmar que el género en la gran industria se sustenta con fines mercantilistas, dando a luz productos que son refritos de las sagas que han triunfado en la taquilla, entregando terror genérico para las masas, lleno de clichés y lugares comunes.

“La Aparición” va de una pareja que comienza a sufrir el acoso de espíritus malignos, liberados por un experimento universitario que salió mal, y que amenazan con  destruir sus vidas. Y eso es todo. Detrás de este “original” argumento, se suceden acontecimientos igual de “originales”, dando vida a una película que pasa frente a los ojos del espectador sin entregar ningún momento que despierte un ápice de curiosidad –o interés- por el martirio que están viviendo los personajes.

Es una lata tener que llenar un escrito con reproches sobre un filme que no da mucho para hablar. La sensación de estar viendo algo que ya hemos visto mil veces –y mil veces mejor- es recurrente durante el visionado. Todo en “La Aparición” tiene sabor a repetición de sus referentes, inspirando escalofriantes escenas como la de la cámara reptante embrujada, o la de la sábana asesina, que hay que reconocer, es de lo mejorcito de la película.

Los ánimos de mantener a “La Aparición” como un producto asimilable para el gran público, quedan patente incluso en la elección de su reparto. Ashley Greene tiene un parecido considerable con la protagonista de la saga “Crepúsculo” (en la que también participó), Kristen Stewart, tanto físicamente como en su nula expresividad ante la cámara, limitándose a poner cara de asustada cuando hay que ponerla, y a pasearse en ropa interior durante la primera mitad de la cinta, como si eso ayudará a pasar por alto la mediocridad del conjunto. Sebastian Stan hace del soso novio de la protagonista, y Tom Felton da un salto al vacío desde la saga de Harry Potter, para hacer el ridículo como un inverosímil científico paranormal.

En fin, una película más en el dilatado catálogo del género del terror, y peor aún, una más de las malas películas del género de terror. “La Aparición” es digna de caer en la categoría de “películas para ver en un viaje de bus”, donde el sonido del motor y el paisaje que pasa junto a la ventana, logran distraernos –y de paso salvarnos- del suplicio. Aunque pensándolo mejor, las “películas para ver en un viaje de bus”, no merecen ser comparadas con este despropósito.

Por Sebastián Zumelzu

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